Héctor Marconi: “La radio ha cambiado desde todo punto de vista.”

Updated: Mar 25


Héctor Marconi en la antigua sede de Caracol Radio en el Barrio Laureles. Entre 2007 y 2011 realizó reemplazos en W Radio 90.9 FM, a Juan Manuel Ángel (“Juan Kiss”) y a Donnie Miranda. Foto: Archivo Marconi.




Hoy 24 de marzo el mundo fantástico de la radio celebra el día del locutor colombiano. Cada año en esta fecha nuestra historia radiofónica saluda a todos los locutores que han estado involucrados en la tarea de construir el andamiaje que ha constituido nuestra radio en una de las más sobresalientes en el mundo.


El reconocido estudioso de la radio, el sueco Henry Klemetz, ya fallecido, alguna vez dijo: “La radio colombiana es inmediata, recursiva, innovadora, técnicamente avanzada. Hay veces que cubre una noticia con más rapidez que las cadenas internacionales.”

Y justamente hablando de nuestra radio, algunos se han dedicado a la tarea de escribir sus líneas, entre ellos, está el antioqueño, Héctor Marconi, quién ha realizado una loable e invaluable labor siendo foco de admiración internacional por sus escritos con su Revista Marconi.


Una década fue el espacio de tiempo en el que Héctor Marconi marcó un precedente con su revista describiendo lo que pasaba en materia de radio en Colombia y en especial en la ciudad de Medellín. Pero lo más extraordinario de esta historia es que sus escritos también cautivaron a montones de oyentes en el mundo a través de importantes emisoras de onda corta que dedicaban parte de sus espacios para exaltar su labor.


En este día del locutor colombiano, yo también quiero realzar por medio de estas líneas, ese magnífico trabajo que realizó Héctor Marconi por hacer conocer mucho más nuestra locución, que le valió reconocimiento, respeto y gratitud por colegas de otras partes del mundo, pero que todavía en Colombia, no se le ha dado el valor que merece y que por derecho propio hace tiempo se ganó.



Por: Germán Posada



¿Por qué le dio por publicar su revista Marconi?

Eso nació en julio del año 96 con la primera publicación. En aquella época no había publicaciones especializadas que te contaran con exactitud todos los movimientos que había en Medellín en materia de radio. Para ese entonces existían 28 emisoras en FM y 28 en AM. Existía una revista llamada TV Novelas que le dedicaba 30 páginas al mundo de la actuación en Colombia que trabajaban en los tres canales de televisión. Los periódicos El Colombiano y El Mundo lo hacían de manera esporádica.

En los años ochenta las emisoras culturales tenían lo que se conoce como boletines de programación, o sea que la Universidad de Antioquia y Radio Bolivariana publicaban cada uno o dos meses el registro de los programas que ellos hacían. Alguna vez me llegó un boletín de México de Diexistas y vi un montón de información relacionada con todas las emisoras de onda corta y se me ocurrió combinar lo que hacía culturalmente la radio universitaria y los boletines informativos de onda corta, agregándole más investigación parte mía.

En el 96 el internet todavía estaba en pañales. Lo que yo conocía en materia de radio era historia. Te podía contar muchas historias de las emisoras, pero desconocía las estrategias que maneja la radio comercial y las vine a aprender poco a poco cuando comencé a entrevistar a mucha gente de los medios independientemente de su rango.


¿Y por qué el nombre de Marconi?

Necesitaba sacarla y me faltaba un nombre que fuera corto y que llamara la atención. Por casualidades se me vino el nombre de Marconi y así lo dejé. En realidad, la gente que no me conocía me llamaba así, y así me quedé.


El 1 de agosto de 1996 salió el primer número de Marconi y parece que fue sensación completa en varias emisoras en Colombia que lo reseñaron. ¿Nos recuerda esto?

El fenómeno fue porque era un medio independiente en los 90. Yo me distinguía por ser una persona equilibrada a la hora de hacer o de escribir. Había una especie de guerra entre Caracol y RCN, pero hicieron un pacto de no robarse las estrellas. Por ejemplo, si te salías de RCN, había que esperar un año para volver a llegar a Caracol o viceversa, ese fue el pacto que se hizo entre Santodomingo y Ardila Lule. Aparte se estaban reorganizando en las frecuencias ya que comenzaron a obtenerlas para especializarse.

