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Hernán Orjuela: "Yo me quedo con los mejores y buenos recuerdos."


Foto: Hernán Orjuela Buenaventura.



No es nada raro para algunas personalidades de los medios el no haber pensado en sus vidas que trabajarían en ellos y finalmente resultar siendo todas unas estrellas en el mundo de la información y los espectáculos.

 

Este es el caso del famoso periodista, locutor, animador y realizador, Hernán Orjuela Buenaventura, que ya ajustó más de cuatro décadas activo en la televisión colombiana, animando y entreteniendo el público con su carisma y profesionalismo.

 

La lista es larga y solo por mencionar programas como Hoy es Viernes, No Me Lo Cambie y Caerás, son algunos de los formatos de entretenimiento que este carismático hombre de medios, supo dirigir con alegría y altura, dejando huella indeleble en la memoria de un público que reconoce en él, talento, trabajo y constancia.

 

Hernán Orjuela reconoce que durante su carrera profesional ha tenido altos y bajos, pero reconoce también que lo más importante es el agradecimiento que debe a su público: "En estos más de 40 años de experiencia profesional solo tengo agradecimiento primero con Dios, agradecimiento como segunda medida con el público que resistió y ha resistido parte de lo que yo pude ofrecer en los medios de comunicación, no solo como presentador sino como realizador.", comenta.

 

Inmigrar, fue el camino que años atrás, emprendió su mentor Armando Plata Camacho, y esta, ha sido la vía que su pupilo decidió tomar hace algunos años y en la cual se ha reinventado maravillosamente, demostrando que la perseverancia, la disciplina y la entereza, son valores esenciales para lograr aquel preciado sueño americano.     

      

 

 

 

 Por: Germán Posada

 

 

 

¿Qué lo llevó a trabajar en los medios?

 

Bueno, ya son más de cuatro décadas de haber incursionado en los medios de comunicación. Yo creo que el impulso inicial me lo dio sin querer queriendo la desorientadora profesional que tenía el colegio porque en quinto bachillerato me dijo que yo iba a ser médico. Duré casi un año buscando la alternativa de estudiar medicina y, por ende, salí echado de la Universidad Corpas.

Mi cuñada que estaba estudiando Ciencias de la Comunicación Social siempre me decía que a mí me gustaba el teatro, además yo tenía un periódico en el colegio. Fue así como comencé a inclinarme más en este mundo y terminé en la Universidad Javeriana la Licenciatura en Comunicación Social con énfasis en realización para televisión.    

 

 

¿Cuál fue el arranque en su carrera?

 

En aquella época cuando era un estudiante en la Universidad Javeriana, era un poco contradictorio porque la universidad tenía un pensum muy interesante, con mucha teoría, pero no tenía muchas prácticas. Pese a esto, la universidad tenía su propia emisora y sus estudios de televisión, pero era algo complejo entrar a hacer las prácticas como era debido.

Desde sexto semestre empecé a ser un poco inquieto y me metí a la emisora a curiosear. A mí me gustaba mucho la música anglo porque había estudiado en un colegio de origen inglés. Un día le propuse a la directora de la emisora hacer un programa de radio en compañía de un amigo y nos dieron un espacio muy bonito los miércoles entre las 12:30 am y 1:30 am.

Los únicos oyentes que teníamos en ese entonces -yo creo que eran nuestras mamás-, pero esa fue realmente la manera como incursioné en este mundo.

 

Esta experiencia que no fue muy larga me sirvió como piloto porque en algún momento le pedí al operador que si me podía grabar en un casete algunos fragmentos de lo que hacíamos y con esto toqué las puertas a Caracol Radio en una emisora que se llamaba Radio Visión dirigida en ese entonces por Manolo Bellón y Oswaldo Clayrdeman en donde entré a trabajar de manera profesional.        

            

 

Su salto a la televisión fue para hacer el recordado programa 'Hoy es Viernes'. ¿Cómo analiza hoy esta primera experiencia en televisión?

 

Cuando estaba terminando mi carrera la universidad nos dio la oportunidad a unas 15 personas de hacer énfasis en realización en medios audiovisuales. Pero casualmente la radio se me dio mucho tiempo atrás antes de comenzar en televisión.


