‘El Gurú del Sabor’: “Yo simplemente lo que necesito es un micrófono”

Pasaba mi época de juventud en Medellín y con ella uno de los pasatiempos era escuchar radio, actividad que desde muy niño ya estaba instalada en mí ser. Llegaron los maravillosos e inolvidables formatos de programas con música en inglés pero la música tropical seguía ocupando un espacio casi indispensable en el diario vivir.

En la radio escuchamos toda clase de voces y estilos, algunas de ellas por variadas razones van dejando una huella más especial que otras y por lo tanto hacen que su recordación sea perdurable en el tiempo. Una de esas voces ha sido la del locutor Fernando Londoño, conocido en la radio como ‘El Gurú del Sabor’. Su estilo era impredecible. Con el tiempo vine a darme cuenta que de su voz se desprendían otras tonalidades que hacían pensar que habían otras voces acompañándolo. Su popularidad creció a pasos agigantados hasta llegar a ser la figura más sobresaliente de la radio tropical que se escuchaba en la ciudad de la eterna primavera, su fama se hizo notoria a nivel nacional y también hizo eco en el exterior.

Como a otras personalidades del mundo artístico, sus momentos de gloria han quedado suspendidos en el recuerdo de memorables e inolvidables momentos que muchos anhelan volver a vivir pero también en el de otros que consideran que su protagonismo solo es parte del pasado.

Fernando Londoño se define como un hombre ‘terco’ y con espíritu de líder. Y por tales razones siente que todo su potencial artístico está listo para volver a conquistar aquel espacio por el que un día se hizo famoso como ‘El Gurú del Sabor’.


'El Gurú del Sabor'. Foto RCN.

Por: Germán Posada


G.P.: ¿Hola Fernando cómo está?

Gurú: Muy bien muchas gracias. Tranquilo, llámeme ‘Gurú’. A mí nadie me distingue como Fernando, todos me llaman ‘El Gurú del Sabor’. A mí me llama Fernando sólo mi mamá cuando me regaña.

G.P.: ¿Antes de iniciarse en la locución profesional que hacía que tuviera que ver con la animación?

Gurú: Esto es algo muy curioso. Soy una persona que desde los catorce años me ha tocado trabajar porque mi padre falleció. Trabajé marquetería, ebanistería, mecánica industrial, fui profesor de música y terminé en el periodismo y la radio. ¿Por qué terminé metiéndome a la radio? Porque de todas partes me echaban. Me decían: ‘Fernando no va más’. Lo que pasaba es que en donde yo me ponía a trabajar no hacía absolutamente nada más que animar, cantar, contar chistes, hacer bromas y vacilar. Entonces mi trabajo material no se veía. En mi último trabajo del cual me despidieron y que era en una marquetería, en medio del llanto, pensaba que había algo misterioso con mi suerte. En ese momento la radio estaba encendida y escuchaba a un locutor vacilando y conversando con oyentes. Justo, ahí me dije que a esa persona le pagaban por vacilar y conversar con la gente y a mí me despedían por hacer lo mismo. Comprendí entonces que eso era lo mío y enfilé baterías para meterme a la radio. Pero -no toqué el cielo con las manos en ese momento- porque lo primero que me dijeron cuando yo fui a buscar oportunidades fue: ‘señor usted no sirve para esto’. Esa fue la primera puerta que encontré cerrada y que me tocó tumbar.

G.P.: ¿En qué lugar considera se inició su carrera como hombre de radio?

Gurú: En una empresa colombiana que todavía funciona que es el Circuito Todelar de Colombia. Fue ahí precisamente en donde me cerró la puerta en su momento el Jefe de personal. Recuerdo que él me repetía: ¿Usted ha escuchado a tal persona? y yo le respondía: ‘si señor’. De esta manera me mencionó unas seis personalidades de la radio y siempre terminaba diciéndome: ‘ese si es locutor’. Era como queriéndome decir: ‘usted qué está haciendo aquí, dedíquese a otra cosa’. Decepcionado yo me fui a mi casa y en medio del llanto hasta mi mamá me dijo que eso era para otra gente, que aterrizara. Esto fue otro golpe duro para mí.

