Juanito Romero Cortes: "La música es la que reamente cataliza un país."
- German Posada

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Un veterano de la radio colombiana me dijo que Juan Romero Cortes podía ser la persona que más conocimiento de la música de la nueva ola tendría en nuestro país. En la entrevista yo le hice la pregunta y esto me respondió "Juanito", como se le conoce en los medios en Colombia.
"No sé si sea yo quién tenga más conocimiento sobre esta música, lo que sí puedo decirte es que yo me dediqué de una manera muy entusiasta de mostrar esa música y formé con Eliecer León el primer programa disc jockey de la Nueva Ola con una duración de casi cincuenta años y lo denominé "La Vieja Nueva Ola."
La espera fue larga. Creo que puedo contar años desde que me propuse entrevistar a Juanito, que, por cierto, me insistió en lo que lo llamara así y que me olvidara del "Don Juan". Su amabilidad es exagerada y hace honor a su apellido en lo cortés.
Escucharlo es todo un deleite. La sobriedad con la que cuenta las una y mil experiencias que lo forjaron a ser un reconocido hombre de medios es fascinante. Su amabilidad también contrasta con su carácter directo y sin filtros. Y así se dio por enterado un sorprendido Julio Iglesias cuando un domingo en tarima Juanito le "jaló las orejas". La historia la leen más adelante.
Dicen que recordar es vivir, y justamente eso es lo que viví con Juanito al recordar aquella canción Tú no vales nada, la cual escuchaba tararear con gracia a mucha gente en mis tiempos de infancia en la ciudad de Medellín. Esta canción encierra una parte vital en la carrera profesional de este gran señor.
Sin más preámbulos, los invito entonces a leer esta charla con Juanito Romero Cortes, el hombre que, aspirando a ser cantante, se topó con el mundo mágico de la locución, en el que ha dejado un inmenso legado como locutor, periodista, presentador y promotor musical, dejando una huella que permanecerá imborrable en la historia de la radio, la televisión y la prensa escrita de Colombia.
Por: Germán Posada
¿Cuantos años dedicados al ejercicio del periodismo?
Yo creo que mi inicio en el periodismo fue desde 1970 cuando tuve la oportunidad mediante un llamado que recibí después de haber hecho un curso muy somero sobre el periodismo que fue en el INSE. Ese llamado hizo que metiera toda mi fuerza a los medios de comunicación.
Pero retrocediendo un poco el tiempo, básicamente a inicios de 1966 yo estaba terminando el bachillerato y sentía la curiosidad de conocer la radio. Me asaltaba la idea de saber como era que se hacía el famoso programa La Hora Philips y tuve la oportunidad de conocer el primer artista que en aquella época llegó que fue Leopoldo Dante Tévez conocido artísticamente como Leo Dan. El mismo día tuve la oportunidad de conocer a Los Tolimenses, en el programa que iba de 8 a 9 de la noche en vivo. Recuerdo que Jorge Antonio Vega quien era el director y presentador del programa no se encontraba y le dieron la oportunidad a Armando Plata Camacho, que hacía sus primeros pinitos, para hacerlo. Allí presencié como presentaban a los artistas.
Pero mi curiosidad creció más cuando en aquel entonces Alfonso Lizarazo estaba haciendo una invitación para que los jóvenes se inscribieran y mostraran su talento para el canto. Lo que literalmente Lizarazo pretendía era reunir jóvenes para un proyecto que después se conoció con el nombre de Juventud Moderna que se consolidó bajo la dirección de Carlos Pinzón a través de una emisora que se llamó 1020, y que fue la pionera de aquel formato de radio por el lado de Caracol. Fue así como pudimos entrar a formar parte de esa historia musical.
¿Y durante su infancia recuerda si tuvo alguna inquietud por el gusto a la radio?
Bueno, relativamente la inspiración mía sobre la locución surgió a raíz de la religión. Mi abuela me llevaba mucho a la iglesia y veía como el sacerdote que en aquella época oficiaba la misa en latín. Por curiosidad yo vi que alguien acompañaba al sacerdote en el pulpito y por cuestiones del destino en alguna ocasión fui y le dije al padre que yo quería acompañarlo también. El padre me preguntó si yo sabía latín y algunas oraciones y yo le respondí que no. Entonces me dijo que aprendiera y que regresara.