Mis publicaciones eran muy equilibradas. Si escribía sobre un medio lo propio hacía del otro en igual cantidad de páginas. Para uno hablar de radio se deben tener tres aspectos muy importantes que son distintos. Primero, lo que piensa el dueño, los accionistas o el presidente. Segundo, el trabajador de radio y el tercero, el oyente.

Yo veía que hacían cosas incorrectas, pero en vez de criticar lo que hacía era contar el motivo de esas cosas que no eran correctas y al final daba una sugerencia de cómo mejorar esa situación. La idea era que la persona afectada no se sintiera mal. Eso se lo aprendí a José Manuel Restrepo, quién fue presidente de Caracol durante muchos años y después terminó siendo gerente de Caracol Medellín. Él decía que no le trajeran problemas sino soluciones.

El impacto que esto originó era que no era información sesgada. En ese momento la política no tenía el poder que tiene hoy en día. Una vez el boletín lo recibió Blanca Luz Holguín, quien se había posicionado en el 96 como directora musical de todo RCN. A ella le encantó mucho al punto que me quería conocer. Esto resultó muy simpático porque ya ella me conocía, pero en otras facetas.

El gran Alfonso Montealegre otrora figura de Radio Nederland salió en la primera edición de la Revista Marconi.

Encuentro entre Héctor Marconi y Alfonso Montealegre y el protagonismo del Europarade en Medellín:

Yo conocí a dos personajes muy influyentes en aquella época de la radio internacional. Uno de ellos era Alfonso Montealegre. Para quienes no lo conozcan, el hacía un programa mensualmente llamado Europarade, en Radio Nederland. Allí sacaban quinientas copias en casetes y las distribuían a las emisoras más influyentes de la música en Latinoamérica. También hacía Radio Enlace, un programa en onda corta de 20 minutos todas las semanas hablando de las noticias relacionadas con comunicación, con televisión o con radio. También tenía participación en un programa llamado Happy Station, La Estación de la Alegría.

En Medellín Europarade, solo llegaba a la Universidad de Antioquia, esporádicamente llegaba a Todelar Estéreo, y muy de vez en cuando a Súper Estéreo. Para tener acceso a este programa había que suscribirse anualmente y a lo mejor las emisoras no lo hacían y les quitaba el servicio.

En el 93, Alfonso Montealegre vino de visita a Medellín para asistir a unas conferencias. Su mano derecha en su visita fue Guillermo Sosa Pike, quien tenía una importante trayectoria en las emisoras juveniles y lo llevó a Todelar Estéreo y a Veracruz Estéreo. En ambas emisoras le preguntaron que como hacían para obtener el Euparade y él les contestó que a través de una carta enviada a Radio Nederland y se ofreció a llevarla el mismo.

En ese año en Medellín había un fenómeno de la radio pirata pero que se camufló como radio comunitaria. En el Valle de Aburrá existían alrededor de diez emisoras piratas que no tenían licencia. En el municipio de Itagüí había cuatro, dos de ellas eran Juventud Estéreo y Satélite Estéreo. En Bello, Bello Estéreo, En Sabaneta, Sabaneta Estéreo, en Medellín un profesor montó Radio Fantasía 98.5 en el Barrio Robledo. En esta emisora, el profesor me dio la oportunidad de hacer un programa que se llamaba Locura Juvenil.

Por iniciativa propia le hice una carta a Alfonso Montealegre para pedirle el Europarade y me propuse entrevistarlo. Un día antes de su partida a Holanda, me fui para el Hotel Nutibara en donde estaba hospedado, lo esperé alrededor de una hora porque estaba ausente, recuerdo que fue un viernes en la noche. Cuando me le presenté, el sorprendido me dijo que aceptaba la entrevista porque yo estaba solo, ya que en otras partes a donde llegaba, siempre lo esperaban varias personas Diexistas para entrevistarlo.

