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Juan Kiss: “Rock and Roll Forever My Friends.”

Updated: May 4, 2023


Juan Kiss.



Cuando supe de la existencia del libro “365 días de Rock” me propuse como objetivo entrevistar a su autor, Juan Manuel Ángel Munera, más comúnmente conocido en el ámbito de radio, como Juan Kiss.


Bandas como Judas Priest, Van Halen y Iron Maiden, son de todo su gusto, pero su preferida sin lugar a duda es Kiss. Su amor y dedicación por Kiss, comenzó a finales de los 70s, cuando todavía era un niño. Recientemente en Brasil (Sao Paulo), Juan tuvo la oportunidad de verlos tocar en directo. “Sonaron bellísimo, impecables y perfectos. Fui feliz., comenta esplendoroso, como con la satisfacción que entrega el deber cumplido.


El pasado 25 de abril, antes de la entrevista, debo reconocer que todavía me asaltaba aquel nerviosismo de encarar a una personalidad como él, un erudito, en el mundo del Rock and Roll. La verdad, yo, muy poco sé.


¿Puedo servirme un café? Me preguntó. Yo le respondí: “Claro Juan, yo ya tengo servido el mío”. A partir de aquel instante, todo comenzó a fluir en una amena charla, en donde Juan, con la fama de ser un excelente conversador, comenzó sin alarde alguno, a deshojar todo aquel manantial de sabiduría musical que está impregnado en su ser.


Al final, se despidió diciendo su famosa frase de batalla radial, aquella que, según él, pronunció desde que abrió el micrófono por primera vez para hacer su primer turno al aire y con la cual los sigue despidiendo: “Rock and Roll Forever My Friends.”.




Por: Germán Posada



¿Qué fue lo que ocurrió recientemente con las emisoras de Caracol, a usted cómo la afecto?

Eso nos afectó a todos. El tema aquí fue que perdimos el Dalet, el programa de emisión con el que trabajamos todas las emisoras de Caracol. El archivo musical de todas las emisoras de Caracol está en un sistema de audio y de emisión que se llama Dalet.

Fue un ciberataque hecho a propósito, no se sabe por quién, pero que nos perjudicó absolutamente a todos, incluyendo a los clientes, porque no teníamos como emitir la pauta y es de esto precisamente de lo que viven las emisoras. Además, todo el resto de los sistemas conectados en red con Caracol también se vio afectado. Por fortuna logramos mantener las emisoras al aire que es lo más importante.


¿Cómo le fue Brasil con motivo del Festival Monsters of Rock?

Muy bien. Tuvimos un oyente que se ganó el concurso Monsters of Rock que hicimos en el programa El Gallo de Radioacktiva. Los carteles y flayers de este Festival tienen un diseño de un monstruo que los representa y nuestro concurso se trataba de que un oyente tenía que crear su propio monstruo, que fuera real y que midiera mínimo 1,50 m. Muchos participaron, estuvo muy reñida la elección y ganó un muchacho bogotano. El premio era el viaje a Brasil al Festival y yo fui con él.


Bueno, Juan. Hagamos un poco de memoria. ¿Siendo un niño, cuál fue la luz, que le dijo: ¿Hombre Juan, la radio es lo suyo?

Bueno, ahí hay una historia bonita. Yo siempre he estado ligado a la radio desde que tengo memoria. Por mis padres y mis tías. Yo crecí en un barrio de clase media alta en Medellín llamado San Joaquín. En mi casa había dos radios encendidos permanentemente. Uno en la cocina, en donde estaban mi mamá, mi abuela y mis tías. Siempre lo recuerdo encima de la nevera. En él sintonizaban La Voz de Colombia en AM. Y mi papá tenía una biblioteca muy grande de más de 8 mil libros, era un gran lector y un enamorado de los idiomas, al punto de que hablaba más de seis idiomas a la perfección sin salir de Colombia. Allí había otro radio que era una vieja grabadora negra en donde escuchaba las noticias de la básica de Caracol. De esta manera escuchaba radio en todos lados.