Después de Radio Visión, salté a una emisora que se llamó WJC, luego Radio Fantasía y Discos CBS. Coyunturalmente cuando estaba en CBS, seguía trabajando en radio y me vinculé a la emisora la Súper Estación 88.9 dirigida por Fernando Pava Camelo y fue ahí en donde comencé el programa Hoy es Viernes en directo de 6:00pm a 9:00pm.

             

Con este programa rompíamos esquemas porque en ese entonces la FM era una frecuencia en donde los locutores eran supremamente sobrios y etiquetados. Eran las mejores voces de Colombia, pero siempre con mucho protocolo. Le menciono, por ejemplo, a un Otto Greiffenstein, Juan Harvey Caycedo y Julio Nieto Bernal.


Yo venía un poco influenciado por el estilo alegre de los DJs cubanos de Miami que escuchaba a través de unos casetes que un amigo me llevaba a Bogotá. Imitando ese estilo alegre comencé a hacer Hoy es Viernes en la radio que afortunadamente marcó la diferencia. Obviamente a mucha gente no le gustó ni cinco, pero muchos si me siguieron. Teníamos mucha audiencia al punto que teníamos casi que un Papa Móvil con el que salíamos por las calles de Bogotá y armábamos una revolución.

 

Aurelio Valcárcel Carroll realizador de televisión que trabajaba para R.T.I. me escuchaba los viernes en la noche y era súper fan. Sin conocernos, un día me llamó y me propuso hacer un programa de televisión con el formato de Hoy es Viernes, sugerencia que yo acepté. Lo curioso de este asunto es que siempre le daré los créditos a Amparo Grisales porque creo que sería muy ingrato de mi parte no decir que gracias al incumplimiento de Amparito de no llegar de Brasil a un proyecto que R.T.I le tenía para esa hora, mi programa no se hubiera podido hacer. Ella tenía un convenio contractual con R.T.I. pero se encontraba haciendo una novela en Brasil y no llegó, dejando ese espacio desierto.

Patricio Wills, quién era el presidente, después de haber hablado con Aurelio Valcárcel Carroll, dio la autorización, y así literalmente, comenzó mi carrera en televisión.         

 

       

¿Me imagino que en ese entonces ya había alguien a quien admiraba o quería imitar?

 

Absolutamente. Qué bueno que me traiga a la memoria ese gran mentor que literalmente lo puse en la mira cuando estaba estudiando, porque yo era muy radio oyente. Me gustaban mucho las secciones de corte juvenil y particularmente me gustaba mucho el estilo, la creatividad y las 'locuras' de Armando Plata Camacho. Lo primero que me propuse cuando de la universidad nos mandaban a hacer entrevistas fue casi que, como objetivo militar, que la primera entrevista fuera con él y lo logré. Y posteriormente Armando fue muy cercano a mi cuando trabajé en televisión y mucho más cuando él y yo tuvimos la oportunidad de crear la cadena Radio Acktiva. Armando Plata Camacho sigue siendo mi gran mentor y admirador.

 

Yo creo que como dicen popularmente uno debe tener inspiradores y Armando me enseñó mucho. Por ejemplo, en la parte de dicción vocal, sabemos muy bien que Armando estuvo mucho tiempo en Estados Unidos y fue un speaker muy poderoso en Atlanta.

 

Traigo a colación algo muy interesante y es que, en alguna época de los medios en Colombia, las mujeres superaban a los hombres en el ámbito de animación y presentación, te hablo de los 80s y 90s, pero los hombres teníamos una particularidad y es que éramos muy pocos, pero muy unidos. Había una confraternidad de apoyo maravillosa. Valía oro lo que era escuchar un consejo de Otto Greiffenstein o los aportes que recibíamos en la voz de un Juan Harvey Caycedo.

 

De Armando siempre lo que recibí fue construcción hasta el punto de que hoy en día recordamos aquellos momentos en los cuales yo planeaba mi viaje a este país y el me preguntaba si yo estaba seguro, pero nunca me decía de no hacerlo. La última vez que hablé con él, me dijo que yo era un verraco por haberlo logrado. A esto se suma que como familia ya somos ciudadanos americanos y los resultados han sido muy positivos.          

 


El 15 de mayo de 1989 salió al aire Radioacktiva. ¿Cuál fue su participación en este importante proyecto y cuanto fue su permanencia?