En medio de mis reflexiones recordé que las personas que me habían mencionado eran todos costeños. En mi ‘malicia judía’ -aunque aquí le dicen ‘malicia indígena’- yo le digo así porque aquí se estableció una gran colonia judía, pero este es otro tema. Siguiendo con la entrevista, yo lo que pensé era que tenía que hablar con acento costeño y me puse a escuchar y a estudiar a las personas que me habían mencionado. A los seis meses cuando me sentí seguro regresé a Todelar en donde me hicieron pruebas. Esta vez, me presenté como ‘Fernando de Zubiría’, que venía de Cartagena y que estaba buscando trabajo en Medellín. Todo el mundo se creyó el cuento y así comencé a trabajar anunciando la hora y temas musicales. Comencé entonces en Todelar, para luego pasar por RCN, Caracol, Olímpica, Estrella Estéreo, Rumba Estéreo, entre otras. Esto ocurrió hace ya unos treinta años.

G.P.: ¿Quién es Bernardo Tobón Martínez en la carrera profesional de ‘El Gurú del Sabor’?

Gurú: En una palabra, todo. En ese entonces él era el zar de la radio. El tenía una manera muy particular de abrirnos las puertas a la gente de la radio. Hoy por hoy muchas personas consideradas como ‘Hombres de radio’ tuvieron que pasar por los micrófonos de Todelar. Allí me hice hasta que descubrieron que ‘Fernando de Zubiría’ no era mi verdadero nombre y que no era costeño. Pero don Bernardo decía que una persona que vacilara de esa manera como yo y que se las hubiera ingeniado para trabajar había que darle la oportunidad y fue el quién me dio la aprobación, la bendición y de ahí en adelante personas como Jaime Varona, Hernando Enrique Aguilar, Carlos Quintero Arroyabe y Alonso Arcila, entre otros, me apoyaron y comencé a trabajar de media noche a seis de la mañana en emisoras Claridad.

G.P.: En su momento alguien le negó la oportunidad de hacer radio por no tener acento costeño. De hecho hasta lloró por esto pero finalmente demostró ser un hombre de éxito. Su experiencia es un excelente ejemplo para futuros profesionales de la radio. ¿De acuerdo a su experiencia que sugerencia puede darle a nuevas generaciones que aspirar hacer carrera en radio?

Gurú: De acuerdo a esta experiencia hay que comentarles a las nuevas generaciones que arrancar en cualquier profesión o situación, es muy duro. Ahora, no es fácil a los diecisiete o veinte años tener cosas definidas. En esta edad uno está dando tumbos. A quienes quieran trabajar en los medios si lo tienen claro tienen que dedicarse con disciplina, que sepan esto no es llegar e ‘inflar botellas’.

Esa manera como -José Benítez me devolvió a mi diciéndome que no servía para ser locutor- con el tiempo aprendí a entenderlo mejor y en otras palabras lo que me estaba diciendo era que me preparara, que me concentrara y que me dedicara con disciplina.

En aquel entonces no había escuelas de locución ni de radio. Después pude graduarme de periodista. Uno se hacía empíricamente y con ganas. Pero como en toda carrera, en esta, mucha gente se devuelve y no son todos los que llegan. Si está buscando fama está ‘botando corriente’, esto hay que tenerlo por dentro y sentirlo. Cuando yo tenía siete u ocho años, yo volcaba un taburete de la casa y lo convertía como una especie de móbil y empezaba a narrar ciclismo y futbol imitando locutores. Desde esa época ya mostraba talento pero fue hasta los dieciocho que creí tener voz para hacerlo. La locución no es como una canción del Gran Combo de Puerto Rico en la cuál corean diciendo: ‘llegué y pegué’, esto es preparación y se puede lograr. Y esto aplica para cualquier profesión.

G.P.: Recientemente entrevisté al popular locutor Williamson Serna y me comentó lo agradecido que se siente de lo mucho que aprendió con usted y además de su loable tarea para que en su momento los locutores de Estrella Estéreo lograran firmar un contrato con esta empresa. Esas son buenas acciones que merecen aplausos. ¿Qué recuerda de este episodio en su paso por Estrella Estéreo?