De hecho, la entrevista se hizo con su grabadora ultra sensible Philips que la ubicó en el centro de su habitación y ambos a una distancia de un metro conversábamos. Yo conocía muy bien su trabajo en Radio Nederland y le hablaba con mucha propiedad de la onda corta, lo que lo sorprendió muchísimo. Esto no lo hicieron en Veracruz Estéreo ni en Todelar Estéreo, cuando tuvieron la oportunidad de conocerlo.

Le entregué mi carta y él me dijo que ya en la Universidad de Antioquia tenían acceso al Europarade y que solo había un cupo para una de las tres emisoras, y se fue a Holanda. A los dos meses de su partida me llegó a mí la suscripción de la Europarade. Esta suscripción me llegó desde el año 93 hasta el 2002. De manera que fueron nueve años continuos que cada mes en una emisora pirata, Radio Fantasía, pasábamos el Europarade. Esa entrevista a Alfonso Montealegre la publiqué en el año 96. El audio de la entrevista lo publiqué en YouTube, pero lamentablemente me cancelaron mi cuenta.


Escuche en este enlace esta amena charla entre Alfonso Montealegre y Héctor Marconi.




Julio García:

El otro personaje fue el peruano Julio García, era el director musical de la BBC en el servicio latinoamericano. Hacía un programa los sábados que se llamaba Ritmos y contaba todas las novedades de la música británica. Yo le escribí y él me enviaba por carta mucha información de música británica.

La BBC tenía que hacer una investigación sobre el rock latino en el año 94 y me envió una carta en donde me decía que si podía colaborarle a Julio que iba a venir a Medellín para hacer la investigación. Prácticamente me convertí en su mano derecha porque en dos días entrevistamos a todos los que estaban en su furor del rock en Medellín. Estamos hablando de agrupaciones que eran de Discos Fuentes; Kraken, Estados Alterados, Bailo y Conspiro y la cantante Silvia Ochoa y de Codiscos eran Ekhymosis, Climax, Juanita Dientes Verdes, Perseo y Emma Hoo.

Julio García se fue muy contento conmigo y me siguió enviando información exclusiva de revistas que le llegaban a la BBC.


Uno de los temas que trató en esa primera edición fue el de una emisora Vida Estéreo 88.5 FM y que al parecer funcionaba sin permiso. ¿Es verdad que pertenecía a un grupo de milicianos reinsertados?

Vida Estéreo apareció en el año 96. En alguna ocasión alguien grabó en VHS el programa en directo y a esta grabación añadió unas entrevistas que le hizo a unos salseros. El video completo fue montado en el Canal YouTube, pero por alguna razón la parte grabada a la emisora Vida Estéreo fue degradada. Vida Estéreo era una emisora de los reinsertados que habitaban en la Comuna Norte en la ciudad de Medellín.

La radio comunitaria en Colombia la legalizaron en el año 97 y algunos obtuvieron su licencia, pero el fenómeno se dio en el año 93.

Vida Estéreo, aunque era ilegal fue una bonita experiencia porque fueron dos equipos. En su primero año tuvo unos diez Discjockeys en el segundo cambiaron por otros diez. De ahí salió una camada de personajes que hoy en día están haciendo radio, Mauricio Muñoz conocido como Mix Time, es el actual director de Brutal 91.9, Santiago Rendon, en Radioacktiva, Alex Ramírez, en Radio Tiempo 105.9, German Obando en Veracruz Stereo y Driccer Gomez en W + 99.4.

Este combo de Discjockeys eran gomosos de Radio y es importante aclarar que no hacían parte de los reinsertados.


En un capítulo de 2006 el Editorial tituló: RCN Sin Cabezas radiales. Allí hizo una crítica en ese entonces al mal desempeño en sus funciones a algunas personas, entre ellas a Alejandro Villalobos al punto de escribir que no sabía de radio. ¿De aquella época a la actualidad cree que su desempeño ha cambiado?