 

Yo venía trabajando con Caracol Radio unos años atrás con la confianza y complacencia de Jairo Tobón de la Roche que fue mucho tiempo el gerente técnico de las emisoras de Caracol en la época de Diego Fernando Londoño como presidente.


Esta época mía en la radio me trae importantes recuerdos porque por un tiempo fui el gerente de las emisoras musicales. Estuve en la cadena Bienvenida Estéreo y en lo que es hoy en día la Cadena Básica compartiendo con William Pinzón realizando un programa que literalmente era como Pase la Tarde. Como es usual, se presentaron cambios presidenciales en Caracol Radio, con la llegada de Ricardo Alarcón con quien había tenido cierta conexión desde la época de Radio Visión y es él, quien nos llama a Armando Plata y a mí, para que entremos con la aventura de Radioacktiva. Las funciones que nos colocó puntualmente, fue para que Armando se encargara de la parte técnica, el marketing y la consecución de todos los permisos y yo entré a manejar todo el tema asociado a contenidos, pero además tuve una función muy harta que era literalmente, sonsacar los talentos de otras emisoras.


Me volví prácticamente en el -sicario de la radio- porque todos los DJs buenos que había en 88.9 FM, quizás en Tequendama y Radio Fantasía, me los llevaba para allá. Te menciono, por ejemplo, a un Andrés Nieto Molina, un Jorge Marín o un Camilo Pombo. Tenía chequera abierta porque Caracol quería literalmente reventarla y así iniciamos este proyecto.


El contrato consistía en que montáramos la emisora, luego yo la dirigía un tiempo y luego la entregábamos. En ese entonces estaba Carlos Arturo Gallego como gerente de producción de las estaciones. Una vez mi trabajo terminó, le cedí, digamos que el cetro, a Tito López que venía de Veracruz Estéreo y él se encargó de las direcciones de Radioacktiva.               

 

Empezó en radio, pero es obvio, que se ha desempeñado más en televisión. ¿Mejor la televisión que la radio?

 

Hablar de las dos es como hablar de mis dos hijos. En el tema de televisión yo entré en una función diferente a lo que yo había estudiado. Yo entré como talento, animador y presentador, más no como realizador y director, porque Hoy es Viernes yo no lo dirigí. Yo vine a dirigir 3 o 4 años después cuando entré a gerenciar los estudios de Producciones Punch.

 

El tema de la radio siempre ha estado muy ligado a mí. Siempre tuve esa afinidad. La verdad es que yo hice mucha radio en Colombia prácticamente como rural. Hice radio un tiempo en Barranquilla, Cartagena y Tunja. Con Hernando Romero Barliza, alias 'El Capi', arrendamos una emisora en Riohacha y los dos llevábamos las cintas desde Bogotá para programarla, pero por supuesto nos pegamos una quebrada tremenda porque imagínese una emisora americana en Riohacha, nos oía el peluquero de la esquina. (Jajajaja). También monté una emisora en Cali que se llamó Color Estéreo, uno de los proyectos radiales que guardo con especial recordación.

 

Coyunturalmente el tema de la televisión se me fue dando más hasta cuando monté una productora y entre a trabajar con Diego Fernando Londoño TV, él no contaba con la infraestructura técnica y yo empecé a hacerles programas hasta que reventó aquel proyecto que me catapultó que fue No Me Lo Cambie, un programa que duró casi 18 años al aire y que tuvo como 5 hijos. Desde ese entonces, no he parado desde hace 37 años, excepción una vez cuando cometí un craso error, cuando por orgullo te comes el cuento de qué crees que eres el mejor y no hay tal.


Yo estaba haciendo No Me Lo Cambie y Caracol me llamó para hacer lo que se proyectaba como el mejor concurso de aquel entonces y en el que se iban a dar premios nunca vistos en la televisión colombiana. Se llamaba Sorpresa Millonaria. Caracol me estaba tratando con muy buen dinero por lo que dejé a No Me Lo Cambie y le cedí los derechos a FM. Infortunadamente al programa le fue como a los perros en misa en raiting. No marcaron los dos primeros programas. Odié a Marcelo Cezán en ese momento porque era mi competencia como protagonista de una telenovela.