Gurú: Esto ha sido un momento muy trascendental o marcado en la vida del ‘Gurú’ y en la de muchos compañeros que hoy por hoy son colegas muy grandes y muy competitivos en la radio. Algunos de ellos como Iván Londoño, Iván Rodríguez, Jaime León, ‘Semáforo’, Williamson Serna, Gustavo Higuita. Se me escapan nombres y este tema es serio porque el olvidado es quién después reclama (jajaja). En Estrella Estéreo estuvimos varios años con altos niveles de sintonía, innovamos y creamos.

Yo llevaba unos siete años trabajando en Estrella Estéreo cuando recibí una llamada de RCN, por cierto una casa maravillosa. Mi lanzamiento fue en Estrella Estéreo pero que se me conozca a nivel latinoamericano fue en RCN.

Un día Juan Pablo Solarte me llamó de Rumba Stereo para informarme que su gerente Francisco Plata me necesitaba y así comenzó la negociación. Para la época estaba sucediendo una coyuntura en Estrella Estéreo y era que sus sueldos -digamos eran muy ‘normalitos’- y nosotros trabajábamos muy duro. Yo sentía que tenía una deuda con mis compañeros de trabajo y la verdad era que ganábamos poco en comparación con las otras cadenas radiales. No obstante que Estrella en ese momento era primer lugar de sintonía lejos de todas las otras emisoras.

Yo molestaba y presionaba a mis compañeros en una disciplina muy fuerte para poder lograr ese primer lugar de sintonía y les decía que la única manera de tener mejores ofertas de trabajo era siendo los mejores, únicos, sin importarnos el salario. Cuando a nosotros nos escucha la gente no saben si nos pagan bien o mal, lo que ellos van a opinar es la manera como lo hacemos y de esto depende que uno guste o no. Por eso, por los resultados, yo tuve la oportunidad en RCN. Yo era muy consciente de la situación en Estrella Estéreo pero el único llamado había sido yo. En Estrella Estéreo no querían que yo me fuera y en conversaciones con los ejecutivos de la compañía les hice saber que era muy importante para el equipo aumentar el sueldo y me dijeron que si lo hacían pero si yo seguía con ellos. Yo les dije que sí y una vez aumentaron los sueldos me fui. Los muchachos quedaron muy agradecidos porque no los dejé tirados.

G.P.: Si mencionamos el tema del reggaetón como género musical que se instaló en nuestro país, su nombre no puede pasar por desapercibido en este suceso tan especial que ha dado tanto de que hablar. ¿Qué opina al respecto?

Gurú: Eso me hace sentir muy bien, muy contento de aportar algo más en esta historia de algo tan importante. Para mí es un suceso de algo musical que partió en dos el estilo de radio desde Medellín para Colombia y hasta para muchos países de habla hispana. Personalmente considero que esto del reggaetón ha sido un acontecimiento -sobretodo no porque se haya creado acá en la ciudad de Medellín- si no porque Medellín fue prácticamente la plataforma de lanzamiento. El reggaetón arrancó desde Panamá, siguió hacia Puerto Rico, luego un poco en Miami y fue en Medellín en donde explotó.

G.P.: ‘Gurú’ todos cometemos errores y de todos los tamaños, tanto en lo personal como en nuestra profesión. ¿De sus errores qué tanto ha aprendido?

Gurú: El error del ‘Gurú’ fue haber sido bueno. Yo soy alguien tímido. Yo no soy capaz de decir ‘quítese usted que llegué yo’. Yo no actúo así. Yo compito desde el otro frente, mejor dicho, desde el otro equipo y haciendo goles. Yo simplemente lo que necesito es un micrófono y le agradezco por esa pregunta. Y lo digo abiertamente y mucha gente se puede romper hasta el saco escuchando estas palabras del ‘Gurú del sabor’.