En aquel entonces, por alguna razón, cambió el sistema de como se daba la misa y el sacerdote todo lo hacía a espaldas de los feligreses, pocas veces daba la cara hacia el público. En mi parroquia comenzaron a dictar unos cursos para entender como se hacía la misa y fue así como yo me inscribí teniendo un éxito tal que logré ser el primer comentarista que tuvo la iglesia católica en Colombia.
Para la época lanzaron una promoción del padre, Venerable Patrick Peyton que se llamaba "La Cruzada del Rosario en familia". No sé si fue por mi timbre de voz me escogieron a mi para que yo rezara ese rosario y lo grabaran para ser difundido en varias estaciones de radio. Cuando yo escuché mi voz me dio mucho orgullo. Estar frente al público me ayudó mucho a familiarizarme con el micrófono. Fue así como comenzó mi gusto por meterme a un medio que no conocía y lo logré.
¿Y cómo se dio qué participando como cantante resultó fue como locutor?
Yo formaba parte de Juventud Moderna de Emisoras Nuevo Mundo, que después se convirtió en Caracol. A mí me habían escogido ya que imitaba bien al cantante Enrique Guzman cantando la canción Tu Voz. Quizás no tenía el bagaje suficiente como cantante ni la pinta en comparación a un Oscar Golden o un Harold, el caso es que, en aquel momento, Eduardo Sánchez, el compañero encargado del sonido me dijo muy respetuosamente que era importante que yo entendiera que, si cantaba, pero no como para pensar que podía tener un futuro como tal, mientras que para la locución si tenía un buen timbre de voz.
Me dijo además que iba a hablar con Armando Osorio director de Emisoras Nuevo Mundo y así pude pasar el examen y comenzar en este oficio. Tuve la oportunidad de leer el Reporter Esso en varias ocasiones y como anécdota leí su última edición porque la persona que lo hacía, Vicente Cortés Almeida, se había enfermado y a última instancia me dijeron a mí, siendo yo quien se encargó de dar fin a este popular avance noticioso.
¿Cómo tomo esa sugerencia de ser locutor? ¿No quiso insistir con la música?
Después de ver cantar a mis compañeros como Oscar Golden, Harold y Lida Zamora, comprobé que yo no tenía la misma textura que tenían ellos. Esa facilidad de cantar. Yo lo tomé deportivamente, como un buen consejo, y la verdad es que esta persona no me lastimó. Al contrario, tuve una gran oportunidad de meterme en este mundo mágico de la radio en donde podía presentar artistas y participar en los elencos ya que en aquel tiempo la radio se hacía así. De esa manera pude darme cuenta de la manera como realizaban las radionovelas. Recuerdo mucho a Gaspar Ospina y Jorge Zuluaga, que posteriormente fueron compañeros míos.
¿Y cuál fue su primera intervención en una cabina de radio?
Yo me fui preparando como periodista y locutor, tomé cursos de voz para aprender más e ingresé al Colegio Superior de Telecomunicaciones del Doctor Eduardo Pazos. Fue ahí en donde aprendí todo ese engranaje de la radio y a manejarla.
Mi primera intervención en la radio la recuerdo más adelante cuando ingresé a trabajar con RCN. Junto a Eliecer León y Raúl Roland, hicimos Los Tres a las Tres que empezó a emitirse por Radio Mundial de RCN. Se emitía de lunes a viernes de tres a cinco de la tarde. Los tres éramos: el oyente, el artista invitado y los realizadores
Pasado un año por Emisora Nueva Granada fundamos con Alberto Piedrahíta Pacheco el primer Magazín de la radio en Colombia que se llamó: Arriba la Tarde.
Según me comentan parece que usted es quizás el hombre que más conoce en Colombia de la música de la Nueva Ola. ¿Es así?
Bueno. Hay mucha gente que conoce de música. Yo me dediqué por algunos años o fui parte vital del inicio de la Nueva Ola en Colombia con Juventud Moderna. Ahí conocí a los del Club del Clan que eran los del Circuito Todelar de Colombia y nosotros éramos de Caracol. Fueron las dos empresas que se dirigieron a amasar un grupo de muchachos con talento para el canto. En Juventud Moderna era Alfonso Lizarazo quien comandaba, el director musical era Harold Orozco y algunas de las figuras eran Lida Zamora, Oscar Golden, Ernesto Satro, Keny Pacheco, Los Speakers, Los Flippers, Los Ampex, etc, tanto de voces solistas como de duetos, tríos. En Todelar con el Club del Clan, están, por ejemplo, Claudia de Colombia, Marsel, Vicky, Emilce y Patricia.