Finalmente, el gerente de Caracol me dijo que el programa salía. Quedé viendo un chispero y esa ha sido mi única pausa involuntaria que fueron unos 4 meses en donde dejé de hacer televisión por una decisión desafortunada en un momento que me enseñó muchísimo en la vida. En este negocio uno no se puede comer el cuento al ciento por ciento.

 

 

¿Y sigue odiando a Marcelo Cezán?

(Jajajajaja). Para nada. Somos muy buenos amigos. Cada que nos encontramos recordamos aquel episodio de la mejor manera y con mucho cariño.                          

 

 

Una lista que pasa la veintena de programas en televisión. ¿De todos cual escogería cómo su preferido?

 

No Me Lo Cambie me trae muchos recuerdos porque fue un realmente un reto cuando a mí me entregan la oportunidad de hacer los domingos en las tardes un programa de variedades sin cuerpo ni corazón. Era prácticamente una colcha de retazos, y de ñapa con una advertencia, ya que si no se ajustaba había que sacarlo del aire.


A mí se me ocurrió la idea de algo que estaba funcionando maravillosamente en el mundo que eran las famosas cámaras escondidas y así lo propuse. De hecho, Jorge Barón con Rodrigo Beltrán fueron de los pioneros en hacer cámaras escondidas en Colombia.

Yo quería lanzarme con este proyecto y mezclarlo con algo de humor y empezamos el proyecto con chistes callejeros. Fue el revolcó absoluto, hasta el punto de que lo digo con mucho cariño, porque tuvimos cantidades de enfrentados durante el tiempo en el que lo hice. Nos pusieron de competencia hasta futbol. Tuve como enfrentado a Jota Mario Valencia que era una superestrella y no pudieron.

 

De No Me Lo Cambie se derivaron otros hijos como Gente Corrida, Todo por la Plata, No Me Lo Cambie Jr. Y nació mucho talento. Don Jediondo, Papuchis, Tulio Zuluaga, Mauro Urquijo, Peter Albeiro, Memo Orozco, fue un semillero en el tema del humor. No Me Lo Cambie siempre lo traigo con mucha recordación y amor.


Por patrimonio, obviamente haber hecho Sábados Felices. Esos años al frente de este programa significó algo supremamente representativo para mi carrera, era como estar en la cúspide. Fue haber estado al lado de la ruana, el tamal, el tejo y el café, que era Sábados Felices.     

      

 

¿Y justamente en Sábados Felices programa en donde lo precedieron animadores de reputación como Alfonso Lizarazo y J. Mario Valencia, cómo se sintió?

 

Fue un reto bastante comprometedor porque entre otras, digamos el haberme ofrecido la oportunidad de animar este programa era un poco en canje cuando llegó Pablo Laserna a la presidencia de Caracol. Yo venía desde atrás, casualmente con Ricardo Alarcón, pero como presidente de televisión.

 

Para ese entonces yo estaba haciendo el programa También Caerás que era parte de la productora que yo tenía. Cuando Ricardo llegó a la presidencia de Caracol me ofreció la dirección de entretenimiento, yo acepté y me fui para Caracol a hacer esta función, pero con canje de que También Caerás, debía ser parte de Caracol. Esta vez negocié mejor en comparación a No Me Lo Cambie.


Cuando se da la transición con Pablo Laserna, este último me propone entregar También Caerás y animar Sábados Felices. En ese momento J. Mario Valencia estaba en transición para irse a RCN y es así como asumí el rol.

 

Aunque Enrique Colavizza alcanzó a estar unos 4 meses antes de entrar Alfonso Lizarazo, la historia nos recuerda que el pionero, fundador y creador de Sábados Felices fue Alfonso Lizarazo por muchos años, hasta su infortunio y creo que él lo ha repetido en varias ocasiones, por su gestión en la política que no fue la más eficiente. Después de J, Mario, entré yo y durante esos casi 6 años que estuve única y exclusivamente un fin de año me remplazó Carlos Calero. Luego tomé la decisión de renunciar a Caracol y me fui para City TV.                

 


Creador de su propia programadora de televisión H.O.B Producciones. ¿Qué tal esta experiencia cómo empresario?