Hoy en día ‘El Gurú del sabor’ está así por bueno. Demasiado bueno. Porque es un hombre fuera de competencia y fuera de serie en la radio en Colombia. No por malo. Porque los malos se dedican a ‘dar codo’. ‘El Gurú del sabor’ se puso en un estatus que muchas empresas de radio dicen que tienen que pagarme mucha plata y eso son mentiras. En el caso mío yo trabajo por fiebre, por gusto porque me encanta esto. Yo hasta de gratis trabajo. Esto es como todo. Si a Cristiano Ronaldo no lo llaman porque vale mucho, puede que él no esté pensando en lo mismo y a lo mejor se va a jugar a un club pequeño en donde no le paguen tanto.

Lo que se necesita es que me hablen, que le propongan a uno.

G.P.: Hasta donde me he enterado al parecer no está trabajando actualmente. ¿Hace cuanto que no trabaja en una emisora?

Gurú: Si estoy vigente en una estación independiente al sur de la ciudad de Medellín en el municipio de Itagüí que se llama Bitagui Estéreo. Hace un año se comenzó con este proyecto y ahí estamos haciendo la tarea. A mí no me interesa que una emisora sea grande o pequeña. Lo que necesito es que me pongan un micrófono para nadar como pez en el agua.

G.P.: La radio necesita talentos como usted. Su talento está intacto y tiene larga vida por delante. ¿Qué pide, qué necesita para que su carrera vuelva a despegar?

Gurú: Que se abran corazones y se deje tanto egoísmo. Hay mucha gente que están en los medios de comunicación que están cuidando su silla y piensan que con mi llegada hasta podrían perder sus trabajos. A mí me parece que en esto debería haber más juego limpio y dársele la oportunidad al que tiene la creatividad. ¿De qué le sirve al científico Manuel Elkin Patarroyo de ser una eminencia pero no tiene un laboratorio? ¿De qué le sirve a un General del ejército después de ganar batallas si en un momento no tiene ni soldados ni las armas? Para bailar se necesitan dos. En la radio se necesita un ‘El Gurú del Sabor’ que está analizando y pensando las 24 horas del día como convocar masas. Yo no pego canciones ni emisoras cuando estoy trabajando, yo pego sistemas, formas y estilos de radio. A mí no tienen por qué tenerme miedo. Si es el caso y una empresa en radio o en televisión, grande, pequeña o comunitaria me llama, estoy listo para que me abran micrófono. Sólo necesito una oportunidad.

Yo entiendo perfectamente que cada uno cuide su trabajo. Esto es como en el fútbol con Messi en la selección argentina, si a él le quitan el balón se pierde la selección argentina. Lo mismo pasa conmigo si me quitan el micrófono.

“Radio es el espíritu de alguien que está motivando y emocionando a las otras personas, que las convoca.”

Daddy Yankee y 'El Gurú del Sabor'. Foto Archivo Personal.


G.P.: ¿Está listo para cualquier otra oferta en la radio?

Gurú: Yo soy como un artista. A donde me llamen yo toco. Hay algo en lo que seguramente existe gente que me gana a mí. Yo soy un hombre de corazón, de sentimientos, de emociones. Si usted me dice a mi ‘Gurú escríbame el formato de un proyecto en especial’, tal vez no lo haga así pero le improviso lo que sea con un micrófono.

Yo soy de los que un día a las siete de la mañana llegué a la emisora Rumba Estéreo y dije -a las diez voy a colocar reggaetón- eso no lo pensé ni uno ni dos meses, fue espontáneo. Eso sí, soy muy estable. Mi experiencia como director de radio que he sido me ha enseñado que una gota de agua rompe una roca y una idea hablándola, modulándola, trabajándola, llega a romper el cerebro que sea. Por eso mis ideas en la radio no son para dos o tres días, son para darles continuidad.

G.P.: Usted tuvo todo el éxito como hombre de radio y se hizo famoso. Además nadie le quita lo de ser una leyenda viviente de la radio en el género musical tropical. Actualmente digamos que está en una etapa de transición de lo que fue en algún momento. ¿Qué sentimiento le produce esto?

Gurú: Le agradezco que haga ese comentario. Si al ‘Gurú del Sabor’ le colocan un micrófono y lo dejan hacer lo que él tiene escrito y guardado en un disco duro para continuar, ‘el Gurú del Sabor’ está listo.