No sé si sea yo quién tenga más conocimiento sobre esta música, lo que sí puedo decirte es que yo me dediqué de una manera muy entusiasta de mostrar esa música y formé con Eliecer León el primer programa disc jockey de la Nueva Ola con una duración de casi cincuenta años y lo denominé La Vieja Nueva Ola.
Ahí comencé mostrando las biografías y entrevistas con diferentes artistas colombianos y posteriormente con el tiempo logré recaudar un sinnúmero de entrevistas internacionales. Debuté con Leo Dan y luego siguieron artistas como Ramón Palito Ortega, Cesar Costa, Enrique Guzman, Angelica María, Los Ángeles Negros, Lucesita, prácticamente toda América. Pero definitivamente lo que más caló fue El Club del Clan que nació en Argentina y posteriormente lo copiaron en muchos países incluyendo Colombia. En El Club del Clan tenían la oportunidad de patrocinar a las figuras de cada país.
Parece que tiene una capacidad innata para hacer amigos. ¿Cómo aprendió esto?
Yo creo que es una de las cosas que Dios le da a uno para tener la amistad de la gente. Es creer en la gente y al mismo tiempo considerar y hacer que la gente sea importante. Eso lo aprende uno dentro del periodismo.
Cuando uno entrevista, como lo está usted haciendo en este momento, preguntándome con esa calidez para que uno recuerde y para que al mismo tiempo demuestre todas esas experiencias que ha tenido en la vida como persona y como profesional del campo que uno desempeñe. Esa es una de las facetas importantes del ser humano y eso lo aprende uno con el tiempo.
Así lo fui adquiriendo yo, de hacer amigos a través de la música, del periodismo, mostrando como las personas tienen un valor importante. Cuando uno se coloca al frente de un micrófono, una pantalla o frente a una máquina de escribir, lo primero que debe uno resaltar es al personaje, darle la importancia total a ese personaje.
¿Cómo se dio esa faceta de promover artistas en su carrera profesional?
En aquella época mi padre tenía vinculación con la Casa Philips y era compañero del gerente en aquel entonces, el Dr. Alfonso Escolar, mi papá me lo presentó y yo ya tenía algún conocimiento de presentaciones con artistas y en especial de como se hacían los discos porque en mis vacaciones pude conocer los estudios de imprenta que tenía Acción Cultural Popular en Radio Sutatenza y El Campesino, medios administrados por Monseñor Jorge Salcedo. El creó escuelas radiofónicas que básicamente dieron comienzo a educar a los campesinos y a la población rural. Vi cómo se prensaba un disco, cómo se escogían las canciones, cómo el arreglista concebía la música para luego incluir la voz al acetato. Toda esa serie de cosas lo guían a uno hacia el artista. Me vinculé con la Philips y el primer artista que manejé dentro de la promoción se llamó José Manuel Nino Bravo que vino por primera vez a Colombia contratado por una empresa que manejaba el Hotel Tequendama. Nino Bravo me pidió el favor de promocionar su música a las distintas emisoras y fue así como se dio comienzo a mi trabajo como promotor de artistas. Después de esta experiencia, siguieron artistas como Claudia Osuna y Jesús David Quintana que pertenecían a la Philips.