Los tiempos cambian. Publiqué 82 ediciones en 10 años. La revista se mantuvo de 1996 al 2006. A mí me hablan de algunas publicaciones y la verdad, ni las recuerdo.

Una anécdota, por ejemplo, es que dentro de mis artículos también escribía de la Emisora de la Policía y la primera vez que fui a visitarlos acá en Medellín, me recibió su director y en su oficina de manera despectiva me preguntó que si yo era el tal Marconi. A lo que respondí que sí y le pedí explicación del por qué me hablaba así. El me contestó que le habían llegado varios proyectos para desarrollarlos en la emisora pero que yo en mis artículos escribía las deficiencias que teníamos que mejorar para realizar dichos proyectos. A mí lo que me dio fue risa porque ni me acordaba de eso que había escrito.

Había gente que se apoyaba en lo que escribía en Marconi para llevar proyectos a otros lados.



Alejandro Villalobos:

Alejandro Villalobos se ha sostenido, quizás su error es no aceptar que La Mega es una emisora sin identidad. La Mega en Medellín apareció en el año 94 y este año exactamente en este mes, cumple 28 años. En estas casi tres décadas La Mega Medellín no ha aparecido en ninguna encuesta entre los cinco primeros puestos de sintonía. Máximo ha aparecido en el puesto octavo. La Mega para mi es un sistema que realmente no es juvenil, en Medellín, por ejemplo, ha sido una emisora paisaje, o sea, sabemos que está ahí, pero seguimos derecho. Creo que él no ha querido aceptar que se deben hacer cambios en ese formato de radio juvenil.

Este año La Mega empezó a imponer música popular dentro de su programación. En mi época de juventud, cuando las figuras en este género musical, que también estaban jóvenes como Darío Gómez, Luis Alberto Posada y El Charrito Negro, hacían música para cantina o sea para gente adulta. Las otras emisoras como Veracruz, Radioactiva o Todelar, nunca pusieron música popular sabiendo que eran cantantes jóvenes. Hoy en día la música popular está más de moda que incluso el vallenato. En Medellín, 4 emisoras de RCN, Radio 1, Cristal Estéreo, Fantástica y ahora La Mega, están poniendo los mismos artistas y las mismas canciones. No tiene sentido que en mercadeo cuatro emisoras estén funcionando casi con la misma música sabiendo que en el fondo sola una va a estar en el primer lugar.

Yo admiro a Villalobos porque se ha sostenido y se ha mantenido en el tiempo.

Es el director de La Mega, participa cuando hay un error y corrige la situación, pero al aire los locutores tienen libertad plena de decir lo que ellos consideren y me parece que está bien. En aquella época cuando escribí ese artículo era quizás porque La Mega era intrascendente.



Me parece que la gente que hace radio en Colombia subestima mucho la radio de otros países.

Colección de varias ediciones de la Revista Marconi, cuya propiedad pertenece a John W. Gómez. Foto: Archivo Marconi.



Héctor Marconi habla sobre el Fenómeno Gurú:


El fenómeno que tenía RCN en Medellín a finales de los años 90 era el locutor Fernando Londoño El Gurú del Sabor. Las bases que hay hoy en día de la radio musical en Medellín, así a muchos no les guste, las hizo El Gurú. Uno de los tantos ejemplos es que las canciones en los años ochenta no se pisaban. Y se pisaban porque eran exclusivas. Por ejemplo, cuando a Veracruz Estéreo le llegaba una canción de Inglaterra y que nadie tenía, tocaba pisarla.

Pero todavía hoy, hay en gente en radio que no pisa porque lo consideran de mal gusto para el oyente.

En la época de El Gurú, una canción tropical, así fuera bien trillada como El Preso, se podía pisar hasta cuatro veces. Las razones eran estratégicas y se llamaba trabajo de marca. De cien radios prendidos en Medellín, casi que el 50 por ciento oían al Gurú en Rumba Estéreo.

El Gurú fue otro precursor de lo que llamamos hoy en día, chapas, o sea que de alguna manera funciona más un seudónimo que tu nombre real. Esto ya se hacía antes, pero El Gurú, lo impuso como otras cosas más.