Tengo montones de ideas como Polo Montañés que se fue y dejó cantidad de canciones que ahora Marc Antonhy las sigue grabando despacio una por una o como Vicente Fernández que tiene mucho material guardado.

Ningún soldado es General con veinte años. Se hacen Generales entre los cincuenta y los sesenta. Lo que pasa es que hay muchas cosas dentro de la sociedad, hay ciertos prejuicios y gente que maneja las partes económicas de las empresas y muchas veces desisten de contratar personas. Aquí en Medellín hay una leyenda viviente que se Wbeimar Muñoz Ceballos. Yo no sé cuantos años tenga este señor en la radio pero ahí está con sus comentarios en materia de fútbol.

Para mí es un orgullo estar en este estado de madurez como persona. Una de las personas que yo llegué a admirar mucho que no sé si aún este vivo, es el director de La Mega de la ciudad de Nueva York donde se copió el nombre de Las Megas para Colombia. Cuando me hablaron de esa persona, él tenía setenta años y eso fue hace rato. Eso a mí me sorprendió muchísimo y de esta manera empecé a amar más mi profesión

Aquí en la ciudad de Medellín una eminencia que uno siempre se tiene que quitar el sombrero cuando se habla de él es Donnie Miranda. Es un hombre que puso a la gente en Medellín a escuchar radio en inglés y a mí me sirvió de inspiración para yo hacer que las emisoras que yo manejaba fueran líderes. Porque una de las reflexiones que yo tuve era que si los oyentes en Medellín que no entendían el inglés y la música en inglés, que los locutores les hablaban en inglés y en español todo el tiempo y eran líderes, qué tal una emisora que les programara con sabor paisa, realmente antioqueña, esa emisora tenía que doblarse en sintonía y sobre esa idea fue que empecé a trabajar.

Si al ‘Gurú del sabor’, hoy sentado en esta oficina, le dicen ¿usted es capaz?, no dudo en coger el micrófono y hacer mi trabajo como yo lo sé hacer.

A uno le dicen que tiene que hacer aquello y también poner aquello otro. Usted sabe muy bien que muchas veces la gente que trabaja en los medios no son lo que ellos pretender ser o hacer. Hay filosofías y hay cosas que quieren acallar a una voz para que siga solamente un lineamiento y si no está ahí, pues simplemente le quitan el micrófono.

G.P.: ¿‘Gurú’ y demos el caso que lo llamen para ofrecerle animar un formato de género tropical y que no se meta con reggaetón o por qué no, viceversa, estaría dispuesto a aceptarlo?

Gurú: Hombre es muy clara su pregunta y mi respuesta. La música es universal. La música no es ni reggaetón, ni salsa, ni popular, ni vallenato, ni clásica, la música simplemente como tal, es música y de lo que el ‘Gurú del Sabor’ sabe hacer es mezclar todo esto como una orquesta. Esto es como el director de una orquesta que coge todos los instrumentos y todas las notas musicales y hace una melodía.

A mí me dicen: ’Gurú ponga solo reggaetón’. Yo le pongo solo reggaetón y el género que me digan. Porque una emisora como la que yo dirigí por ocho años en Medellín, Rumba Estéreo y que fue líder, programaba canciones del Papa Juan Pablo II e inmediatamente la empataba con una canción de Julio Jaramillo y después seguía con una de Britney Spears o un tema de Michael Jackson o Madonna y remataba con una de Garzón y Collazos.

No ha habido quien diga ‘cómo hacemos para copiarle la programación a este man’. Soy un tipo de alma, vida, corazón y sombrero que se le mete a una emisora. Si a mí me dicen que solo es música tropical, ¡listo! por la plata baila el mono y usted me paga, pero si usted quiere ganar más conmigo, simplemente deme la oportunidad. ¿Para qué va uno a comerse solo un pedacito del pastel si uno es capaz con todo entero?

G.P.: Algo que lo identifica es buscar ayudar a niños y ancianos. ¿Por qué le nace ayudar a los niños y a los ancianos?