En esta experiencia como promotor tengo una anécdota muy especial y es que la persona que era mi jefe en Philips, Jaime Arturo Guerra Madrigal, no creía en mi como promotor y me entregó varias copias de un sencillo de 45 RPM, del tema Tú no vales nada del cantante Crescencio Camacho, para repartir en las distintas emisoras de Bogotá. Era un ritmo de puya vallenata y este ritmo no gustaba en la capital, lo que estaba de moda eran géneros como la balada y el rock and roll. El lo hizo con el objetivo de que yo claudicara en mi carrera como promotor musical. Yo hice caso omiso y me fui a todas las emisoras y justamente en todas me rechazaban. Recuerdo que estaba en la Plaza de Bolivar y la única emisora que me faltaba por visitar era La Voz de la Víctor, una vez llegué allí, el señor encargado de recibir la música no estaba, pero me dijeron de irme para el Tercer Puente. Aunque siempre estaba retirado yo me fui decidido a enseñar la canción. Atravesando la Plaza de Bolivar, escuché música y era exactamente en el Almacen Ley que quedaba en la carrera séptima con calle 12. Ahí estaba un locutor anunciando los productos y ponía música. Yo le pedí el favor de promover mi música, él me dijo que si y me preguntó si yo era locutor a lo que le respondí que sí, aunque yo no estaba en ese momento trabajando en radio. Me comentó que él era el presidente de la asociación de locutores de los almacenes de esa zona y me dijo que fuera y les mostrara la música para que la sonaran. Cuando la gente pasaba por la Séptima, Tu no vales nada, se escuchaba en todos los almacenes. Luego de esto, pasaron dos semanas y me llamó Alfonso Escolar para preguntarme que cómo había hecho para promocionar la canción y para que el disco se vendiera. Esta anécdota fue motivo para que me llamaran de la CBS, a formar parte del staff de promotores y fue así como comenzó de lleno mi historia como promotor a nivel nacional con artistas como Claudia de Colombia, Oscar Golden y Harold. Luego fueron artistas internacionales como Miguel Bosé.
¿Tengo entendido que también representó a Julio Iglesias?
No. Esta fue una anécdota más dentro de mi carrera en los medios. Yo fui presentador y director de La Media Torta por ocho años. En aquella época se presentaban los artistas internacionales por obligatoriedad debido a que tenían que cumplir con un decreto del distrito especial. Lo mismo sucedía en Cali con Los Cristales. La Media Torta era un punto importante de promoción para grandes artistas y servía de escenario para que personas de bajos recursos los pudieran ir a ver. A Julio Iglesias ya lo había conocido y entrevistado cuando trabajaba con Gonzalo Ayala Naranjo para Radio Tequendama en Todelar.
Julio Iglesias debía presentarse el domingo en La Media Torta, y llegó muy mal vestido, en jeans, camiseta, de tenis y sin medias. Nosotros habíamos organizado un gran recibimiento dada la elegancia y fama del artista y mucha gente había amanecido allí desde el sábado anterior para poderlo ver. Ese día, Julio Iglesias iba a hacer el lanzamiento de su disco: "Julio Iglesias le canta a México", con homenaje a las canciones de varios compositores mexicanos, entre ellos, Jorge Alfredo Jiménez. Cuando yo lo anuncié, él salió tal y cual había llegado y eso a mi me causó gran curiosidad, pero lo que más me impactó fue que su empresario le entregó el disco al sonidista Milson Girón quién le abrió micrófono a Julio y cuando la canción comenzó a sonar, este empezó a doblarla.
Esa actitud de Julio Iglesias a mí me disgustó muchísimo y dejé que cantara la primera estrofa y mientras sonaba la música prácticamente le arrebaté el micrófono y le dije que respetara ese escenario, que había alrededor de setenta mil personas presentes, él tenía gafas oscuras y su reacción fue bajárselas y mirarme fijamente, se le notaba mucha ira contra mí, pero yo le replique diciéndole que estaba frente a un escenario comparado o hasta mejor que el de la Quinta de Vergara en Chile y que era imposible que un artista de su nivel se presentara a doblar un disco. Le exigí respeto hacia el público, al punto de decirle que hasta podía resultar afectado legalmente frente a las autoridades.
El reaccionó y accedió a cambiarse y a cantar en directo. Se disculpó, pidió una hora para descansar y regresar y así cumplió hasta cerrar La Media Torta. Luego me invitó al hotel donde estaba hospedado y ya más relajados resultamos charlando y hasta me confesó que en ese momento había pensado en estallarme el micrófono en la cara, pero además me propuso que fuera su mánager en Miami. Yo no le contesté inmediatamente. Estuve investigando un poco de su personalidad, me enteré de su malgenio y que era mejor tenerlo como amigo y no como patrón. Al final rechacé su propuesta. Viajar a Miami era en solitario y mi familia estaba por encima de todo.