Ahora bien, la chispa de la radio me llegó a través de un par de emisoras que conocí antes de cumplir los diez años que eran La Voz del Cine y Radio Disco ZH. Fue ahí cuando me enamoré del cuento de la radio. Cuando escuché al aire a Donnie Miranda y a Tito López, empecé a grabar casetes y artesanalmente pretendía ser el DJ presentando las canciones. Así descubrí que ese mundo me gustaba y se confirmó cuando un alumno gringo de mi papá llamado Tom, que se enteró que a mí me gustaba la música, la radio y el rock, empezó a grabarme casetes de emisoras de Estados Unidos y fue así como escuché a los locutores Scott Shannon y Casey Kasem. Así empezó mi historia de querer ser un DJ de Rock.


Y a propósito, usted ha dicho que siempre quiso ser la mezcla perfecta entre Donnie Miranda, Tito López, Scott Shannon y Casey Kasem. ¿Siente que lo ha logrado?

¡Claro que sí! Guardando las proporciones lógicamente. Con Casey Kasem por ejemplo, aprendí que uno como DJ de Rock, no debe de limitarse solamente a dar la hora y a presentar la canción, si no tener algo de contenido al aire y yo tengo ese contenido al aire. Eso es algo que yo hago desde hace muchos años y que han marcado la diferencia en mi estilo y lo aplico todos los días de mi vida al aire.

Por ejemplo, si voy a presentar una canción de Van Halen, puedo decir que hace parte de un álbum de 1984 que casualmente también bautizaron 1984. Además, puedo contar que fue el último álbum con David Lee Roth antes de que se marchara y que fuera reemplazado por Sammy Hagar.

Uno cuando abre el micrófono debe tener preparado lo que va a decir. Nunca abrir un micrófono sin saber que se va a decir al aire. Esa es una de mis reglas de radio y es inquebrantable.

Lo otro es que uno no tiene que ser tan ceremonial a la hora de presentar una canción, sino que puede tener un ingrediente bien sea divertido o cool, como lo hacía Scott Shannon, o como la hacía adaptándolo a Colombia, Donie Miranda. De manera que uno puede tener contenido y ser divertido al aire y eso es lo que yo he tratado de hacer durante toda mi vida en la radio. De manera que si lo logré y me siento muy orgulloso de eso.


¿Pretendiendo trabajar en una emisora por qué le costaba tanto llegar hasta Veracruz Estéreo y presentarse?

La verdad me daba pena. Yo llegaba con mi casete y con mi hoja de vida y me paraba en un negocio que quedaba al frente de la emisora que se llamaba Niagara. A veces iba por las mañanas, otras veces me aventuraba a ir por la tarde, hasta que una vez si mal no recuerdo, llegaba Carlos Alberto Ríos en su Fiat 147 gris. Se bajó del carro y al verme me dijo: ¿vos venís todos los días, te puedo ayudar en algo? Yo le conté que tenía un demo en un casete y una hoja de vida y él me replicó qué cuando lo iba a entregar y que dejara la pena. Me invitó a pasar a la emisora y estando allí le entregué mis cosas.

Y aquí estoy todavía.


En su demo para Veracruz aplicó lo de ‘corto pero sustancioso’. ¿Quién le dijo que sí en Veracruz?

Yo creo que fueron Carlos Alberto Ríos y Soraya Vargas, quién era la gerente en esa época. Ambos me hicieron la entrevista. Yo empecé desde abajo. No me contrataron como DJ, me contrataron para contestar el teléfono en el turno de la mañana a partir de las 9 cuando se acababa el programa Despiértese con Veracruz y el turno era de Vicky Trujillo, a quién yo le contestaba el teléfono.

Ahí ocurrió un fenómeno muy interesante y bonito y es que uno a veces cuando está al aire, tal vez por el ajetreo del turno, tiene algunas lagunas mentales, estamos hablando de una época en la que se trabajaba con LP, CD, las cuñas en cartuchera, y era fácil olvidar algo al aire.

A veces ocurría que cuando Vicky Trujillo, por ejemplo, iba a presentar una canción de Depeche Mode y decía, esto es Enjoy the Silence y hace parte del Album…me miraba. Entonces yo le respondía Violator. Luego un día cualquiera decía, esto es ONE de Metallica y hace parte del Album… y volvía me miraba y yo le respondía And Justice for All. Con esto, ella se dio cuenta de que yo si sabía de música.

Yo leía mucho y compraba revistas en las pocas librerías de Medellín que vendían revistas de Rock. Recuerdo un lugar específico en el Parque Bolívar al lado del Teatro Lido. Creo que todavía existe. Allá vendían Hit Parader y Circus, revistas de Rock sin pasta, para poder venderlas más baratas. Además, a la emisora llegaba Billboard y Radio & Records y yo me devoraba esas revistas porque toda mi vida me ha ido muy bien con el inglés.