Gurú: Son los dos puntos neurálgicos de un ser humano. La niñez y el ser adulto mayor. Un tipo de veinte, veinticinco, cuarenta años, donde lo pongan. Una persona de la tercera edad lo que haga su familia por ella y lo mismo por una persona recién nacida.

Yo teniendo la riqueza y el poder lo único que haría sería construir centros de cuidados para estas personas. ¿En medio de tantos problemas sociales quienes son los primeros que sufren? Los niños y los adultos. Al anciano hay que ayudarle para que viva bien sus últimos días y a los niños para que crezcan bien y después pueden ayudar a la sociedad.

G.P.: Si en lo personal considerara que pedir excusas es una opción en busca de nuevas oportunidades para reactivar su carrera ¿Qué palabras tendría para ello?

Gurú: Si ‘El Gurú del Sabor’ vuelve a nacer será el mismo que es hoy. Una de las cosas que a mí me pusieron en esta altura, es ser líder. Aquí en Medellín usamos mucho la palabra ‘terco’ y los que me han entendido a mí han sabido que por ser así, terco y con espíritu de líder, es que rompemos esquemas y nos dan duro, pero salimos adelante.

De pronto el pecado mío ha sido el que yo no me dejo influenciar. Usted llega a donde un colega y muchas veces lo que ve es que está chequeando la competencia. Yo me daba cuenta de la competencia porque de pronto me paraba en una esquina de Medellín o en un vehículo de servicio público y escuchaba la radio. Yo soy un gran convencido de que lo que hago, eso es. Y así fue como se metió una vaina tan ‘tesa’ como el reggaetón. Las directivas de RCN me dijeron: ‘¿usted que está haciendo?’ y lo único que me dijeron y que además les agradezco mucho, y en este caso, a Blanca Luz Holguín, quién me dijo: ‘usted verá ‘Gurú’, si esa emisora se cae, usted responde’, y ¡Pum! me fui y así siempre he sido.

¿Qué excusas podría pedir? Lo único que le pediría a directivos que lean esta entrevista es que al Gurú le den cuatro, cinco o seis meses, el sabe nadar, el sabe abrirse camino, el sabe romper montañas, el sabe hacer túneles. Siempre lo que yo he hecho en la radio por primera vez lo que causa en las personas es una risa, hasta una burla, pero después se dan cuenta de ese espíritu, de esa alma que tiene ‘el Gurú’ que es la que logra ir acostumbrando a las personas y volver las cosas como una doctrina.

G.P.: ¿Cuál es su percepción de la fama?

Gurú: La fama es una especie de reconocimiento que los seres humanos hacen a alguien que en un momento ó es líder o los medios de comunicación hacen líder, y eso es efímero y les pasa a los artistas, a los deportistas, a todos.

Es una fabricación de los medios de comunicación. Si alguien tiene la oportunidad de sobresalir por su propio invento y por su ingenio, eso es lograr reunir las herramientas. Uno de mis temas es no esperar a que las cosas ocurran, yo hago que estas sucedan.

Si todos van por el mismo camino y nadie se sale de la fila todo se vuelve una rutina. Hagamos locuras cuerdas que era lo que hacía yo. Yo sé que con lo de la música es una ley de la repetición. Usted coloca un discurso de un político y lo repite tanto que a lo último hasta se lo bailan. Yo siempre he dicho que grande con grande da grande. ‘El Gurú del sabor’ que es grande con una empresa que es grande tiene que dar grande. Yo les digo a mis colegas que llamen al ‘Gurú’ que por muy mal que les vaya van a sumar oyentes.

G.P.: ¿Qué es lo qué más le pide a la vida en estos momentos de su existencia?

Gurú: Esta respuesta sería muy amplia. Que crean en el ‘Gurú del Sabor’ y hablo de directivos. Que le entreguen una emisora a este ‘calidoso’ que revuelca otra vez esto, porque lo que yo siento es que me dejaron o estuve a la mitad del camino.