Caracol no se salvó de sus comentarios cuando mencionó como error de esta empresa, el dejar salir en su momento de La Luciérnaga, al talentoso Guillermo Díaz Salamanca hacia RCN. Muchos siguen diciendo que La Luciérnaga nunca volvió a ser lo mismo sin Guillermo Díaz Salamanca. ¿Usted qué opina?

La verdad es esa, como todo el mundo lo sabe. No sé porque él se cayó. En Caracol él era alguien que brillaba. En La Luciérnaga todo lo que él hacía era buenísimo. En RCN, quizás ya no fue lo mismo sin estar al lado de soportes como Hernán Peláez y Edgar Artunduaga. Posterior a su salida, hizo El Cocuyo y El Tren de la Tarde.

El tiempo demuestra que uno se va desvaneciendo porque necesitamos de apoyo y el equipo de los inicios de La Luciérnaga era muy bueno. Este año se cumplieron 30 años de estar al aire y siempre se hace recordación al equipo que comenzó en el programa.



Uno que llegó por aquellos años a Caracol fue el escritor Gustavo Álvarez Gardeazabal para quedarse por varios años con mucho éxito junto a Hernán Peláez. ¿Años después se volvió a equivocar Caracol al prescindir de los servicios de Gustavo Álvarez Gardeazabal?

Lo que pasa es que todo son negociaciones. Quizás Gardeazabal tenía unos puntos de vista financieros y no todo el tiempo una empresa está en la capacidad de pagarlos y esto se le sale de las manos a cualquier empresa.

Me parece que más que una cuestión de dejarlo ir, era más bien un tema económico.

Y eso mismo pasó con La Tele. En mayo del año 96 Radioactiva cambió de La Locomotora a La Tele que la hacían Santiago Moure y Martín De Francisco. Esa gestión la hizo Carlos Vives porque era amigo de ambos y ayudó a conseguirles ese espacio en Radioactiva. El primer año fue una locura, con mucho éxito. Tanto así que los dos vinieron a unos premios acá en Medellín, me parece que fue a Los Hetores.

Cumplido el año, se retiraron en mayo del 97 porque vieron que el rating era muy alto y aunque eran bien pagados sentían que merecían ser mejor retribuidos. No es un secreto que los accionistas, dueños o empresarios se vuelvan avaros y no llegan a acuerdos que logren la estabilidad de sus talentos.

El dilema en esa historia fue más en lo económico, porque el rating era todo un fenómeno.


¿Qué representó Veracruz Estéreo para Colombia y en especial para los antioqueños?

Veracruz es una emisora icónica. Tan icónica que hoy en día alguien se apropió del nombre. Marcó una generación en los años ochenta.

Veracruz como emisora juvenil comenzó en el año 84 y casi que el ochenta por ciento de los jóvenes del 84 al 88, escuchaban a Veracruz. La juventud de aquella época que ya ha envejecido todavía sueña con ese fenómeno que fue Veracruz Estéreo.

En el 2019 cuando reapareció con el nuevo equipo fue un suceso. Tanto así, que su técnico Darío Pineda, ya fallecido, no sé qué técnicas utilizaría que la señal de Veracruz se podía escuchar en el aeropuerto de Medellín cuando los estudios estaban en el Barrio Pilarica. En todas partes se podía escuchar la señal y fue un fenómeno en plena pandemia.

El nombre con el paso de los años se volvió icónico. Tito López estuvo ahí hasta agosto de 1988 y de ahí en adelante Donnie Miranda le toco solo sacar adelante la emisora.


Fue un fenómeno porque ellos hacían de todo. Tenían la emisora, una página en el periódico El Mundo con información los viernes de cada semana, también tenían una hora en Teleantioquia, con ellos trabajaba Alberto Vásquez, un genio de la publicidad, era de los mejores publicistas que tenía Medellín en aquel entonces.

El primero que tuvo la visión de hacerles competencia fue Fernando Pava Camelo con Súper Estéreo con rock en español.

