Luis Guillermo Sosa “Pike”: “Mi vida es como una película y como película la he vivido.”

Luis Guillermo Sosa Pike dice que llegó a la radio por casualidad y a decir verdad, después de conocer su historia, en lo personal yo opinaría que no es tanto así, porque considero de que su destino de una u otra manera le mostraría y hasta lo compensaría mostrándole el camino de los medios de comunicación, actividad que desde muy temprana edad despertó en él una gran atracción, en especial la magia de la radio.


En primera instancia su acercamiento con la radio fue a través de la escritura. Su talento para los libretos le abrió el espacio que poco a poco lo forjaría como hombre de medios en los que con orgullo ya suma más de tres décadas de actividad profesional. Pike es el seudónimo con el que se le reconoce en los medios.


En su infancia un milagro le permitió caminar y a partir de ese hecho su vida cambió considerablemente hasta el punto que el mismo la compara como una película, siendo la suya más real y alejada de la ficción de las cientos que se ha visto y promocionado, como una de las actividades que ejerce dentro de su profesión.

De radio, libretos, fe, música, cine, personajes y hasta de gratitud, podrán leer en estas líneas que de manera afectuosa Pike nos quiso contar.


Luis Guillermo Sosa Pike”.





Por: Germán Posada




Escuché en una entrevista que una bendición Papal por televisión significó un milagro para usted. ¿Nos cuenta este episodio en su vida?

La historia se remonta a un hecho familiar. Yo de acuerdo a dictámenes médicos no iba a caminar. Ni siquiera podía sentarme. Cuando era un niño de tan sólo tres años en 1968 el Papa Pablo VI visitó a Colombia. Mi mamá me dijo que me había sentado en sus piernas frente al televisor y que oró con mucha fe mientras el Papa daba la bendición Urbi et Orbi. Aquella bendición fue la que cambió mi vida para siempre. Días después yo comencé a pararme y a caminar.

En 1978 cuando murió Pablo VI fue una fecha que me marcó mucho porque fue la persona que a mí me puso a caminar.

Esta bendición significa mucho en mi vida y ha sido para mí como Puertas Abiertas porque he sido muy afortunado para estar en medios de comunicación y en actividades de relacionamiento. Por eso quiero tanto la radio. Estando en Veracruz en Medellín fui el relacionista público de los empresarios que iban a conciertos a la ciudad y oficiaba como Jefe de Prensa. Mi vida ha sido de oficios y de fortuna.


¿Qué le atraía de la radio?

En mi memoria quedó registrado aquel recuerdo cuando en 1972 un niño de seis años arrodillado con su mamá escuchaba una transmisión en RCN en donde el locutor narraba la masacre de Múnich y describía como iban asesinando uno a uno a los deportistas de Israel. Mi mamá arrodillada oraba y pedía por ellos y me pedía que yo hiciera lo mismo. Desde ese momento la radio me marcó.

A este episodio se suma también que mi papá escuchaba en la mañana La Cabalgata Deportiva, a Ever Castro y a Montecristo. Para mí el mejor regalo era un radio y siempre cuando mis primos venían de visita de los Estados Unidos era lo que yo pedía de regalo. Luego escuchar programas como Le solucionamos su casoLa ley contra el hampa“, “Kalimán, era realmente mágico.

Un recuerdo muy especial en mi gusto por la radio es que yo siempre fui un niño muy inquieto y cuando tenía unos doce años llamaba a Caracol al programa de “Pase la tarde con Baltazar que hacía Baltazar Botero y le respondía todas las preguntas difíciles que él hacía y me ganaba una ancheta. Esto gracias a una enciclopedia que teníamos en casa. Años después cuando tuve la oportunidad de trabajar en Caracol y conocer a Baltazar Botero le recordé esto y él se quedó sorprendido.

Yo digo que llegué a la radio por casualidad porque fue en un momento en el que yo no quería seguir estudiando Licenciatura en -Español y Literatura- porque lo que en realidad quería era estudiar periodismo pero pese a esto la licenciatura me sirvió mucho para mí ingreso a la radio como libretista. En un principio quizás no escribía tan bien pero con el paso del tiempo y la experiencia uno se va perfeccionando.



Sus inicios fueron como libretista ¿Qué comenzó haciendo?

Creo que esta historia nació ese 4 de mayo del 86 cuando en Todelar, Augusto Tuto Castro, escuchó a un joven a través de un teléfono que quería ser libretista. Yo era un fiel oyente de Veracruz Estéreo y me gustaba mucho lo que hacía Tiberio Duque Alzate que era el libretista de Despiértese con Veracruzy cada vez que Tito López y Donnie Miranda salían al aire y daban una noticia yo me daba cuenta de que la había leído o escuchado.

También escuchaba Todelar en donde hacían un programa que se llamaba Hola Día Hola Gente. Para ese entonces estaba estudiando Licenciatura en Español y Literatura. Un día los llamé y al hablar con Tuto Castro le comenté de mi interés por hacer libretos y él me respondió que nos podíamos ver en la emisora.