 

Te cuento que tenía un problema bastante serio cada vez que venía a Estados Unidos a las ferias porque la gente leía, supongo, muy rápido y confundían mi programadora H.O.B. con HBO y me atendían como un rey. (jajajaja). Mejor dicho, tomé whisky de lo lindo por cuenta de los anfitriones (jajaja).     

 

Esta experiencia fue muy bonita y siempre me quedé como con una frustración de no haber sido una programadora de televisión como lo lograron otros como Julio E. Sánchez Vanegas, Jorge Barón y Coestrellas, en donde fueron socios Fernando Romero Pereiro, Pacheco, El Gordo Benjumea y Jimmy Salcedo.


Hubo muchísimos actores o personas del medio que lograron obtener concesiones como programadora. Yo nunca lo logré, creo que me faltó un poco el pulso, primero financiero y quizás el apoyo de un mecenas que me hubiera ayudado a crear una programadora en un canal largo.

 

Como productora, digamos que fui pionero en crear formatos, de ahí la oportunidad que me dio Diego Fernando Lodoño con su programadora. Pude generar empleo, teníamos nuestros propios estudios, contábamos con unidad móvil, en el argot televisivo, vendíamos las latas por temporada. Teníamos camarógrafos y editores, hasta que llegué a ser parte integral de Caracol.

 

Digamos que no se liquidó HOB si no que la mandamos a la más mínima expresión.

 

 

"No me gusta nunca ser pesimista y especialmente en este negocio que ha cambiado tanto, pero es como todo en la vida, si no te renuevas te va dejando el bus."

Foto: Hernán Orjuela Buenaventura.


 

Haber sido director de -Entretenimiento del Canal Caracol- es un lujo que no todos se dan. ¿Cumplió con la tarea?

 

Si, claro, y hubiera querido cumplirla más, pero insisto, muchas veces estos puestos y sobre todo cuando son cadenas que cambian de presidente y demás, es algo complicado porque cada uno viene con su equipo.

 

Yo creo que tuve una época muy bonita con este puesto porque me tocaron proyectos muy interesantes, ejemplo, el haber participado de Día a Día un programa que estaba en manos de Carlos Calero y Javier Hernández Bonet. Otro que fue la creación de Animes, y la antesala de los realitys. Me toco estar muy cerca del primer gran reality que hizo Colombia que venía inspirado de los realitys de Estados Unidos y Europa, que fue Gran Hermano.

 

A mí me tocó ese ciclo coyuntural con el cambio de Ricardo Alarcón a Pablo Laserna que venía de RCN y llegaba con su equipo. Yo dejé el puesto de director de entretenimiento y entró Juan Esteban Samper.      

 

 

¿Por qué quiso irse para los Estados Unidos?

 

Fue una decisión conjunta entre mi esposa y yo de dar el gran salto. Y lo digo con total claridad, en ese momento no tenía ningún proyecto en Estados Unidos, no tenía nada aquí en la ciudad de Miami. Yo estaba muy bien ubicado en Bogotá. Tenía un teatro que era Astor Plaza con más de 14 años bajo mi gestión. También estaba trabajando con el Canal 1.

 

Digamos que no me faltaba nada, pero llegó un momento en el que comencé a meditar sobre mi vida, si me quedaba en Colombia en las mismas con los mismos, esperando que en un mañana no me dieran -la patadita de la buena suerte de Jorge Barón- sino más bien, un hasta luego, sabemos que, en nuestro país, tristemente a veces la experiencia no prima por encima muchas veces del profesionalismo en algunos medios.

 

Con mi esposa siempre habíamos tenido conexión en este país y dentro de mis capítulos muy rápidos TV Azteca en algún momento me quiso contactar para llevarme a México con Jeringa y Dago García y alcancé a hacer el proceso, pero afortunadamente no se logró ningún acuerdo porque no había nada claro, pero alcancé a estar en Miami durante un tiempo y siempre me gustó. De manera que hablé con Patricia, mi esposa, de aprovechar la oportunidad de ingresar en este país por las vías legales, mis hijos estaban en edades propicias para dar el salto y toda la documentación salió súper rápido. 

 

Repito, yo no tenía nada en esta ciudad laboralmente hablando y lo digo con cierta nostalgia, de que algunos de los conocidos que tenía de esa época cuando llegué a Miami, no ha pedir puesto, pero si a decir -por aquí estoy- digamos que no me recibieron con mucho agrado, no por falta de simpatía sino más bien de falta de empatía.

