Pastor Vesga Ramírez: “He sido un hombre atrevido en radio”

Updated: Jul 12, 2020

Contrario a una gran mayoría de las personalidades de nuestra radio que desde muy temprana edad el embrujo de las ondas hertzianas los sedujo, en esta ocasión, la radio no estaba dentro de las prioridades de Pastor Vesga Ramírez. En su momento su gusto por la radio era más escucharla que producirla.

Sin embargo un día la vida le mostró que la radio sería su destino al convertirse prácticamente en su estilo de vida. Es tal la dedicación de este orgulloso santandereano que con más de medio siglo de labor profesional radiofónica se ha dedicado con tesón y entrega a una comunidad de oyentes que fielmente lo han escuchado y respaldado.

Este abnegado hombre de radio tiene infinidad de historias para contar. Entre ellas figuran su corto pero exitoso paso en la ciudad de Bogotá en donde experimentó los sinsabores de llegar como un locutor de provincia a conquistar la radio capitalina. Se propuso batir records de horas al aire que logró con éxito y como si fuera poco fue víctima de un grupo guerrillero que lo mantuvo privado de su libertad.

Pastor Vesga Ramírez es un férreo defensor de la locución clásica pero también consciente de que la nueva tecnología le ha dado un nuevo aire a la radio de hoy, pese a esto, considera que es imprescindible volver a recuperar aquellos valores que hicieron grande la radio de ayer para seguir promoviendo con eficiencia el servicio hacia la comunidad.


Pastor Vesga Ramírez. Foto: Archivo Personal.


Por: Germán Posada


G.P.: En alguna época de su vida usted como el recordado Edgar Perea, trajinó en el área de la mecánica industrial y se graduó como tornero. ¿Cómo le fue en esta área?

P.V.: Me gradué como técnico mecánico del Instituto Técnico Central en Bogotá y pude darme cuenta que realmente lo de la mecánica no era lo mío. En una práctica un señor de unos 70 años me hizo el examen práctico y mientras él hizo un tornillo en 12 minutos yo gasté una hora y 45 minutos. Lo mío definitivamente no era engrasarme. Así me fui al Colegio Superior de Telecomunicaciones. Fue una preparación que me permitió luego iniciar en 1969 esta actividad de las comunicaciones.


G.P.: ¿Y cómo se dieron las circunstancias para iniciarse en el mundo mágico de la locución?

P.V.: En Bucaramanga, Álvaro Fonseca Cornejo, director de la página deportiva ‘Vanguardia’, corresponsal de El Espectador y director del noticiero ‘Actualidades RCN’, había comprado la estación Radio Palo Negro. Con deseos de trabajar me le presenté una tarde pero las condiciones económicas por las que atravesaba la emisora no eran las mejores y me dijo que no había posibilidades. Frustrado me devolví a casa y cuando llegué mi papá me dijo que me habían llamado de la radio. Resulta que mientras yo salía habían llegado unos funcionarios del Ministerio de Comunicaciones exigiendo la licencia para los locutores que trabajan allí y yo tenía la mía. Por este motivo fui llamado para ingresar a trabajar con ellos. Tenía que estar en la emisora a las cuatro de la madrugada y recuerdo que mi papá me llevó en su camioneta Ford 52. Así comenzó mi experiencia en la radio un 1 de abril de 1969 fecha además en la que estaba de aniversario el señor Álvaro Fonseca Cornejo.


G.P.: Usted ha dicho que a la radio llegó por casualidad. ¿En realidad no lo atraía la radio? No recuerda haber escuchado a alguien y decir ‘quiero hablar como esa persona’?

P.V.: Yo creo que la casualidad fue la que marcó la constante del caso mío. Aunque de alguna manera estábamos muy atentos al desarrollo de las vueltas a Colombia con las narraciones que en radio hacía Pastor Londoño Pasos, Carlos Arturo Rueda, Armando Moncada Campuzano y Alberto Piedrahita Pacheco, todos esos monstruos de la radio que de alguna manera tanto nos marcaron la ilusión desde el punto de vista comunicacional en deportes en ese entonces. Yo hice mi primaria en Bucaramanga, posteriormente se me dio la oportunidad de viajar a Zipaquirá, allá hice 4 años en mecánica industrial y de ahí salí para Bogotá, allí luego validé con intensidad horaria lo que me faltaba en la técnica para el bachillerato clásico. En Bucaramanga era casi que imposible dada la demanda y además por ser de clase media ingresar a estudiar medicina que era lo que me gustaba a mí. Así volví a Bogotá en busca de oportunidades y vi un aviso en el periódico El Tiempo que decía ‘Curso para Locutores’ y resulté matriculándome en el Colegio de Telecomunicaciones. No sabía nada de radio, en conocimientos generales me fue muy bien y en el de lectura también. Me dieron la licencia sin conocer físicamente ninguna estación de radio en Bogotá.