Al parecer ese rumor de lo que hacía con Vicky Trujillo le llegó a Donnie Miranda y después de una temporada con ella me pasaron al turno de la tarde comenzando a las 2 de la tarde.

Donnie Miranda y Carlos Alberto Ríos comenzaban su turno a las 4 p.m. Allí ocurrió lo mismo. Por ejemplo, presentaban la canción Rock You Like A Hurricane de Scorpions y Carlos Alberto Ríos dirigía su mirada a mi preguntándome el nombre del Album y yo le respondía Love At First Sting además le daba el dato adicional del año en el que había salido (1984). Por ejemplo, si Donnie presentaba la canción Photograph de Def Lepard, yo le respondía que el Album se llamaba Pyromania.

De esta forma les estaba demostrando mis conocimientos musicales mientras contestaba el teléfono. Esta historia fue muy bonita porque ellos se dieron cuenta de que me podían utilizar de otra manera, además, de solamente contestar el teléfono.


¿Y lo de ‘corto y sustancioso’ en su demo qué fue?

Toda la vida lo he aplicado. Y se los digo a mis DJS en la emisora en especial en esta época de inmediatez. En aquella época mi papá me ayudó. Él me decía que nadie sabía quién era yo y que en 30 segundos o en un minuto podía demostrar si tenía talento o no.

Me sugirió hacer una presentación corta a mi estilo con un dato de un álbum y soltar la canción. Mi papá me decía que con esto iban a escuchar mi voz, mi inglés, ritmo al aire, dicción y conocimiento. Efectivamente hice caso a mi padre y así presenté la canción Learning to Fly de Pink Floyd porque tenía un acetato que precisamente me había ganado en Veracruz Estéreo cuando hacían preguntas al aire por la tarde.

Mi demo decía: “Ahora en Veracruz Estéreo la nueva canción de Pink Floyd de su nuevo Album que se llama A Momentary Lapse Of Reason, aquí está David Gilmour en la guitarra, esto es Pink Floyd con Learning to Fly”.


A su papá no le gustaba del todo la idea de que usted se dedicara a la radio, pero terminó escuchándolo y corrigiéndolo. ¿En algún momento le manifestó si se sentía orgulloso de su trabajo?

¡Si, claro que me lo dijo! Mi papá tenía muchas cosas en mente para mí. Quería que yo hiciera una carrera como médico, abogado o periodista, pero la vida me fue llevando por otro lado. Cuando yo decidí dedicarme a la radio mi papá fue uno de mis primeros oyentes.

Cuando comencé esos primeros turnos que me dio Donnie Miranda los sábados en la mañana de 6 a 12 del día, mi papá se levantaba y se sentaba en su biblioteca a escucharme y me llamaba al interno de Veracruz para corregirme.

Recuerdo una canción puntual de una agrupación británica Pop que se llamaba The Adventures of Stevie V y su canción Dirty Cash (Money Talks) y mi papá me corregía la pronunciación de ‘Adventures’ porque yo lo hacía mal. En todos mis turnos estaba pendiente de mí, así fueran en la noche. Siempre me corregía la dicción y me hacía sugerencias para mejorar mis presentaciones. Mi papá se convirtió en mi oyente y mi consejero número uno.

Una vez cuando a mi papá le dio un preinfarto yo me quedé cuidándolo la primera noche en la clínica Cardiovascular y me dijo que se sentía orgulloso de mi porque yo había elegido la profesión que me gustaba, que era exactamente lo que él había hecho con la docencia, labor que ejerció por más de cincuenta años.


¿Y cómo recuerda esa experiencia de su primer turno al aire en Veracruz Estéreo?

¡Uy, muy bravo, mucho susto, muchos nervios! Yo tenía un respeto profundo por mis maestros. Por lo que yo había oído al aire y aprendido de Donnie Miranda, Tito López, Carlos Alberto Ríos, Carlos Alberto Acosta. También escuchaba Radio Musical cuando estaba Guillermo Botero Palavecino. De todos aprendía y tomaba notas.

