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Tito López: "Blu Radio fue un periodo de aprendizaje y aportes inigualables."

Updated: Apr 9


Oscar Tito López.



Hace ya casi once años, comenzó a edificarse un nuevo proyecto de radio en Colombia, y como en toda tarea se designa quien la cumpla, para esta en particular, se eligió a Oscar Tito López, como su director.


Pero como en una orquesta no solamente está quien la dirija, a Tito López lo acompañó un selecto grupo de músicos que estuvieron en sintonía para hacer los arreglos y ajustes necesarios con el fin de obtener una buena melodía y fue así como el 6 de septiembre de 2012, comenzó a sonar BLU Radio.


Tito López es un hombre de radio, y como él lo manifiesta, siente la radio en sus venas. Su hoja de vida es enorme y data desde cuando siendo muy joven, le encantaba curiosear y desarmar cuanto aparato se le atravesara en el camino para experimentar con ellos. Así, artesanalmente, armó su primera emisora.


Cumplidos dos años de estar funcionando, Blu Radio, transmitía por primera vez un Mundial de Fútbol, y un día como hoy, hace 9 años, Tito López, escribió lo siguiente:


"En pocos días cumplo 60 años, y me siento orgulloso de seguir aprendiendo cosas nuevas: Llevo dos años encargado de la producción de Blu Radio, una emisora de radio Hablada, algo que nunca había hecho. Apoyado por todo el personal de Blu Radio, sacamos hoy nuestra primera transmisión mundialista y todo salió bien. La Radio es una pasión y mi mensaje para quienes apenas están comenzando y para aquellos que llevan un buen tiempo en esta hermosa profesión es: Nunca dejen de aprender. Nunca dejen de crear".


En esta breve charla, Tito López nos recuerda los pormenores de su magnífica experiencia en Blu Radio y de la decisión de retirarse de la misma.





Por: Germán Posada



¿Cuándo se inició su participación en BLU Radio y cuanto duró?

Yo salí de RCN Radio a inicios de junio de 2012. Mientras comenzaba a trabajar en un par de ideas, me enteré de que Carlos Arturo Gallego, con quien había trabajado en Caracol Radio, estaba comenzando un nuevo proyecto de radio, esta vez con Caracol Televisión.

Yo le di una llamada y me dijo que si me interesaba participar en ese proyecto de radio hablada. A mí me pareció interesante, en particular porque casi todo mi trabajo siempre había girado en torno a la radio musical.

Solamente había sido invitado a participar con la música en “6 AM - 9 AM” de Caracol con Darío Arismendi, pero sentía que perdía mucho tiempo sentado allí esperando a que me dieran la oportunidad de hablar o presentar alguna noticia o canción importante, así que rápidamente lo dejé.

También, cuando Caracol comenzó a transmitir en FM en Bogotá, el Dr. José Manuel Restrepo, presidente de la empresa en esa época, me invitó a hacer una versión especial de ‘Hola, Buenos días’ junto a Adriana Giraldo.

La idea era tener 2 programaciones diferentes: una más tradicional en AM y otra más joven en FM. Sin embargo, los resultados de la programación en general no fueron los mejores y la empresa decidió retransmitir su señal, de manera simultánea, por ambas frecuencias, AM y FM.

Ya acercándome a los 60 años, y habiendo hecho una carrera en la radio musical, me pareció muy interesante ingresar en ese mundo, muy desconocido para mí, y aprender de él, comprenderlo y ver qué podía aportar desde mis vivencias de radio en general.

Aunque comencé a trabajar desde finales de junio, mi contrato entró en rigor el 1º de julio de 2012, y permanecí en la empresa hasta enero de 2017.



¿Cómo se dieron las cosas para que usted fuera invitado a liderar este proyecto de radio?

Gallego es el vicepresidente de radio en Caracol Televisión y necesitaba un director, y ese fue el cargo que me ofreció. Además, me pidió que hiciera un programa en las mañanas del fin de semana, así que podría estar al aire de nuevo, lo que me llamó mucho la atención.



Digamos que su fuerte o especialidad son los formatos musicales juveniles, que incluye la elaboración de los Morning Shows y esto, era radio hablada. Información. ¿Tuvo dudas para aceptar el reto?

Para nada. No tuve dudas. Claro, tenía mucho por aprender, pero también sentía que podía aportar muchas de mis experiencias en radio musical, especialmente tratándose de una ‘nueva alternativa’, lo que implicaba nuevas ideas no solo de fondo sino de forma.

Digamos que lo de fondo ya estaba más o menos definido. Gallego ya tenía una programación en su cabeza, pero la forma como íbamos a mostrar la marca, el ‘vestido’ de la emisora, el tono al aire, el lenguaje, el ‘color de antena’ fueron parte de mis aportes.