 

Pensé que durante un tiempo iba a poder convertir los pesos colombianos que traía en dólares y no gastar. Definitivamente el primer año fue de mucha experiencia. Trabajé en una emisora en Palm Beach, en donde no me pagaron tres o cuatro meses, pero fue muy bonito porque nosotros veníamos con un compromiso muy claro de generar un futuro y ya son 7 años.

 

Al segundo año RCN sabía que yo estaba por aquí, me ofrecieron trabajar para NTN, comencé haciendo Líderes, luego Entrevistas con Hernán y hace 4 años hago un programa diario que se llama Trentiando con Catalina Robayo que ha permitido cable operación para 22 países. Se fueron dando las cosas solitas y gracias a Dios estamos aquí todavía vigentes en todos estos proyectos.

 

 

¿En su faceta como speaker cual es el discurso o servicio que ofrece a quienes lo escuchan?

 

Tengo un proyecto muy bonito que se llama El Poder del Speaker Digital. Cuando llegué a Estados Unidos sabía que tenía que aplicar paciencia, dedicación, constancia y foco.

Venía dando unos cursos en Colombia antes de venirme y lo que hice aquí fue solidificarlos en materia académica. Ya sumo más de 1.200 personas a las cuales he servido como mentor en cursos en USA y Colombia a través de este sistema que tiene como objetivo de que la gente tenga una mejor comunicación asertiva y más hoy en día que obligatoriamente somos marca personal quiérase o no, a través de un teléfono, una cámara o un laptop.

A mi me encanta enseñarle a la gente. Me gusta ver ese alcance de las personas cuando logran tener mejor expresión frente a sus negocios y la gente.

 


¿A quién entrevista en 'Entrevistas con Hernán'?           

 

Mi propósito con ese programa es entrevistar gente que tenga un mensaje puntual asociado a ser visionarios, a entregar mensajes constructivos. He tenido invitados desde Armando Manzanero (Q.E.P.D.) hasta Daniel Habif

 

Me ha dado mucha satisfacción porque ha sido un programa que, en medio de todo, le ha dado la oportunidad al canal para que se acerque gente que hace construir vidas a través de sus historias. Ya son casi 4 años y más de 270 entrevistas. Este programa ha sido una de las más grandes satisfacciones como Conminador Social que he logrado.

 

Hoy en día los líderes no son únicamente los voceros si no los que están detrás de los grandes proyectos que también te enseñan liderazgos.           

 

 

¿Qué tal la experiencia de entrevistar al reconocido influenciador Daniel Habif?

 

Lo conocí en un momento muy oportuno porque lo entrevisté cuando estaba comenzando sus exposiciones y conferencias. Después, a los 4 años, le hice otra entrevista. Esto es muy bonito porque uno va viendo la evolución que van teniendo las personas y más aún que en un tiempo no muy largo, logran crecer, o reventarla, o sacarla del estadio, como se quiera denominar, al punto de convertirse en grandes referentes. Precisamente por esa entereza y dedicación que han tenido para sus proyectos. Otro ejemplo es Ismael Cala.             

 

¿Su libro 'El Efecto Renovación' qué tanto efecto ha tenido?

 

Es un libro que nació como pretexto de pandemia. Y digo como pretexto porque seguía trabajando en televisión desde mi casa. La verdad es que en pandemia no paramos.

 

Digamos que existía una alternativa en los tiempos muertos en casa y me dediqué a escribir un texto y se me dio gracias a la editorial PanHouse. Así, creé un escrito de unas vivencias con un mensaje de una parte de la historia de mi vida, porque ahí, no soy un coach ni es un libro de autoayuda, pero si digamos que da los ejemplos en esos mal contados 10 capítulos, de leer paso a paso mi renovación espiritual hasta el salto cuántico de venir a los Estados Unidos.