La vida no es solamente reggaetón, la vida son todavía más cosas dentro de lo que es el lenguaje universal que es la música y mis colegas no explotan eso. Se dedican a ganarse un sueldo y cuidar un puesto. No hay liderazgo en la radio en Colombia. Se necesitan esas personas que se salen del molde y ya no cuidan ganarse un sueldo sino que cuidan es emocionar el público, mantenerlo contento o aportarle emoción a las personas con la voz utilizando los micrófonos y la música. Por eso estoy a la orden de esa persona que me llame y me diga sumemos no restemos ni nos encerremos en un poquito.

Pensemos en macro y en eso siempre pienso cuando hablo de ‘ranchenato’ ó ‘salserengue’, ó a lo que se le dice ahora ‘urbano’, que en otra época cuando soné a las diez de la mañana la canción ‘Latigazo’ de Daddy Yankee fue una ‘bomba’.

G.P.: ¿Qué descripción haría de lo que ha representado ‘El Gurú del Sabor’ para la radio de Antioquia, de Colombia?

Gurú: Una gran oportunidad que la vida me ha dado de acompañar generaciones. ‘El Gurú del Sabor’ dado el caso, ha programado una emisora que le ha gustado a los niños, a los jóvenes e inclusive a los adultos. Para mí lo importante es acompañar la persona sin importar la edad. Para mí un espíritu no tiene edad. Primeramente agradezco a Dios quien nos da el motor, el impulso, el espíritu, el soplo de la vida para tener la oportunidad de lograr abrir esos corazones y las mentes de las personas para poder engancharlos, emocionarlos y mantenerlos contentos aportándoles algo.

La radio me ha permitido contar anécdotas maravillosas como la de un oyente que me llamó a las diez de la noche a decirme que se iba a suicidar y poderlo tener conectado y tranquilizarlo y que esa persona después fuera a la emisora a hablar y agradecer.

Me ha permitido recibir artistas que vienen de Nueva York y que me digan que quieren tomarse una foto conmigo porque yo soy un ícono, eso es muy gratificante.

En 2001 cuando Daddy Yankee un día me preguntó que iría a pasar con el reggaetón, que hasta cuando duraría esa fiebre, yo le respondí preguntándole cuántos años tenía el bolero. Ahí estaban Tego Calderón y Don Omar y mientras ellos pensaban yo les dije que el bolero estaba cumpliendo un siglo en ese año. Daddy Yankee me cargó, me alzó, me sacudía y me decía: ‘este cabrón, este chamaco, sabe de música y aquí lo que hay que hacer es ponerle lírica a las canciones’, y con esa palabra explotó lo que hoy no se ha podido apagar que es esa llama de la música urbana y que entre más días más crece porque esto sale desde el corazón, desde el universo.

G.P.: ¿Qué pueden esperar sus admiradores de usted si tienen la oportunidad de escucharlo nuevamente en la radio?

Gurú: Yo se que la gente se divertiría demasiado porque el ‘Gurú del sabor’ a estas alturas entiende y sabe que un árbol consta de todas aquellas hojitas que ya han cumplido su función pero que a la vez tiene todas esas hojitas nuevas que le van a seguir dando vida a ese árbol.

El ‘Gurú del sabor’ tiene todo un recorrido y una experiencia de saber cómo no pegar una canción, no pegar una emisora. Lo que el ‘Gurú’ ha pegado son movimientos, estilos, formas de vida. Yo estoy listo. Yo me siento un gran soldado donde me pongan y un gran General donde me ubiquen.

Conclusión, al ‘Gurú del sabor’ donde lo pongan suma, no resta.

Radio es el espíritu de alguien que está motivando y emocionando a las otras personas, que las convoca. Todos tienen voz y van al aire pero el que convoque es quien se destaca.

G.P.: ‘Gurú’ muchas gracias.

Gurú: Gracias a ti. Un día llegaré a Canadá como ese día que llegué a Nueva York y le di tres palmadas a la estatua de la libertad y dije: ‘aquí estuvo el Gurú del Sabor desde la ciudad de Medellín volando en las alas de la radio y el periodismo.

“Al ‘Gurú del Sabor’ donde lo pongan suma, no resta

'El Gurú del Sabor'. Foto Archivo Personal.

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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280). 
  

 

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