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Respuesta a un amigo exseminarista

Updated: Apr 14


Fabio Becerra Ruiz.





Querido amigo:

 

Me haces reír con las bobadas que escribes con tanta gracia y fino humor, de cuando en tu juventud fuiste seminarista.

 

Yo no fui seminarista, pero también  como tú, algo aprendí de latín  con los Salesianos,  con quienes estudié parte de mi primaria y bachillerato, y con quienes practiqué  también a  jugar handball, bochas, béisbol, y otros deportes novedosos, pues aprendí a leer  de cinco años, en la escuela del padre Campoamor en Bogotá, después cursé parte de mi primaria en la única escuela pública de Duitama, y luego continué  con los padres Misioneros de Yarumal y también parte de mi bachillerato con los curas Salesianos, con misa diaria 7 días a la semana y el domingo hasta  uniformado.

 

Trabajé años después en televisión con los sacerdotes Jesuitas de la programadora Cempro TV, y como abogado, fui también catedrático de la Universidad San Buenaventura de los curas Dominicos.      

 

Sin embargo, nunca fui acólito,  ni tampoco intenté  ser seminarista, ni aspiré  a ser cura, pero hoy en día  hasta lo lamento,  pues creo que  si me hubiera metido al seminario, mínimo  hubiera llegado  a obispo o Cardenal, que lo soy como seguidor del glorioso Santafecito, si no es que hubiera sido  electo hasta Papa, y en ése caso hubiera sido Su Santidad  Fabio l, y es el único cambio es que mis hijas me dirían tío Fabio,  pues incluso tengo  cara de cura, al punto que  ganas me  dan hoy en día  de fundar mi propia iglesia  para no morir pobre, pues me ayuda el ejemplar estado de santidad en que permanezco, ya que a éstas horas de mi vida, no   me dejo siquiera tentar  de la carne, no por asuntos de castidad, sino porque me gusta es el pescado.

 

Pertenezco a varias  religiones y a diferentes iglesias, a las cuales voy a sus templos muy de vez en cuando y reflexiono sólo y espiritualmente, incluido el Islamismo, al cual ingresé en Nueva York por amistad con un amigo musulmán, pero realmente no practico  ninguna religión, aunque tampoco  me declaro ni soy  ateo,  ya que respeto mucho a quienes  son creyentes de alguna religión, pues personalmente  me parece que todas las religiones son muy respetables, y que  no causa ningún mal ni físico ni emocional el ser creyente, y en cambio  da a muchas personas la  espiritualidad y paz interior que se requiere, ya que ninguna religión recomienda que es bueno robar, o que es permitido matar,  hacerle daño al prójimo, o que se permite hacerle   mal a los demás, o  que al marido se le recomienda agredir a la mujer o a los hijos,  o que es sano asaltar el erario público como lo hace la clase política en Colombia etc. 

 

Yo concibo mi dios   personal, como una fuerza superior, fuerza  que realmente la mente y el  conocimiento humano no están  en capacidad de comprenderla, y que mis antepasados, que  creían en sus propios dioses chibchas, los llamaban Bochica, otros Bachué , otros   los llaman hoy  Allah,  Jesucristo, Jehová,  Brahma, Yahveh, otros los denominan  Buda,  Adonaí, y existen  más  de 4.200 religiones hoy día en el mundo, pero no creo que por cambiarle el nombre, ningún dios se enoje, pues  en Asia donde estuvimos con mi esposa casi tres meses, existen cientos de  dioses, y  los hay  para todas las necesidades, ocasiones,  y gustos, y son además los pueblos que en mis numerosos viajes,  más he admirado, por su  extrema religiosidad, y  el  ejemplar respeto y veneración que profesan a sus dioses y a sus creencias.                     

 

Hace poco asistí al matrimonio católico de un sobrino de mi esposa, y por mi voz de ex- locutor de radio, me pidieron que les colaborara con la lectura del evangelio, y al leer el texto, que no había visto antes, noté que afirmaba que "la mujer debe obedecer y ser sumisa al esposo, ya que éste es el jefe del hogar etc". 

 

Como yo  soy abiertamente feminista, no solo por convencimiento personal,  sino  porque  tuve cuatro adorables hijas a las cuales amo con todo mi corazón,  cambié disimuladamente el texto que leía, improvisando y agregando temas como que "el hombre  deberá respetar a la mujer, que el esposo tiene el deber de dar ejemplo  educando bien a sus hijos, que las labores hogareñas se deben compartir entre esposos incluyendo el cambiar pañales etc, que el marido  no deberá  consumir alcohol, ni dar mal ejemplo a sus hijos fumando,  y otras cosas que se me ocurrieron.

 

Afortunadamente   nadie se dió cuenta de dichos cambios, pues leí el evangelio como lo hacía presentando el noticiero Tevesucesos RCN  50 años atrás, sin telepronter, y mirando a la cámara.

 

En ésa ocasión, yo miraba era a los asistentes a la boda en la iglesia,  y en especial conminaba al sobrino contrayente, para que siguiera esos comportamientos y cambios, que improvisé en la lectura, los cuales le  confesé  después a la familia  haberlos realizado, al escuchar algunos graciosos comentarios de  que yo lo hice mejor que el cura que oficiaba la ceremonia, el cual realmente parecía enguayabado o aún estaba borracho, pues no hilaba frases en su enredado sermón, que supongo  no lo entendía ni él mismo.

 

Te envío querido amigo ex seminarista, mi bendición apostólica, y recuerda que "Initium sapientiae timor Domini", como decimos nosotros los frustrados aprendices de   latín, idioma muy importante que sirve para tres cosas... Para nada, para nada, y para nada.


 

(Esta columna es de estricta responsabilidad del autor y no representa la opinión de este portal)




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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280). 
  

 

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