G.P.: Un 1 de abril de 1969 comenzó su carrera en la radio en la emisora Radio Palonegro. ¿Qué hizo en esta emisora?

P.V.: Ese día de acuerdo a la manera como orientaba los destinos de la comunicación el Ministerio de Comunicaciones regía que única y exclusivamente los portadores de la licencia clase D como la mía, solamente teníamos derecho a dar el título de la canción y la hora. Lo demás estaba grabado. Así fue mi rutina durante los dos primeros meses de mi debut en la radio.


G.P.: ¿Si tuviera a alguien en mente para agradecerle por haberle brindado la oportunidad de iniciarse en radio a quién mencionaría?

P.V.: A Álvaro Fonseca Cornejo. El fue mi mentor, tutor, patrocinador, papá, manager. Me ganaba 420 pesos que era el sueldo mínimo de ese entonces. A los dos meses pedí aumento que no fue posible. Por esos días en el Circuito Todelar de Bucaramanga que eran: Radio Atalaya, Radio Bucarica y Radio Pipatón, me ofrecieron 1000 pesos de sueldo, además trabajando horas nocturnas con recargos, transporte y demás. Le comenté a Don Álvaro de la oferta a lo que me respondió no perder la oportunidad y recomendado por él me fui para Todelar.


G.P.: Su creatividad en la radio no tiene límites. Sólo por mencionar algunos de sus personajes son ‘El Comisario Caracol’ y ‘El Inspector Todelar’ ¿De qué se trataban?

P.V.: Comenzando el 70 tuve la oportunidad de ingresar al Circuito Todelar y ellos tenían una sección que era el ‘Inspector Todelar’ que era a nivel nacional y a mí me comisionaron esa tarea que era coordinar el comportamiento de la comunidad frente al orden público y un tema en donde se impartía justicia. Logré hacerle una modificación. Luego de alguna denuncia que uno hacía la empataba con un corte musical y esto pegó.

Trabajando en Todelar, don Álvaro Fonseca vendió la emisora a RCN, y me dijo de irnos para allá y me nombró Director de RCN que la conformaban Radio Santander y Radio Palo Negro. Allí me di a la tarea de hacer el primer informativo en Radio Palonegro. A don Álvaro le ofrecieron la oportunidad de tomar la gerencia de las emisoras de Caracol en Bucaramanga que eran Radio Reloj, Radio Visión y Radio del Comercio y me llevó como su Director. Para aquella época estaban de moda las comisarías que eran las que regulaban el comportamiento de la comunidad. Estando allí me inventé ‘El Comisario Caracol’ y procedía de igual manera a la elaboración de los textos y el remate correspondiente como lo hacía en Todelar con ‘El Inspector Todelar’.


G.P.: ¿Qué es ‘El Currinche’?

P.V.: Aquí hay una historia previa. Después de ingresar a Caracol que era la competencia de RCN y de haber forjado parte de lo que era el éxito en sintonía de RCN, querían en Caracol derribar ese poderío de RCN y nos tocó esa lucha impresionante de posicionarnos en el primer lugar y yo me di a la lucha. Fui el primer hombre en tribunas que luchaba por el Bucaramanga y armaba desde las 8 de la mañana los más espectaculares ‘rumbones’ con relación a la expectativa que había con el espectáculo deportivo en la tarde y así trabajé hasta que llegué a los 9 años y diez meses. Inexplicablemente, no sé por qué los directivos pensaron que de alguna manera yo estaba próximo a la pensión-sanción.

Ya habían tocado a dos de mis compañeros, a Mario Mantilla y Jaime Flórez a quienes en condición de locutores trabajaban junto a la recepcionista para contabilizar el número de personas que ingresaban a Caracol y me dije que esta situación no iba a ser la mía. Sin pensarlo mucho pedí mi liquidación y me fui a Radio Bucaramanga por espacio de un año. Lamentablemente la emisora a la que llegué era de un formato más de clase y mi estilo muy popular. Me dieron entonces la oportunidad como director en Radio Primavera en AM en frecuencia preferencial.