Antes de ir preparé un libreto y en la mañana siguiente se lo llevé a los estudios de Todelar que quedaba en San Juan con la 65. Tuto Castro me dijo que si les gustaba iban a decir mi nombre al aire al día siguiente. Al día siguiente a las cinco y media de la mañana anunciaron: Hola día Hola gente, notas preparadas por Luis Guillermo Sosa. De esta forma me dieron la bienvenida. Recuerdo que los locutores eran: Luis Alfonso Velásquez, Juan Carlos Bolívar y Eddy Cano Puerta, quien había sido una reina de belleza.

Yo seguía llevándoles el libreto pero no me dejaban entrar a la emisora. Un día le dije a Tuto que si me dejaba conocer los estudios y aceptó. Estando adentro pasé otra prueba con él porque me pidió que le trajera un tinto y yo sin ningún reparo lo hice. Eso le gustó mucho a Tuto Castro porque para él era como un examen que significaba una muestra de humildad de la persona que lo hacía. A partir de ese momento pude entrar a la emisora y los veía trabajar, sus funciones eran de locutor-control y recuerdo que la cabina de Todelar era la más anormal del mundo porque quedaba de espaldas al control.

Al mismo tiempo de Veracruz Estéreo me propusieron hacer los libretos para ellos y acepté. Era escribir 14 noticias para Veracruz diferentes a las 14 noticias de Todelar. Lo que hacía era que madrugaba para Todelar a hacer el libreto de ellos y cuando terminaba me iba para mi casa en el barrio El Poblado a hacer el de Veracruz ya que vivía muy cerca de la emisora. Allí me quedaba hasta la media noche. Tiberio me enseñó mucho con los libretos y durante un mes mi nombre sonó en dos emisoras como su libretista.


¿De acuerdo a su experiencia profesional qué condiciones debe reunir un buen libretista?

Para ser un buen Libretista en radio aprendí de mirar más allá de las noticias y saber que despierta el interés. Un hecho curioso, una noticia científica, un caso que genere una reflexión o sonrisa. El año pasado en Minuto 30 volví a esos años que debía escoger noticias que despertaban interés e ir más allá porque todo sucedía por algo, y contarla con otra visión sin quitarle la esencia.

Admiraba en Radio a Norberto Vallejo como editor, a Pucheros como Libretista de radio y luego en televisión. Siempre he dicho que un editor de noticias tiene una gran responsabilidad. Por ejemplo, Tito López es un gran editor y gran conocedor de datos. Es toda una "Titopedia".

Tiberio Duque (q.e.p.d) tenía un esquema que yo aún conservo y es leer antes para escoger las mejores notas. Mi recomendación a quien desee escribir en radio, prensa o televisión, es ponerse en el papel de oyente, lector o televidente para sorprenderlo. Así también lo aplico en la promoción y relaciones públicas, conocer a quien le entrego el mensaje.



¿Quién creyó en usted para iniciarse en el mundo de la radio?

Tuto Castro fue la persona que me abrió la ventana. Tito López me dio la oportunidad de estar en Radioactiva. Donnie Miranda me brindó la oportunidad de entregarme ocho horas de radio en Veracruz Estéreo. Tito López y Alejandro Nieto me obsequiaron el poder hacer madrugadas a nivel nacional. Todo esto se lo debo a estas personas. Si no hubiera tenido esas oportunidades no sería nadie en este momento.

Yo siempre digo que nunca aprendí a escuchar mi voz. Recuerdo que la primera vez que hablé en radio fue para dar La Hora Dental Colgate y fue muy gracioso porque el control estaba almorzando y al mismo tiempo se estaba atorando y a mí me tocó hablar. De inmediato bajaron del segundo piso a preguntar quién era el que había hablado y para mi sorpresa lo que dijeron era que tenía buen Tubinorio.

Recuerdo que cuando era libretista de La Locomotora en Radioactiva de Medellín para Bogotá haciendo turnos de supernumerario daba la hora.

Ya casi en el 90 si no estoy mal en el programa GENTE 98.9 de Veracruz, tuve la oportunidad de hablar de diez de la noche a seis de la mañana y ese fue prácticamente mi despegue frente al micrófono.


¿De qué manera describiría su paso en cada una de las emisoras en las cuales trabajó?

Todelar Estéreo año 86-7 fue la escuela, de hecho muchas figuras pasaron por esta empresa.

Veracruz Estéreo era como decir el sueño más importante. Era la emisora más estructurada en anglo y la más fuerte en Medellín. En Veracruz conocí una marca que fue única en el mundo.

Radioactiva fue el salto a nivel nacional y la graduación. Fue una marca de generar experiencias radiales. A mí me tocó la última parte de Radioactiva Planeta Rock cuando se cerraron en el 97 todas las estaciones y muchos quedamos por fuera. Era estar en Caracol en 16 estaciones simultáneamente.

Y La Mega fue un reto profesional porque era crear una nueva emisora en donde nació un género que se llamó Crossover y ese es su legado.


¿Y cómo resultó siendo promotor de Discos Philips?

En el 87 estando en Veracruz Estéreo Donnie Miranda me dijo que necesitaban un promotor de discos para Disco Philips que tenían un gran catalogo de música. Yo acepté y esta expe