Ese primer turno fue bravo, recuerdo que cuando había que tirar la pauta comercial, para volverme más hábil en la consola, yo lanzaba el breake de cuñas que antes se trabajaba con cartuchos y era algo tedioso en su manejo que tenía que ser muy rápido. Al acabarse una cuña uno adelantaba para que llegara hasta el final de la cinta, lo sacaba y metía el otro, mientras una de las cuñas estaba al aire. Un día Donnie consideró que yo ya estaba listo para hacer un turno y me puso a madrugar los sábados.

Yo sudaba del susto y cuando hacía contacto con la consola digital me cogía la luz, además se me resbalaba la aguja del tornamesa. Mejor dicho, sudaba por litros. Ahora es más simple, todas las canciones están en un mismo canal o un solo reproductor que es un computador con un sistema como Dalet, en donde se acomoda la hora de música y se abre micrófono.

En aquella época teníamos dos CDS players y dos tornamesas. Mientras sonaba el CD player 1 al aire cuando se iba acabando la canción, uno abría micrófono y ya tenía listo el CD player 2 o la tornamesa dependiendo de lo que siguiera en programación.

La verdad, reconozco que fue muy duro ese primer turno, pero salí adelante. A esto se le añade que yo estaba solo. Éramos la consola, el micrófono, la música, los oyentes y yo, en la emisora número 1 de Medellín, porque fue indestronable durante muchos años. Este recuerdo fue muy bonito.



Me cuentan que en algún momento usted estaba de turno y puso la versión extensa de la canción "No More Lonely Nights" de Paul McCartney, lo que al parecer no gustó mucho a José Manuel Restrepo, en aquel entonces director de Caracol. ¿Qué pasó?

Hay una versión corta de radio que edita el solo de guitarra de la mitad y del final. Para mí es muy importante la versión extensa porque ese solo de guitarra de esta canción lo hace David Gilmour.

Yo tengo dos reglas. La primera como rockero y siempre lo he dicho. Las versiones originales de un álbum deben de respetarse. Es un sacrilegio editarlas. Cuando fui a poner la canción yo opté por la versión completa. Pienso que es rendirle tributo a una gran canción, a un gran músico y a un excelente guitarrista.


En algún momento manifestó que Kiss debió haberse retirado en el 83 cuando se quitaron el maquillaje y que luego en el 96, cuando regresaron de nuevo con el maquillaje, a usted no le pareció tan cool. ¿Estuvo en su concierto el pasado 15 de abril en Bogotá? ¿Cómo le pareció?

No. Yo los vi en Sao Paulo, el pasado 22 de abril.

Quisiera ahondar un poquito en el tema. Yo he sido muy fan de Kiss desde el año 77. Siento que, si ellos se hubieran retirado en el 83, hubieran sido más grandes, por un par de motivos:

Primero, se quitaron el maquillaje y le demostraron a críticos y a enemigos que eran una gran banda de Rock duro. Segundo, publicaron dos álbumes que son musicalmente perfectos: Creatures of the Night (1982) y Lick It Up (1983), con este álbum hicieron la gira con la que se retiraron y con la que hoy en día todavía serían más grandes, más leyendas. Ahora, cuando hicieron el Reunión Tour en el 96 también fue un buen momento para haberse retirado.

No es que no me guste lo que hicieron en los 80s, si no que hubieran sido más grandes de lo que son hoy.

En Brasil, en vivo, los vi impecables como siempre. La fama que se han ganado de ser una de las mejores bandas cada que tocan en vivo lo confirman.

La voz de Paul Stanley que ha sido un gran cantante toda la vida está muy agotada. Sus giras son muy extensas y la técnica vocal de Stanley le exige notas muy altas y cuando las notas no le dan tiene que esforzar mucho sus cuerdas vocales y es por eso que pienso las tiene tan agotadas. En su presentación después de la cuarta canción, su voz mejoró impresionantemente y terminó cantando muchísimo mejor de lo que había cantado en las últimas fechas en esa última gira de Kiss.

En Sao Paulo sonaron bellísimo, impecables y perfectos. Fui feliz.


¿Qué vamos a encontrar en su libro, “365 días de Rock”, personas como yo, que, entre otros géneros musicales, nos gusta el Rock, pero que no somos expertos?