Para aquel entonces el periodista Fernán Martínez Maecha, mi amigo y compañero en varias lides, estaba trabajando para El Tiempo y los domingos publicaba entrevistas de personajes nacionales e internacionales. Fernán me pidió el favor de conseguirle unos discos de Julio Iglesias para una novia que tenía en ese momento y yo aproveché para decirle que le hiciera un reportaje y Fernán aceptó. De esta manera ambos hicieron contacto y fue así como comenzó la historia profesional entre Julio Iglesias y Fernán Martínez como su mánager y el de sus hijos.
¿Supongo que lo ocurrido en la tarima con Julio Iglesias fue muy comentado en los medios?
No se registró en los medios porque ese día no tuvimos cubrimiento para televisión, pero el hecho si fue en directo, ya que Milson Girón siempre mantuvo abierto el micrófono. Todos los allí presentes fueron testigos.
¿De los artistas que promocionó con quién logró buena empatía? ¿De quién guarda recuerdos inolvidables?
Yo creo que con la gran mayoría de artistas especialmente internacionales. Con Nino Bravo logramos una muy buena amistad y conocí muchas cosas de su carrera. Posteriormente Evangelina Sobredo Galanes, conocida artísticamente con el seudónimo de Cecilia, una cantante española que como caso curioso falleció en el mismo sitio en donde murió Nino Bravo. También con Raphael porque tuve la oportunidad de presentarlo en varios escenarios en Colombia. Alberto Cortez, un hombre extraordinario. Miguel Bosé, diríamos que yo fui el primer periodista que él conoció. Yo conocía la labor que hizo su papá, el torero Luis Miguel Dominguín y me encargué de hacerle saber lo importante que fue Colombia para su papá porque aquí fue en donde él recibió el doctorado de torero en la Plaza de Toros Santamaría. Le mostré las fotos que de él habían exhibidas en el museo de la Plaza y lo hice vestir de torero para que Miguel Bosé realizara su primera promoción musical. Otros de los artistas con quien desarrollé una bonita amistad fue con Oscar Golden y Harold. Éramos como hermanos y conocí a fondo sus carreras. A Harold se le encomendó grabar la canción Destino la ciudad para la telenovela Destino la ciudad, escrita por Efraín Arce Aragón. La canción Harold la compuso en ritmo de guabina y fue grabada por primera vez internacionalmente por la Orquesta de Franck Pourcel, luego fue la Orquesta de Paul Mouriat en 1969 y además por la Orquesta Caravelí.
Uno de sus colegas con quien compartió escenario fue con Fernando González Pacheco. ¿Cómo fue trabajar con él?
Compartí la experiencia de trabajar con Pacheco, en la Media Torta, al ayudarle a vencer el temor al animar en vivo en ese exigente escenario ya que Fernando González Pacheco estaba acostumbrado era en los estudios de Televisión sin público a presentar magistralmente los programas.
"Uno se siente orgulloso, pero de una manera humilde de saber que prestó unos servicios a muchísima gente a la cual les habló, de pronto les declamó lo que otros compusieron, que tuvimos la oportunidad de leer noticias que otros escribieron, y que son tan importantes como uno pero que están escondidos, que nunca los nombraron."

Juanito Cortes Romero en compañía del Maestro Rafael Escalona. Teatro Colón. 1998.
Presentador estrella y productor del Canal Teleamiga. ¿Nos habla al respecto?
Yo comencé en la televisión presentando noticias el año 1972 cuando se hacían corto noticieros en las horas de la noche en vivo en Inravisión. Yo fui el presentador y posteriormente en compañía de Fabio Becerra Ruiz, hicimos un programa cultural en el Canal 7 y luego entré a formar parte de la labor de asistente de dirección con Jorge Barón, con él estuve trabajando unos dos años. Participe en el Show de las Estrellas, Ritmo cambiante y Embajadores de la música colombiana.
A Teleamiga ingresé en el año 2005 haciendo programas propios con artistas nacionales e internacionales. La experiencia y el conocimiento adquiridos en la televisión nacional me abrió las puertas para Teleamiga, canal cultural que pertenece a la Universidad La Gran Colombia. Allí hice "En Concierto", un programa que me dio gran satisfacción profesional del cual guardo lindos recuerdos, lo quise mucho y lo trabajé con mucho ahínco.
¿Su preferida, radio, televisión o prensa?
Yo creo que la televisión ya que reúne las tres. Ahí llega uno a sumar todas estas importantes experiencias de los medios.
Un sobreviviente de aquella época difícil de Pandemia en la que se enfermó y mucha gente temió por su vida. ¿Cómo vivió esos días de incertidumbre?