Allí me di a la tarea de investigar sobre algo que impactara y leyendo en un diccionario de periodismo encontré la palabra ‘Currinche’ que es la persona que recién empieza en comunicaciones y se le mide a todo. Así le planteé la posibilidad al gerente propietario que era José Luis Mendoza Cárdenas (qepd) y le dije que estaba en condiciones de hacer un noticiero con el nombre de EL CURRINCHE. Poco convencido el señor Mendoza me ofreció 10 minutos para iniciar el proyecto. El tenía otro noticiero de bastante éxito pero comenzó a tener dificultades.

A raíz de esto me sugirió para mi espacio de 10 minutos un suplemento de 10 minutos más con música que se convirtieron en una hora y 10 minutos de noticias. A los 3 meses me ofreció más oportunidades con canjes y de una hora diez minutos, pasé a ocho horas. El horario pasó a ser de cuatro a ocho de la mañana, de once de la mañana a una de la tarde y de cinco de la tarde a siete de la noche. Hasta la fecha es uno de los espacios de radio con el máximo tope de sintonía en el país.

G.P.: Hace dos años en ‘El Currinche’ usted anunció buenas nuevas de hacer radio con imagen en internet. ¿Cuál es su percepción de la radio actual la que se está haciendo a través de la imagen visual diferente a aquella en donde la voz era el eje central de atracción?

P.V.: Contando con el auspicio de los avances tecnológicos se nos brinda esa facilidad, ese modernismo. Ya no tenemos que hacer una entrevista llevándonos una grabadora de aquella que pesaba más de dos arrobas sino que simplemente tomamos un aparatico de estos y automáticamente con imagen y audio estamos saliendo para el mundo. He estado muy vinculado con la Academia de Nivel Superior que mientras yo he durado 51 años tratando de aprender, ellos en tan solo días ya lo conocen todo y están muy metidos en esto.

A mí la tecnología me fascina y me apasiona. Lo reconozco, no soy experto pero sé que en torno a mi hay muchas personas que me lo facilitan y de alguna manera la propuesta es con la tecnología al ciento por ciento.


G.P.: ¿Qué es la comunidad ‘COCOCOCO’?

P.V.: Básicamente de alguna manera yo pienso otra vez volver a las raíces de una comunidad que está siendo desplazada, que no se le administra justicia social, que hay desconocimiento en el mantenimiento de todo aquello en el suministro de servicios básicos y atención de salud, escolaridad y demás.

Pienso con esta reingeniería que la comunicación en este tiempo de pandemia da para hacer algo totalmente novedoso, de impacto, de acercamiento, de identidad con la comunidad. Estoy trabajando en un proyecto que se llamará la ‘COCOCOCO’ que significa Comunidad Comunera Comunicando Comunitariamente. Estoy dedicado íntegramente a todo lo que son las informaciones que tengan directa vinculación con la comunidad en general.


G.P.: En la celebración de sus 40 años de carrera periodística usted se dirigió al público como digno representante de los santandereanos ciudadanos del mundo.

¿Qué representa para usted ser un digno santandereano?

P.V.: El ser santandereano y justamente de la capital de este departamento tan aguerrido, sufrido y golpeado, me da mucha capacidad para pensar que nosotros tenemos que portar los estandartes del avance, del desarrollo, de la prosperidad, y por eso es que he venido trabajando siempre pensando en los últimos días en la conformación del batallón de amigos de la comunicación.


G.P.: Ese día dijo: ‘Yo soy tan viejo como el viento, pero aún sigo soplando’. ¿Sigue soplando?

P.V.: (Jajaja) Y más que antes señor Posada. Yo fui un extraordinario hijo con una entrega total para papá y mamá. Tuve la dicha de estar con ellos hasta sus últimos días y les brindé lo mejor que pude. Con la nostalgia de su ausencia fue que resolví trabajar con el adulto mayor y llevo 17 años muy compenetrados con ellos. En Florida Blanca manejamos muchas actividades para ellos lo que me llena de entera satisfacción.


Las nuevas generaciones son las que nos van a marcar el destino, el norte

Foto cortesía: Pastor Vesga Ramírez.