Mi libro está diseñado perfectamente para personas como usted. Porque es una agenda, una bitácora. Es una agenda diseñada para gente que no es experta en el Rock. Para la gente que le gusta conocer anécdotas, la fecha del lanzamiento de un álbum, cual fue la canción que se lanzó de ese álbum, porqué le pusieron ese nombre a ese álbum, quién es el productor de ese álbum, cuáles son las canciones referencia para escuchar de ese álbum, sin tener que escucharlo completo.

“365 días de Rock” es un libro que está diseñado para oyentes de a pie que no son expertos en rock. Es una agenda que cada día trae dos y hasta tres eventos históricos del mundo del Rock and Roll, te cuenta cómo la canción Beat It de Michael Jackson llegó a ser número 1. Porque además de Rock and Roll, tiene elementos de Pop, de música discotequera de los 70s, por ejemplo. En el libro reseño el lanzamiento de álbumes de artistas como The Commodores, Kool & the Gang, Cat Stevens, es muy variado. Además de que tiene mucho de otros universos musicales.

Hablo mucho de cine porque es otra de las pasiones de mi vida. Allí reseño el lanzamiento de Casa Blanca en el año 42, la película de Michael Curtiz, protagonizada por Ingrid Bergman, también reseño el lanzamiento de Tiburón (Jaws) la primera película de Steven Spielberg a mediados de los 70s, el lanzamiento de Star Wars, Indiana Jones, Back to the Future. Recomiendo muchas canciones de películas.

Además, todos los datos históricos, el 98% van con canciones sugeridas para que usted que no es un experto en el rock, se familiarice un poquito más con el álbum, la película o la banda de la que le estoy hablando. El libro va acompañado de códigos QR en donde usted con su teléfono los abre y puede escuchar esa nota u otras notas diferentes con producción musical y en dos minutos yo le cuento la historia con mi voz.

Al comienzo de la agenda hay un código QR grandote, que tiene más de 50 horas de música, ahí están registradas todas las canciones que yo recomiendo y sugiero en la agenda “365 días de Rock”. El libro también es un homenaje a mi papá, que fue un hombre muy culto, leído y estudiado. Mi papá fundó el Departamento de Idiomas de la UPB. Él tenía un temor muy grande y decía siempre que sentía tristeza que al ser humano se le olvidara escribir. Y mire ahora, que todo es un teclado en un portátil, en un computador y en un celular.

Muy pocas personas utilizan el papel y el lápiz, posiblemente a esta generación, a esta humanidad o a las que vienen, se les olvide el arte de escribir, porque ya todo lo teclean.


Yo soy un hombre feliz haciendo radio.

Juan Kiss.


¿Son “365 días de Rock” pero podría contarme dos datos que signifiquen mucho para usted?

El primero, es el lanzamiento del primer Álbum de Kiss, sin maquillaje. Fue un impacto muy importante. En esa época, las noticias en especial las de música, nos llegaban tarde. Cuando yo me enteré de que Kiss se había quitado el maquillaje para mí fue muy duro. Se lo quitaron cuando publicaron el álbum llamado Lick It Up. Mi tristeza fue mucha, pero cuando escuché el álbum me sentí tan orgulloso de mi banda y me dije que le iban a demostrar a todos que no eran solamente show y maquillaje, si no una gran banda de Rock duro y fue tan real eso que llegaron a competir de tú a tú, con las bandas de esa época. Cuando yo reseño ese álbum, ese lanzamiento en septiembre de 1983, hago ese comentario en la agenda. Ese es uno de los momentos más bonitos que consigno en mi libro.

El otro, casualmente es un día como hoy, 25 de abril, pero de 1980. Ese día Black Sabbath lanzó el primer álbum de la banda sin Ozzy Osbourne y el primero con un cantante que se llama Ronnie James Dio. Este dato es muy importante para mí porque yo compré ese álbum, pasta americana, cuando salió en 1980. Lo compré en JIV Ltda, que era el único almacén donde vendían música importada en Medellín. Todavía tengo ese LP en perfectas condiciones.


¿Al parecer “365 días de Rock” es la antesala de otros proyectos de libros que están en la parrilla?

Es cierto. El segundo podría ser otra agenda. Estoy trabajando en un proyecto muy interesante que tiene que ver con la época que yo viví plenamente, los 80s. Es un análisis investigativo para demostrar, porque es una época muy importante, llena de genialidades y virtuosismo, contrario a lo que piensan muchos, en especial las nuevas generaciones que dicen que los 80s solo fueron consumo y nada más.