Veracruz en el 88 obtuvo licencia para montar Veracruz TV Cable y contrataron a las dos superestrellas que tenía Súper Estéreo que eran Carlos Acosta y Vicky Trujillo. A Carlos Acosta lo ocuparon en Veracruz TV Cable y Vicky Trujillo, se encargó de hacer la página los viernes, presentar rock en español y hacer un turno en la mañana de 9 a 12 del día. De esta manera Veracruz seguía su reinado. En el 89 se le apareció la otra competencia que fue Radioacktiva pero pese a esto Veracruz no decayó. Ya en los 90 poco a poco empezó el desvanecimiento de Veracruz.

Lo más brillante de Veracruz fue en los 80 mientras estuvieron Tito López y Donnie Miranda juntos.



La pauta publicitaria en FM en los años 80s:

Hasta 1982 la radio FM no avanzaba porque el Ministerio de Comunicaciones tenía una ley que impedía que las FM tuvieran publicidad o que fuera muy poca. Solamente podían hacer 10 minutos diarios de publicidad y con posibilidad de hacer menciones que no excedieran esos 10 minutos.

Con la llegada a la presidencia de Belisario Betancur, esa norma cambió y se dio libertad a la radio para que la FM pudiera comercializarse sin restricciones de tiempo.




¿Desde 1996 que salió la primera edición de Marconi cómo ha cambiado la radio en Colombia?

Soy un privilegiado porque a mí me tocó disfrutar de los veteranos de la radio en Colombia de los años 80. Te hablo de algunos talentos como Montecristo, Alberto Piedrahíta Pacheco y Julio Arrastía Bricca, y poco a poco todo cambió. Y estoy hablando no solo de la radio colombiana sino de la radio mundial hasta la llegada de internet.

La televisión en Colombia llegó en 1954 y las novelas empezaron a producirse a finales de los 60 y las que tuvieron gran auge fueron las producidas a principios de los años 70. Caracol, RCN y Todelar, tenían grandes elencos que producían las radionovelas, pero a finales de la década del 70 tomaron la decisión de acabarlas porque la televisión ya tenía el poder con las novelas.

El internet apareció en Colombia en el 97 y después de 25 años vemos todo lo que brinda el internet con su inmediatez, que era el gran poder que tenía la radio sobre la televisión.

La gran pregunta es qué ha quitado la radio en contenidos con la llegada de internet después de 25 años. Y la respuesta es nada. Pero cuando salieron las telenovelas si eliminaron las radionovelas.

La reflexión que hago es por qué hacen cosas que ya las hace mucho mejor internet. ¿Y por qué no se deciden en hacer cosas que no tiene internet para que la radio sea más atractiva?

La radio ha cambiado desde todo punto de vista. En lo tecnológico, el manejo humano, los contenidos, etc. Para poder seguir con vida en la radio debemos hacer cosas distintas a lo que tiene internet. Hay algo que en Colombia no quiso evolucionar y fue la radio digital. A finales de los 90 Europa cambió su modelo con la radio digital y las frecuencias en AM y en FM emitían un sonido limpio.

Otra característica de la radio digital es que por una frecuencia se pueden tener 4 emisoras al mismo tiempo. Entonces, lo más lógico en Colombia era que en vez de comprar frecuencias debieron trasportarse a la radio digital y así multiplicarse en 4. Cuanto llegó el Grupo Prisa la intención era esa porque en España también se maneja la radio Digital.

Caracol montó las consolas digitales e hicieron una prueba para que el Ministerio de Comunicaciones comprobara como en una frecuencia se podían captar 4 canales musicales distintos, pero a los encargados del Ministerio en ese momento no les interesó y esto no pasó de allí. Este modelo de radio es costoso, pero es muy lucrativo porque se multiplican en frecuencias y en varias partes del mundo lo utilizan como en México, Estados Unidos y en Europa.


Revista Marconi internacional:


Yo conocí a la Asociación de Diexistas antioqueños, su presidente era Iván Lema, presidente del Sindicato de Postobón. El Diexismo es la afición por captar emisoras de ondas cortas. lo mío no era captar sino de obtener QSLs, de almacenar información que me enviaban a mi apartado en ese entonces. Estas personas conocían mucho de radio internacional y yo también me lucre de esto. Escribía más o menos a 50 emisoras en el mundo y semanalmente me llegaba un montón de paquetes de todas ellas porque todas me respondían.