Realmente fueron días que no quisiera ni recordarlos. Me llevaron de urgencias y estuve internado con la posibilidad de no volver a salir de allí con vida. Fue un hecho, digamos, milagroso porque ya me tenían listo para entubarme. Yo no quise y le dije al médico que más bien prefería morir, pero sin ser entubado. El medico aceptó y comenzaron a aplicarme unas vacunas en el estómago cada día hasta que me dieron de alta. Estuve internado una semana.
También en ese periodo de pandemia usted planeaba realizar un concierto virtual con cantantes de los 60s. ¿Si lo logró?
Así es. Aún conservo material de este concierto. Logramos hacerlo en el Teatro Jorge Eliecer Gaitán y tuve la oportunidad de presentarlo. Fue una gran experiencia porque fue recordar aquella época donde pude pertenecer a ese núcleo de la historia de la balada, el rocanrol, que siempre son perennes dentro de toda la historia que nosotros tenemos de toda la música moderna. Tenemos que recordar que es ahí en donde cambia realmente la forma de pensar, actuar, de movernos, caminar y hasta de vestirnos. La época de los años sesenta fue fundamental especialmente para nuestro país que solo admiraba y adquiría la música ranchera, bolero o tango.
Con la música moderna se cambio todo. La juventud se volvió más rebelde y pensante. La juventud actuó. La música es la que reamente cataliza un país, lo que muestra realmente su realidad a través de las canciones. Nosotros no podemos olvidar nuestros ancestros. El bambuco, el pasillo, la cumbia, el mapalé, esto es parte de nuestra idiosincrasia que inclusive ha sido llevada a otras fuentes más modernas.
¿Qué piensa del reguetón, un ritmo musical en el que varios colombianos son figuras reconocidas mundialmente?
Pienso que no es un medio de comunicación positivo para la juventud. Musicalmente es el mismo golpeteo, el mismo sonsonete. No hay variación musical de lo que uno ha aprendido a través de la historia de lo que es, por ejemplo, la balada, el bossa nova, el bambuco, el pasillo, el tango, etc. Estos son ritmos que tienen, realmente, pies y cabeza, con letras muy hermosas que alcanzan a ser poemas. Esta música del reguetón es simplemente un paliativo para aquellas personas que no analizan, no piensan, no crean, que no construyen una fuente de esfuerzo.
Un tipo como Bad Bunny que goza de tanto reconocimiento pero que no vocaliza no merece desde mi punto de vista denominar música a lo que hace. Es más bien un ruido. Así lo catalogo yo personalmente.
¿Y de personalidades como Karol G, Maluma o J. Balvin, que se pavonean como grandes estrellas del espectáculo qué opina?
Yo creo que la gente se ha vuelo perezosa para escuchar la música. Los casos que usted menciona son artistas que, si se les compara con el anterior que le mencioné, ellos vocalizan, cantan más, tienen esencia e incluso componen a nuestro estilo colombiano. Y esto no quiere decir que esté completamente de acuerdo con ellos. Pero por lo menos hacen un intento de crear cosas nuevas. Maluma, por ejemplo, veo que ha aceptado incluir en sus producciones lo tradicional de lo nuestro. En el fondo hacen cosas bonitas, pero repito, no es que esté de acuerdo con el derrotero publicitario que les han dado.
¿Cómo califica la transformación que han tenido los medios en los que usted aprendió y se hizo reconocido?
Yo creo que ha pasado lo mismo del reguetón y discúlpeme que llegue a ese extremo. Relativamente lo que nosotros producíamos antes en los medios tenía una base muy esencial que era la preparación. Nosotros estudiamos y nos preparamos a conciencia. Eso que se hizo en la radio, la televisión y prensa fue muy prolífico. Haber tenido la oportunidad de compartir nuestro conocimiento y experiencia a través de la enseñanza en los claustros educativos ha sido sumamente enriquecedor.
El futuro es volver a llegar a lo que se comenzó en los años 70. La radio y la televisión tiene que volver a eso mismo. Con esa energía, con esa profundidad. Los establecimientos educativos que están impartiendo la enseñanza deben estar conscientes de que esto es lo que se necesita para sacar un país adelante.
¿Cuáles son las baladas que le llegan al alma?