Y esto era clave, porque íbamos a enfrentar dos cadenas de radio muy tradicionales y posicionadas, con una imagen un poco envejecida y adulta. De hecho, Julio Sánchez venía haciendo su formato de ‘Viva FM’, ‘La FM’ y W Radio’ desde 1993, así que tanto él como su audiencia y la imagen de la emisora comenzaban a parecer anticuados.

Con la imponente voz de Humberto Rodríguez “El Gato”, la producción general comandada por Wilson “Dobleú” Bernal, quien venía de trabajar en Radioacktiva y La Mega, y los jingles creados por la agencia de César Escola, logramos una imagen joven, fresca, dinámica, amable y muy diferente a la de las otras cadenas.

Parte de mi trabajo también incluyó la consecución de talentos para la emisora, entre ellos algunos presentadores, productores de contenidos hablados y productores de audio. Y algo muy importante: asegurar que toda la emisión, tanto dentro como fuera de los estudios, saliera perfecta, sin fallas.

Esto en una emisora musical se puede garantizar, la mayoría de las veces, de manera sencilla, especialmente gracias a los equipos de automatización, pero otra cosa es tener programas hablados en vivo, con reconocidos talentos y personalidades que mueven las noticias y la opinión de los colombianos, personajes con estilos diferentes, manejos distintos, genios (y mal genios) diferentes.

Un verdadero reto de gran responsabilidad, no solo por la puesta al aire sino por mantener un buen ambiente de trabajo y permitir que el personal de base, aquellos que nadie reconoce en la calle pero que son los encargados de que todo salga al aire de manera impecable, recibiera el trato y el respeto que se merecen.

Y hago hincapié en esto porque muchas veces a los grandes nombres se les da un trato de reyes, y ellos se sienten como tales, pero se nos olvida que todo el equipo de apoyo que madruga, trabaja largos turnos, vive el estrés de una cabina repleta de equipos, teléfonos sonando, instrucciones que llegan desde varias fuentes, merece una gran consideración y aprecio.

Y no hay mayor satisfacción que ver a alguna de estas grandes estrellas de la radio (o la televisión) cuando se acercan a saludar, a agradecer y hasta a hacer chistes e involucrar en sus comentarios a los controles, operadores y productores.

Pero, aparte de todo lo anterior, lo más emocionante tal vez fue participar en todo el montaje de los estudios, a partir de cero, e ir armando los equipos de producción de cada uno de los programas, definiendo los parámetros de la puesta al aire, las conexiones y desconexiones con el resto del país a medida que se fue ampliando el número de emisoras y consiguiendo el personal para esas otras estaciones.

Por otro lado, estuvo mi participación al aire, que hacía prácticamente en mis ratos libres. “En Blu Jeans”, el programa de las mañanas en el fin de semana, era para mí un relax, un descanso, el volver a sentirme en mi salsa, presentando música y aportando diferentes contenidos y visiones, procurando ir siempre con un pensamiento lateral para evitar unanimismo en la mesa de trabajo.

Y lo digo porque soy consciente de que en un programa de radio siempre debe estar la contraparte, alguien que cree un balance y pueda representar a una porción de la audiencia que posiblemente no ve las cosas igual que el presentador de turno.

También estuve al aire todos los días en “Mañanas Blu 10 AM”, al lado de Mónica Jaramillo y Vanessa de la Torre y, finalmente, fui llamado a conducir “Voz Pópuli” al lado de Jorge Alfredo Vargas, precisamente por mi conocimiento y experiencia de los ‘Morning Shows’.

Infortunadamente, el mal uso que siempre les di a mis inseparables audífonos me cobró la cuenta a mis más de 60 años, y comencé a sufrir de tinnitus, una condición médica irreparable que hace que uno escuche de manera permanente un pito agudo en los oídos.

Esta condición hizo que tuviera que retirarme del programa a las pocas semanas de haber arrancado allí, cerrando prácticamente el ciclo de mi trabajo en vivo en la radio.



¿En ese proceso y aprendizaje de cosas nuevas qué fue lo que de alguna manera le pareció difícil, complicado?

En particular, tratar de proteger al máximo los derechos y el trato a los productores y operadores (controles) de la emisora. Uno sabe que está tratando con personajes muy importantes de la vida nacional, que son quienes atraen a las grandes audiencias y por eso están protegidos por la empresa, procurando retenerlos hasta donde sea posible.

Pero algunas veces, algunos de esos personajes, en medio del estrés de su trabajo, se desahogan con los más débiles, esos que están al frente, protegidos por una ventana, pero que se convierten en el blanco de malos tratos, insultos y amenazas cuando algo no sale bien.