Con Marconi pasó algo muy simpático y fue que Iván Lema me compraba a mi 50 ediciones de mi revista que eran repartidas a las emisoras de onda corta y por tal razón mi material llegaba a La Voz de Rusia, Radio Korea Internacional, Radio Japón, Radio Exterior de España, Radio Nederland, Deutsche Welle, Radio Francia Internacional, BBC, RAI, Radio México Internacional, Radio Miami, Radio Canadá Internacional, y algunas de ellas tenían programas de noticias de medios de comunicación y por tal razón mencionaban los artículos de Marconi al aire y gustaban tanto que cuando no las enviaba Iván, le escribían haciéndole el reclamo.

Alguna vez, en agosto de 1997, lo llamaron desde Radio Suiza Internacional a indagarle por la historia de mi revista.


Escuche en este enlace al locutor rosarino Rubén Guillermo Margenet en su programa sobre radio "CON FRECUENCIA" en donde leía algunas de las noticias extractadas en la revista MARCONI. Dicho programa argentino se retransmitía luego para el mundo a través de la emisora Radio Miami Internacional.




¿Le han reconocido su trabajo en Colombia por su trabajo con su Revista Marconi?

A mí no me han dado ningún premio de nada y tampoco busco eso. La satisfacción es cuando a mí me cuentan historias de que la leyeron. Hace seis meses atrás pasé a saludar la gente de MIX que es la emisora juvenil de Olímpica y un muchacho de 20 años que no conocía, me dijo que él había leído mi revista por internet en una página llamada Play DX, la plataforma más importante de radio que hay en Europa.

Alguna vez escuché a Madonna decir que a ella no le interesaban los premios porque no la hacía grande, sino que eran simplemente reconocimientos y yo comparto su pensar.

Mi satisfacción es saber que gente que no conozco han leído mi revista. Una de esas satisfacciones fue haber conocido a Henry Klemetz.



Amistad con Henry Klemetz e incidencias de la Revista Radio World:


Henry Klemetz fotografiado en los anos 60s. En las paredes se puede apreciar la cantidad de Banderines que habia obtenido en las emisoras colombianas y latinas. En los 60s las emisoras no regalaban stickers sino banderines.



Conocí a Henry Klemetz y fui su amigo durante casi 18 años. La importancia de Henry Klemetz en Europa fue mucha y en Latinoamérica era inmensa. A él le copiaban millones de Diexistas y de especialistas relacionados con la radio. Cuando tuve la oportunidad de entrevistarlo cometí el error de no haber grabado la conversación. Seguramente en Colombia pasó desapercibido, pero con mucha gente del exterior con la que yo hablo me cuentan maravillas de Klemetz. Alcancé a conocer muchas cosas que él hizo y que la gente desconoce.

Cuando saqué a Marconi en el año 96, circulaba Radio World, una revista americana que recibían los más influyentes personajes de la radio en el mundo.

Para obtenerla había que subscribirse o había la posibilidad de recibirla gratis meses después de haberse publicado. Yo recibía esta edición gratuita.

El corresponsal en Colombia de Radio World era Henry Klemetz, que hacía la Radio HandBook, una especie de directorio telefónico de la Radio Mundial y era el encargado de la parte latina.

En Medellín, Radio World, la recibían muy pocas personas, algunos de ellos eran Donnie Miranda y John W. Gómez.

Desde 1947 comenzó a publicarse el Radio Handbook, y para obtenerlo había que pedirlo por correo a Finlandia, su costo era de 30 a 50 dólares. Klemetz se encargaba de actualizar los datos de las Emisoras Latinoamericanas por saber perfectamente español. Era un directorio mundial de la radio, le servía mucho a los radioaficionados para cuando oían emisoras extrañas por onda media o corta, y tenían la dirección donde escribir para enviarle el informe de recepción y recibir la tarjeta QSL.