 

Son vivencias en las buenas y en las malas, los fracasos que se han vuelto un éxito, los momentos de desenfoque que igualmente me enfocaron en un momento dado. Lo lancé hace dos años y medio, estuvo en la Feria del Libro de Bogotá y en la Feria de Guadalajara.  Esta experiencia me ha animado para que en este 2024 se conozca un nuevo texto en mi faceta de empresario de espectáculos ya que lo fui por muchos años en Colombia. Gané mucha plata y la perdí toda siendo empresario de espectáculos y tengo muchas historias contadas alrededor de los artistas y de ese mundo bastante convulsionado de lo que es el negocio de los espectáculos musicales.  El prologo es de Camilo Cruz.           

 

 

¿Cuál es su análisis de lo bueno, lo malo y lo feo, en todos estos años de carrera en los medios?

 

Lo bueno ha sido todo, porque yo creo que en estos más de 40 años de experiencia profesional solo tengo agradecimiento primero con Dios, agradecimiento como segunda medida con el público que resistió y ha resistido parte de lo que yo pude ofrecer en los medios de comunicación, no solo como presentador sino como realizador.

 

Lo malo, es que yo pienso que el tiempo pasa muy rápido y a veces uno quisiera hacer más.

 

Lo feo, no lo tengo como tan presente. Siempre todos los momentos de dolor, de tristeza, de angustia, derrotas, de momentos que son muy dolorosos porque nunca hubieras querido encontrar diferencias profesionales con personas que quedan como en el sinsabor, pero creo que también tengo una característica que mi Dios me dio, y es que, yo me quedo con los mejores y buenos recuerdos.

Los malos los borro o los coloco bien debajo de una carpeta porque no me quedan en mi mente. Prefiero siempre ser muy de presente. Así te resumo tu pregunta apreciado German.      

 

 

¿Con estos siete años de estar viviendo en Estados Unidos, considera qué ha valido la pena, haber tomado la decisión de inmigrar?

 

Absolutamente. No me arrepiento. El sueño americano siempre está en la mente de las personas, no está en el bolsillo, y se da, es cuando tú tienes precisamente los ingredientes de lograr tener la perseverancia, la disciplina, la entereza y algo muy importante, es que la gente siempre tiene que pensar que se está viviendo en un país diferente, recordar que es un país que te recibe con los brazos abiertos y que tienes que acostumbrarte a la forma de vivir de ese país.

 

Yo soy una persona de actitud y conducta muy espiritual. Yo creo que Dios siempre ha estado muy cerca de mí con base en sus propósitos que él ha tenido conmigo durante toda la vida y creo también que eso es parte del fruto de un poco de constancia, de responsabilidad profesional.

 

Yo no quiero hablar mal de Colombia, y nunca lo haré, no faltaba más.  Aquí te brindan la oportunidad y no te distinguen ni por raza, edad, sexo, ideología. Simplemente hay que trabajar honestamente. Tristemente a veces en nuestros países si te estigmatizan muchísimo y por eso no es tan fácil. 

 

Hoy en día tengo una fundación a través de la cual ayudo aquí a los residentes que llegan a fines a mi negocio del arte, la cultura y el entretenimiento. Se llama Colombians USA, lleva 3 años y hemos ayudado a mucha gente dándoles una mano.

 

Algo muy importante es no perder la identidad. Por eso mi tierra es y siempre será Colombia, pero mi casa es Estados Unidos y tengo que vivir sobre la base de este país.

 

    

¿Qué se viene en este 2024 para Hernán Orjuela?

 

Un año muy positivo. No me gusta nunca ser pesimista y especialmente en este negocio que ha cambiado tanto, pero es como todo en la vida, si no te renuevas te va dejando el bus.

 

Este año tengo tres proyectos muy bonitos a nivel digital. Uno de ellos es Booktopia, que es estar expuesto en redes y en parte un tema académico. Me he dedicado a ser empresario en Eventos de Wellness y hasta que RCN lo permita seguir dando lata.

 

 

Muchas gracias.

 

Te agradezco muchísimo haberme hecho recordar gratos momentos y tu deferencia como has tratado esta cálida entrevista. Deseo para ti y los tuyos un 2024 lleno de salud, amor, prosperidad y que Dios te bendiga a ti y a tu entorno.  Muchas Gracias.

 

 

"Cuando llegué a Estados Unidos sabía que tenía que aplicar paciencia, dedicación, constancia y foco."                  

Foto: Hernán Buenaventura Orjuela.



 

 

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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280). 
  

 

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