Afortunadamente en Caracol Televisión “no comen cuento”, y tienen una política de cero tolerancia al maltrato. Gracias a ello siempre me sentí apoyado por la empresa y pude retener a grandes talentos de la producción.



¿Quiénes lo acompañaron en este diseño radial?

Esto fue un gran trabajo en equipo, comendado por Carlos Arturo Gallego que, como yo lo veo, logró el sueño de su vida: hacer una emisora como siempre la había deseado.

El trabajo en equipo incluyó a las áreas de producción, mercadeo, ventas, ingeniería, la agencia de publicidad y los diseñadores arquitectónicos, y el gran apoyo que siempre nos prestó el canal.

Y digo esto porque, aunque la división de radio está dentro de Caracol Televisión, se maneja como un área aparte, así que si se quiere tener apoyo del canal toca negociarlo y gestionarlo con las otras áreas involucradas.

Y, repito: siempre hubo la mejor disposición por parte de Televisión para apoyarnos. Allí siempre encontramos las puertas abiertas en una sinergia muy especial.



“Blu Radio fue una experiencia totalmente nueva, un periodo de aprendizaje y aportes inigualables.”

Oscar Tito López.



Al parecer hizo y dejó muy buenas amistades en BLU. ¿Después de su retiro ha seguido en contacto con ellos?

Ya estoy lejos desde hace 6 años, aunque ocasionalmente chateo y saludo a varios de mis compañeros. He tenido la oportunidad de recibir en mi casa en Puerto Aventuras, México, a la ingeniera Beatriz González y al productor “Dobleú” Bernal. Procuro estar en contacto con la directora administrativa, Constanza Moreno, que fue mi gran apoyo. He querido hacer algunos trabajos con Juan Pablo Tibaquirá, saludo de manera permanente a algunos de los operadores de audio y chateo ocasionalmente con mi exjefe.

Fue una experiencia muy bonita haber contado con gente tan inspiradora.



Un proyecto que sé, que le encantó, fue La Kalle. ¿Por qué le causó tanto impacto en usted?

Desde hacía un tiempo yo venía haciendo seguimiento a lo que estaba pasando con la música Regional Mexicana, y veía cómo venía creciendo lo que hoy en día llamamos ‘Música Popular Colombiana’, y siempre me pareció que podría haber un formato musical híbrido con esos géneros.

Cuando conseguimos la frecuencia para abrir esa nueva emisora, Gallego me dijo: “adivine cuál es el formato que yo quiero para esa emisora”. Yo lo conozco muy bien, y sabía que había trabajado varios años como vicepresidente de Prisa Radio en México, así que le dije: “Sí lo sé: música Regional Mexicana”.

Él soltó la carcajada. No se lo esperaba, pero como ves, estábamos completamente sincronizados. Creo que por eso siempre hemos trabajado tan bien.

El caso es que muchos apostaban a que tendríamos una emisora de formato “Adulto Contemporáneo”, con música Pop en inglés y español de los años 80 y 90 y orientado a público de clases altas, pero todos estaban equivocados.

Con el fin de abrir su portafolio y extender su atractivo comercial, en Caracol Televisión se decidió crear un producto popular para la gran clase media, que es donde está la mayor audiencia y que comercialmente es un target muy atractivo.

Pero sucedió algo inesperado: Gallego asistió a la feria de la NAB en Las Vegas y vino enamorado de la “radio visual”.

Allí se dio cuenta de que había una gran oportunidad de hacer un híbrido entre radio y televisión, alejándose de las famosas webcams que las emisoras tenían instaladas en sus estudios.

Al fin y al cabo, formando parte de Caracol Televisión, se podría aprovechar su infraestructura, su know-how y sus instalaciones para crear esta emisora de radio que también saldría por televisión, aprovechando uno de los canales de la recién establecida TDT (Televisión Digital Terrestre).

Al final, se creó un formato de música popular con grandes tendencias mexicanas que entró a competir contra Olímpica, Radio Uno y Candela, pero con un gran diferenciador: talentos que aparecían en televisión con todas las de la ley.

El estudio de radio, que se había dejado reservado desde el principio, se reconstruyó de forma que pudiera contener una parrilla de iluminación profesional de televisión. Además de la consola de audio se instaló un switcher para el manejo de las cámaras. Se creó una escenografía especial y hasta se creó un fondo verde para ser usado con la técnica de chroma-key’.

Sabíamos que estábamos haciendo algo muy nuevo en Colombia y en el mundo. No te imaginas la cantidad de problemas que tuvimos que resolver para poder sincronizar la música con los videos para lograr que ambas opciones salieran de manera simultánea y perfectamente sincronizada por radio y televisión.

Y ni hablar de los permisos de los derechos de autor, de sincronización y de emisión con las editoriales. La idea original era retransmitir la señal también en streaming por YouTube y Facebook Live, pero fueron tantas las trabas que nos pusieron que fue imposible resolverlas.