En los artículos de Radio World estaba escrita la dirección de quién los escribía y yo me contacté con Henry Klemetz para pedirle su autorización de reproducir algunos de sus artículos en mi revista ya que me parecían muy buenos.

Klemetz comenzó a darse cuenta de que yo tenía conocimientos muy claros del movimiento de la radio en Medellín y empezó a hacerme muchas preguntas. De esta manera hicimos una muy buena amistad y dio la casualidad de que su esposa que es paisa, venía de visita a la ciudad de Medellín a una dirección muy cerca a mi residencia y así nos veíamos personalmente.

En sus visitas fuimos a la emisora de la Universidad de Antioquia, a la Radio de la Policía y en especial a las de AM, que eran las de su interés.

Era muy buen fotógrafo. No solamente fotografiaba las consolas, también lo hacía con la gente y le encantaba fotografiar las fachadas de las emisoras. Él vivió en un paraíso que es Suecia, en donde se da un fenómeno que se llama la aurora boreal, que es cuando en el cielo aparecen un montón de luces que cambian a diferentes colores y traen señales de larga distancia. Cuando esto sucede las frecuencias de AM se llenan de señales de diferentes partes del Latinoamérica y se pueden escuchar emisoras al mismo tiempo. Los más interesados eran los oyentes, principalmente de Suecia, Finlandia y Noruega donde las miles de señales de radio latinas llegaban a esos países, gracias al fenómeno de la Aurora Boreal.

Él me decía que en Suecia había llegado a escuchar desde Medellín, Radio Autentica, con muy buena señal.

En 1975 apareció la primera FM en Medellín que fue Radio Ruiseñor 91.9 y por accidente él estuvo en esta emisora que quedaba detrás del Hotel Nutibara.

Murió en 2019 y fue muy homenajeado por parte de los Diexitas en el mundo.



¿Qué le complace de su experiencia con su Revista Marconi?

La satisfacción de saber de gente que de una u otra forma ha leído los artículos que escribí para Marconi. He asesorado a mucha gente en temas de radio y mis consejos para la gente que hace radio actualmente es que escuchen radio internacional, porque esto retroalimenta y genera ideas.

Recuerdo que en el año 2016 escuchando radio internacional de Costa Rica y de Argentina, oía que los Discjockeys ya no sacaba llamadas, sino que sacaban audios de WhatsApp y eran muy limpios. Eso se lo conté a dos personajes en Caracol FM en Medellín y me captaron la idea, pero la empresa no lo aceptó porque en ese entonces tenían que instalar un software y para hacer esto se necesitaba un permiso desde Bogotá.

El caso es que los de Caracol se demoraron para hacerlo y los de RCN se les adelantaron.



Sugerencias por Héctor Marconi:

Me parece que la gente que hace radio en Colombia subestima mucho la radio de otros países. Obviamente se escuchan cosas buenas como malas pero la idea es captar las cosas buenas.

A mi parecer el principal problema que la radio tiene hoy en día es que no hay una campaña gigante para que las Cadenas de radio eduquen y sensibilicen a la población adulta a que cambien el sistema de escuchar radio de la manera convencional y pasar a hacerlo en el celular. La población que escucha radio son personas mayores de cincuenta años que se nos complica manejar la tecnología y por tanto se nos debe enseñar. Pero las cadenas de radio hacen campañas de equipo haciendo otro tipo de cosas.

En los años 80 lo que uno tenía en la mano era un walkman y hoy en día es un celular que es casi como una parte del cuerpo y esa evolución se hace educando.


“Para poder seguir con vida en la radio debemos hacer cosas distintas a lo que tiene internet.”

Héctor Marconi (2013). Foto tomada por Henry Klemetz. Foto: Archivo Marconi.




POSDATA:


“Llegue a tener 2 mil casetes con solo grabaciones de locución y producción de Emisoras de Medellín y de Onda corta. En trasteos de casa se me fueron perdiendo muchos. Algunas de esas grabaciones fueron a parar a Diexistas de Italia, Argentina, México, España, Suecia Rusia y otros países más.”

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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280).