Una época que tiene el Back in Black de AC/DC, no puede ser mala, no puede ser una época mala en donde sale el primer álbum de Metallica, una época que tiene el Thriller de Michael Jackson no puede ser mala, una época que tiene el Purple Rain de Prince, el Appetite For Destruction, de Guns N’ Roses.

Los 80s, es una época que tiene en el cine a Indiana Jones o Back to the Future, y una gran cantidad de películas maravillosas. De manera que no puede ser una época mala. Este trabajo investigativo sobre los 80s es mi proyecto que tengo entre manos.

Kiss en la música y Maradona en el fútbol. ¿Por qué Maradona?

Bonita la pregunta y la historia. En el año 78, yo estudiaba en la UPB, mi quinto año de primaria y en el mes de junio entró un estudiante nuevo, un argentino. Nunca he podido recordar su nombre, pero nunca se me olvida la pinta del muchacho.

Era flaco, alto y de pelo largo, muy similar a los personajes que dibujaba, Pepo, en las caricaturas de Condorito. Todo el mundo le hizo ‘matoneo’ cuando el entró y yo por el contrario me hice muy amigo de él.

A veces estudiábamos en mi casa o a veces en la de él. Su papá era muy fanático del fútbol y tenían un Betamax que era súper escaso tenerlo en esa época en Medellín. Su papá me ponía en Betamax partidos de fútbol grabados en Argentina. En algunas de esas grabaciones vi jugar a Maradona y el papá me hablaba mucho de un pibe muy joven que iba a ser el nuevo Pelé y que los argentinos tenían sus esperanzas puestas en él. Ese pibe, era Maradona. Yo me enamoré de Diego Maradona y para mí es el más grande de todos los tiempos, sin lugar a discusiones.


Géneros como la Salsa Clásica y el Rock Clásico, pilares hace 30 y 40 años atrás, no gozan de la popularidad que ahora tiene el reguetón. ¿Será que muchos nos hicimos veteranos y que nos cuesta reconocer que ahora las nuevas generaciones disfrutan del reguetón como nosotros disfrutábamos de la Salsa Clásica y el Rock Clásico?

Cada generación tiene sus propios gustos. Ese par de géneros van de la mano y tienen mucho en común. La Salsa Clásica y el Rock Clásico. El primer elemento en común es que es música ejecutada por virtuosos.

Yo recuerdo que nosotros fuimos los primeros en Colombia y en Medellín y cuando hablo de nosotros, hablo de Radioacktiva. Hacíamos fiestas que combinaban Clasic Rock y Salsa Clásica. Llenábamos lugares como el bar Visagra con más de 1.500 personas pagando entrada. Un DJ ponía Salsa y otro Clasic Rock.

El tema con el reguetón es una vaina muy profunda. Mi propio análisis se lo resumo así. El reguetón le hizo mucho daño al Rock and Roll, sobre todo en Medellín, porque el reguetón nos quitó a los jóvenes. Hasta el año 2004, los jóvenes vivían enamorados del Rock. Recuerdo que Radioacktiva era la reina en los transportes escolares y en los colegios. Nosotros íbamos a los colegios y nos recibían como héroes. Pero cuando llegó el reguetón todo eso cambió.

No sé si mi análisis la gente lo comparta. Los primeros seres humanos en oír y enamorarse del reguetón fueron las mujeres. Históricamente los hombres vamos donde van las mujeres. Las jovencitas empezaron a escuchar reguetón y los muchachos se dieron cuenta de que, para poder estar con ellas, tenían que escuchar lo que ellas estaban escuchando. Primero se fueron ellas y luego los muchachos detrás. Perdimos a los jóvenes. Este es un dato muy real.

Le pongo otro ejemplo. El Rock and Roll toda la vida ha sido muy masculino y todavía lo sigue siendo. Pero hubo una época en el que estuvo a la par con las mujeres. Las bandas de Rock se repartían el público, 60% hombres y 40% mujeres. Y son muy culpables de eso muchos artistas de los 80s, que además de ser muy talentosos eran muy ‘pintosos’ y agradaban a las damas. Bon Jovi, por ejemplo, fue muy galán y talentoso, tenía una muy buena Banda, pero además con su pinta, las enamoraba a todas. El público femenino en la historia del Rock aumentó, porque ellas inicialmente iban para verlo a él, pero terminaban enamoradas de la música de la banda.