Yo creo que para que una canción a uno le rompa el corazón tiene que situarse desde el bolero en adelante. O sea, todas esas creaciones que se hicieron tanto en México como en Cuba, siendo esta última, la madre del bolero.
Personalmente, creo que no hay una canción destacada. Para mí toda esa época de los años 40, 50, 60 y 70, es de poesía hermosa que le canta a la mujer de una manera tan copiosa, con el respeto más grande que se tiene comparado con Dios. Justamente me encontré una balada que le dedica Elvis Presley a Dios como nuestro creador y es hermosa.
Así mismo lo ha hecho Manuel Alejandro con Madre, una canción que a lo mejor no conocen todos los colombianos pero que tiene una profundidad extraordinaria. La manera como componía Charlie Chaplin quedó plasmada con Candilejas. La capacidad que tenía un Charles Aznavour o una Edith Piaff, el "Gorrion de Paris", como se le denominó siempre. Tantos y tantos nombres de artistas que se me escapan pero que han significado la meta prolífica del romanticismo para el mundo entero y que tienen que volver a ser parte nuestra.
¿Qué piensa del futuro de la radio?
La radio es un medio perenne para nosotros. Sin la radio, yo creo que existiría el silencio. Así la radio se prolifere a través de los medios digitales, la podemos escuchar en la televisión, en los celulares. De manera que la radio no va a morir. Siempre va a ser uno de los medios que el hombre tiene que mantener. Cambia lógicamente las formas de mostrar y de tenerla, pero la radio tiene que estar siempre presente, la radio no morirá y la televisión menos.
¿Cuál es el resumen de su prolífica y exitosa carrera en los medios algo que comenzó en un momento como una sugerencia?
Como un ser privilegiado. Le doy gracias a Dios que personas como tú, por ejemplo, se acuerden del trabajo que uno ha realizado, como lo ha hecho el carpintero, el ebanista, el "zorrero" o el gran inventor de cosas. Todos somos parte fundamental de un todo que es nuestro mundo, nuestro país, nuestra nación. Debemos ser muy agradecidos con Dios. Uno nace con esto, no es que uno se lo haya inventado. A usted, por ejemplo, que me está entrevistando, es porque le nace hacerlo, de querer mostrarlo a otras personas. Esa es la importancia que uno tiene de ser comunicador, locutor, presentador, escritor, todas estas cosas que definitivamente el mundo y el universo nos ha aportado.
Uno se siente orgulloso, pero de una manera humilde de saber que prestó unos servicios a muchísima gente a la cual les habló, de pronto les declamó lo que otros compusieron, que tuvimos la oportunidad de leer noticias que otros escribieron, y que son tan importantes como uno pero que están escondidos, que nunca los nombraron.
Agradecer a todos los que nos escucharon. De la misma manera darle gracias a Dios por el privilegio de tener un timbre de voz que pudimos mostrarle a todos ustedes a través de estos aparatos.
"Con la música moderna se cambió todo. La juventud se volvió más rebelde y pensante. La juventud actuó. La música es la que reamente cataliza un país, lo que muestra realmente su realidad a través de las canciones."

Juanito Cortes Romero junto a José José, Isadora y el periodista Lázaro Vanegas. 1990.
EL INICIO DE LA MUSICA MODERNA (Juanito Romero)
"Para hablar del inicio de la música moderna nos remontamos a los años 30 y 40 cuando la discriminación y el racismo llegaban al tope en el Estado de la Unión aparece la denominada "Madre del Rock" cuyo nombre era: Rossetta Tharpe, guitarrista brutal que como revolucionaria del sonido engendró con el blues y el jazz la nueva forma de crear el Rock. Solo los blancos fueron reconocidos, pero la verdadera pionera en esencia fue ella, lo demás es historia. Los nombres que entraron a formar parte de la historia publicitaria de la música moderna en Norteamérica fueron: Bill Halley, Chuck Berry, Little Richard, Elvis Presley, Louis Armstrong, Paul Anka, Bobby Darín, Para Boone. En Francia: Edith Piaf - Charles Aznavour - Jacques Brel - Ives Montand - Gilbert Becaud, Jhonny Holliday. Italia: Rita Pavone, Bobby Solo, Gigliola Cinquetti, Connie Francis. Inglaterra: Engelbert Humperdick, Tom Jones, The Beatles, The Rolling Stones."

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