Como sea, fue un gran aprendizaje, muy enriquecedor.



Con su experiencia y dinamismo, quizás pudo haberse quedado más tiempo en BLU. ¿Qué lo jalonó definitivamente a tomar su retiro?

A pesar de estar pensionado, en Caracol televisión me permitieron seguir trabajando sin problemas. De hecho, en ningún momento me mencionaron lo de mi pensión. Sin embargo, mi esposa insistió que ya era hora de retirarme, de dejar el estrés del día a día y comenzar a disfrutar de la jubilación.

Para mí lo primero es mi familia. Ya ellas -mi esposa y mis 2 hijas- se habían tenido que sacrificar bastante al no verme en casa por tanto tiempo. Les tocó acostumbrarse a que salía de la casa a las 5 de la mañana (por mis programas de radio mañaneros) y a que llegara tarde por mi trabajo en la dirección.

Por esa razón le hice caso.

Fue un cierre maravilloso para mi carrera en radio. Nadie pudo haberme brindado un final mejor.



Diez años han pasado desde la creación de BLU Radio, en sus palabras, usted la dejó muy bien posicionada y en pleno crecimiento. ¿Cómo ha visto su evolución?

Han pasado casi 11 (el 6 de septiembre los cumple). La verdad, desde que salí del país a inicios de 2017 he dejado de oír radio colombiana. Solo lo hago ocasionalmente, así que no me atrevo a hacer ningún comentario cualitativo.

Solo me remito a los resultados de audiencia, que muestran a Blu Radio y a La Kalle como dos marcas muy fuertes, de grandes audiencias y ubicadas en los 10 primeros lugares de todo el país, a pesar de enfrentar una competencia tan fuerte.

Yo creo que Blu Radio, específicamente, ha venido encontrando su nicho y estableciéndose claramente como ‘La alternativa’, en un formato que pretende escuchar las voces de todos, con diferentes tendencias de opinión y entretenimiento, “porque la verdad es de todos”.



¿Si dejó media vida en BLU Radio qué dejó en Veracruz Estéreo?

Esa es otra historia, mi querido Germán. Allí dejé, ante todo, a mi mejor amigo, Donnie Miranda, con quien compartí los mejores momentos de mi adolescencia y los mejores momentos de radio.

Veracruz fue el culmen de una serie de novedades que habíamos venido desarrollando en otras emisoras de AM, como La Voz del Cine y Radio Disco ZH. Fue allí donde realmente dieron fruto todas las novedades, locuras, inventos creativos y trabajo en equipo que veíamos realizando de tiempo atrás, pero que ahora, estando en FM, llamarían mucho más la atención.

Fue una verdadera escuela, fue la academia a la que no asistí; fue la universidad que me salté. Fueron los 4 años mejor aprovechados de mi vida. Fue la época en la que, gracias a la emisora y al programa que tenía en Teleantioquia, un agente de tránsito me detuvo para que le firmara un autógrafo, una oyente bautizó a su hija Sudiyei (yo me identificaba como “Su DJ Tito”) y un oyente decidió cambiarse su nombre de pila por el mío: Óscar Jaime López.

Dejar todo eso y mucho más fue muy duro, pero yo sentía que si me quedaba en Medellín me estancaría, pararía mi crecimiento y otros se ganarían los créditos de lo que estábamos haciendo en Veracruz desde el punto de vista radiofónico.



Una pregunta, quizás comprometedora. ¿De las dos de dónde fue más difícil despegarse?

Indudablemente, de Veracruz, especialmente por dejar al equipo con el que venía trabajando desde 1978 y por los socios, que habían puesto toda su confianza en mí hasta el punto de incluirme en la sociedad.

Pero la violencia de la mafia y las bombas de Pablo Escobar dispararon mi afán de marcharme de la ciudad.



¿Qué ha significado BLU Radio en la vida y carrera de Oscar Tito López?

Como lo dije arriba, una experiencia totalmente nueva, un periodo de aprendizaje y aportes inigualables. Agradecimiento por haber tenido la oportunidad de trabajar no solo con grandes estrellas de la radio y la televisión sino con gente incansable y trabajadora de gran talento en todas las áreas de la compañía, desde la asistente personal de la vicepresidencia, pasando por el área de recepción, continuando con el área de ingeniería, el departamento comercial, la dirección administrativa, y los talentos de producción de audio y contenidos y de operaciones.

Agradecimiento eterno para Caracol Televisión y para mí exjefe, Carlos Arturo Gallego.



“Blu, fue un cierre maravilloso para mi carrera en radio. Nadie pudo haberme brindado un final mejor.”

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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280). 
  

 

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