Alguna vez le escuché un comentario a un DJ, si no me falla la memoria, se llamaba Joel Denver, en su programa Joel Denver Future Hits 88, él decía que el 50% de los asistentes a un concierto de Bon Jovi eran mujeres, y el otro 50 % eran hombres que iban a tratar de conquistar a esas mujeres. Una historia que era muy real.

El otro tema es la inmediatez y el facilismo de una generación que está creciendo. Es mucho más fácil armar un grupo de reguetón donde no necesitan más que una pista con un ritmo básico a tener que comprar una guitarra eléctrica y aprender a tocarla para tener una banda de Rock. Por eso es tan popular ese género con los muchachos de ahora.



Referente a este tema, que bueno hacer memoria de aquel fenómeno de la época de Rock en los 80s en Medellín, que fue fenomenal, único. ¿Nos habla al respecto?

Ahora le dan muy duro a esta ciudad porque es la capital del reguetón. Y eso es cierto, sin duda. Pero lo que pasa es que los muchachos de ahora no conocen el pasado de esta ciudad. Medellín hasta el año 2000 fue la capital del Rock en Colombia y fue una de las ciudades más importantes en cuanto al Rock en Latinoamérica. Los muchachos de ahora desconocen esto.

Hace poco hicieron una encuesta en Twitter donde hablaban de las posibles bandas que vendrían el próximo año y alguien escribió: el mercado colombiano no es de Rock, Colombia es el único país donde Paul McCartney ha tenido que cancelar su presentación por poca venta de boletería. Y empezaron los ataques contra esta ciudad de la gente de afuera.

Algunos decían que cómo se les ocurría hacer un concierto de Rock en una ciudad que no es sino reguetón y cultura ‘traqueta’. A mí eso me duele mucho porque son pelaos que no tienen ni idea de lo que fue Medellín en los 80s y en los 90s. Medellín es pionera en muchas cosas. La ciudad pionera de la radio anglo y juvenil en Colombia es Medellín. Los primeros fueron aquí. Donnie Miranda y Tito López. Tanto así que de Bogotá se llevaron a Tito López para hacer radio juvenil.

La ciudad pionera en Rock and Roll en Colombia es Medellín. La primera Banda de Rock de este país, se llama Los Yetis y es de Medellín. Las primeras bandas grandes de Rock en Colombia como Nash, Judas, Fenix, Kripsy, Carbure, Kraken, Estados Alterados, y la lista sigue y sigue, son de esta ciudad.

Los pelaos no conocen esa historia rockera que tuvo esta ciudad. Esta es una de las cosas que más me duele a mí y eso lo voy a registrar si algún día escribo ese libro sobre los 80s. Los pelaos de ahora tienen que saber lo que era Medellín en los 80s y 90s como la capital del Rock en Colombia.


A usted le fascina tocar guitarra. ¿Cómo va con su aprendizaje?

Muy mal. Tengo que ser muy honesto. Soy perverso porque no practico. Yo soy un guitarrista frustrado.

En solitario, aprendí mis primeros acordes en 1982 porque un amigo que se llamaba Eduardo Velásquez me prestaba algunos fines de semana una guitarra Fender Stratocaster, bellísima color madera. De oído sacaba canciones de Black Sabbath y Dee Purple. Luego tuve más constancia en su aprendizaje y mi papá en 1985 me propuso que si me cortaba el pelo me regalaba el dinero para comprarme una guitarra japonesa que yo había visto en una prendería.

Me corté el cabello y con los 9 mil pesos que me regaló mi papá, me compré aquella guitarra de la prendería que tenía un buen diapasón y luego le mandé a hacer un cuerpo similar a la Fender. Seguí aprendiendo sólo, llegué a tener una banda y logramos montar unas siete canciones.

Luego vino la radio que me absorbió por completo, dejé de tocar guitarra durante más de 27 años, hasta que en la pandemia volví a cogerla con la tutoría del profesor, James Agudelo, guitarrista de Ekhymosis. En ese primer año de pandemia estuve supremamente juicioso, conseguí un buen nivel, pero ya la volví a soltar. Ocasionalmente practico y esto hay que hacerlo todos los días con mucha disciplina. Pero amo la guitarra y amo tocar guitarra.



¿En su lista personal de unos 5 guitarristas a quienes mencionaría?

El primero, lugar indiscutido para Eddie Van Halen. De ahí en adelante, el resto, que son muchos. Me gustan también Joe Satriani, Steve Vai, George Lynch, Warren DeMartini y Vito Bratta.



Un contador de historias por excelencia y eso a muchos nos gusta. Qué bueno que usted lo hace. ¿Ya de esto poco en la radio hoy en día?

Yo creo que los que seguimos poniendo ese anglo en las pocas emisoras de inglés que quedan, algunos todavía tenemos contenido. Yo noto que ahora es más el afán de poner más canciones en una hora a restar una canción y agregarle algo de contenido. A mí, eso me parece un error porque por ahí leí, que, si su comentario es más largo que la duración de una canción, lo está haciendo mal. Digamos que si, 3 minutos 30 segundos seria largo, pero se puede sacar 1 minuto 30 contando una buena historia.

Además de que es lo único que nos queda. Tenemos competencia brava. Las plataformas musicales, llámese Spotify, Dezzer, YouTube, son competencia de la radio. La gente hace su playlist y chao.

El DJ es el elemento diferenciador de la radio. La historia, la voz que uno oye al aire y que lo acompaña, por eso me parece tan bonito el slogan de Caracol que es más compañía, y esa compañía la da el DJ. Si el oyente escucha a un buen DJ con una buena voz contándole algo anecdótico, un elemento con contenido y diferenciador, la radio va a seguir existiendo.


Usted que es un buen conversador y ahora con aquello de las voces artificiales en la radio. ¿Cómo observa este fenómeno, cree qué de más en más, se va perdiendo la esencia de la locución, tiende a desaparecer, o será esto patadas de ahogado?

Pienso que el tema está delicado y hasta peligroso. Recientemente en Semana Santa saqué unos días de vacaciones y en esos días me llegó un mensaje de Tito López, invitándome para que escuchara, en sus palabras, una completa locura. El caso es que me puso a escuchar a un DJ presentando una canción y me preguntó qué tal me parecía. Yo lo escuché y me pareció muy ‘cool.

Yo le dije a Tito que sonaba muy bien y que presentaba la canción con muy buen ritmo. Para mi sorpresa Tito me dijo que no era un DJ, sino Inteligencia Artificial. Esto me sorprendió muchísimo. No lo podía creer.

Es más. Tito me propuso grabarle un audio con mi voz presentando una canción en inglés para ver qué tan parecido salía un clon mío, a través de la Inteligencia Artificial. Dicho y hecho, así lo hizo. Entre otras cosas, el resultado fue muy halagador porque Tito alegremente me dijo que el clon no se parecía mucho a mí voz, por lo cual era difícil de imitar.

De manera que la IA bajo unos parámetros imita muy bien una voz. Obviamente no va a tener la tesitura que tiene la voz humana, ni los cambios de ritmo que tiene uno como DJ al aire. Por ahora, son como loritos, hablan seguido, no hacen pausa, tampoco silencios. En cambio, nosotros los humanos si y tenemos una voz más cálida. Me imagino que eso después lo irán mejorando.

Para mí son muy importantes las pausas y los silencios, y es una de mis técnicas de locución desde que me abrieron el micrófono. No me gustan los DJS que hablan y hablan seguido, sin parar. Pero la Inteligencia Artificial, es una realidad y ya la tenemos aquí.



¿Con el deseo de trabajar en una emisora, pero con el temor que años atrás sentía de no atreverse a entrar a las oficinas de Veracruz Estéreo y hoy en día convertido en un reconocido DJ y hombre de radio, cómo se describe Juan Kiss Ángel?

Amo lo que hago. Amo estar al aire. Amo sentarme frente a una consola y abrir un micrófono para contar una historia y presentar una canción de Rock. Amo hacer radio. Yo siempre he dicho, el día que yo me levante camino a la emisora y diga que pereza ir a la emisora hoy, es el momento de retirarme.

Amo mi trabajo. Creo que he logrado cosas muy importantes, me gané el respeto y el cariño de los oyentes y me gané el respeto de mis colegas. Me hace muy feliz que mis maestros valoren y respeten lo que yo he hecho en radio.


Yo soy un hombre feliz haciendo radio.



Mi papá tenía muchas cosas en mente para mí. Quería que yo hiciera una carrera como médico, abogado o periodista, pero la vida me fue llevando por otro lado.

Juan Kiss.


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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280). 
  

 

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