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María Cristina Alarcón y su pasión por comunicar.


María Crisitina Alarcón.



“Nadie es profeta en su propia tierra”, es el popular refrán con el que recordamos a todas aquellas personas que logran hacer nombre fuera de su país de origen por sus realizaciones y que usualmente son reconocidas y premiadas.


En la vida de la periodista y documentalista, María Cristina Alarcón, que nació en Jardín, Antioquia, este famoso refrán aplica perfectamente. Su gran energía, esmero y dedicación, aunado a su pasión por el periodismo, le han obsequiado reconocimientos por su ímpetu de comunicar y de servicio a la sociedad.


Miami, ha sido el centro de operaciones en donde María Cristina ha podido desarrollar paralelamente sus carreras como periodista y documentalista. Muy joven salió de Colombia hacia los Estados Unidos, no sabía que iba a pasar en su nueva vida como inmigrante, pero si tenía claro, que el arte de comunicar estaba muy impregnado en ella.


En un principio y como a una gran mayoría de inmigrantes, los diversos trabajos para sobrellevar su nuevo estilo de vida, no le fueron ajenos, pero poco a poco fue haciendo camino para sentirse plena y satisfecha haciendo lo que más le gusta hacer.


Quizás es cuestión de personalidad. Tengo mucha energía y mi interés es dar a conocer la vida de personas que nos impactan.”, dice con firmeza María Cristina Alarcón, esbozando una amplia sonrisa con la vivacidad habitual que siempre la caracteriza.






Por: Germán Posada




¿Según he leído inmigró muy joven a Estados Unidos?

Antes de los 80 cuando vivía en Medellín, no pude terminar el bachillerato y decidí viajar a los Estados Unidos y al llegar a Miami tuve diferentes oficios durante cuatro años, desde mucama en un hotel, ayudante de panadería y vendedora de publicidad para pequeños periódicos, pero mi real interés era trabajar en radio.

Regresé a Colombia en 1984 y ese tiempo viviendo en Bogotá, lo aproveché para estudiar y entré al Colegio Superior de Telecomunicaciones donde estudié 2 semestres de producción para radio y televisión, pero no pude seguir porque debí regresar a Miami por mi residencia.



¿Qué ocurrió esta vez a su regreso a Miami?

En Miami validé mi bachillerato y posteriormente estudié 2 semestres de periodismo aplicado a la radio en el Koubeck Center de la Universidad de Miami.

Entré a la radio en una emisora de Miami llamada WDNA 88.9, de la mano de un conocido DJ llamado Mr. Rumba que tenía un programa muy popular en la estación y le pedí dejarme hacer un programa dedicado a dar a conocer las actividades culturales y musicales en la ciudad, en este tiempo aproveché para hacer entrevistas a artistas de distintas disciplinas, en ese lugar trabajé gratis un año.


Después pasé por algunas emisoras como Unión Radio, Radio Suave y otras a las que productores colombianos le rentaban los espacios, de esa época tengo compañeros de trabajo que en su momento fueron muy solidarios conmigo mientras hacía mis pinitos. recuerdo especialmente a Eduardo Aponte Rodríguez, Armando Plata Camacho, William Restrepo y a Fernando Escobar Giraldo quien me dio la oportunidad de leer noticias.



¿Cómo fue trabajar al lado de aquellas figuras de la locución colombiana?

Me dieron mucho apoyo y cariño. Eduardo Aponte Rodríguez, me permitió los primeros pinitos para leer noticias. También conocí a Jeanette Amorocho y a Eucario Bermúdez (Q.E.P.D.), un hombre muy profesional, escribía muy bien, fue muy respetado, con unos valores enormes, era un ejemplo para emular. También tuve la oportunidad de trabajar a lado del periodista Fernando Escobar Giraldo. A todos les tengo un aprecio enorme.



Fernando Escobar Giraldo trabajó como redactor de noticias en Univisión. ¿Qué experiencia le dejó haber trabajado con él en su momento en UNION RADIO?

Con Fernando Escobar Giraldo trabajé en UNION RADIO. En aquel entonces él era el director de noticias y ha sido durante todo este tiempo uno de mis queridos amigos Me brindó la oportunidad de trabajar allí en donde gané experiencia. Empezó a organizarme de alguna manera todas esas inquietudes y esos vacíos que yo tenía académicamente. Fernando tiene una disciplina radial muy desarrollada, fue un ejemplo para mí, es probablemente uno de los periodistas más organizado, acucioso y recto que puedas conocer en esta industria. Quería meterme en el mundo de las noticias que era lo que me interesaba porque me ha gustado el periodismo y creo que la práctica me ha permitido tener algo de la academia que no tuve en una facultad.



¿Cuál fue su participación en Caracol Radio en Miami?

Esto fue más adelante. En el año 2011 yo intenté hacer un programa de radio en Caracol y alquilé un espacio para hacer Hablando en Voz Alta con María Cristina Alarcón, los temas que trataba tenían que ver con la homosexualidad, drogas, violencia doméstica, etc, pero por política de la empresa fue muy difícil. Todavía para aquel entonces había mucho conservadurismo en muchos temas.


Para hacer el programa yo tenía el apoyo de una Fundación llamada Yes Institue que ayuda a los padres de familia a acompañar a los hijos cuando se encuentran con el dilema de una sexualidad distinta sin ajustarse a una sociedad establecida. Invitaba especialistas que hablaban con mucha propiedad sobre estos temas, pero lamentablemente esto no tuvo aceptación por parte de la empresa porque para aquel entonces aún se manejaba mucho la parte de la moral. Quizás yo estaba bailando una cumbia mientras todo el mundo estaba tocando un vals. Algo más o menos así.


¿Y de qué se trataba el proyecto en el que participó en el Nuevo Herald?

Conocí al periodista Armando Trull que fue corresponsal de Univisión muchos años y él estaba a la cabeza de un proyecto que era la Plataforma del periódico llamado el Nuevo Herald que tenía un servicio conocido como TeleHerald. Allí participaba en la lectura de noticias en segmentos de tres minutos, además informaba sobre el estado del tiempo, la bolsa de valores, los cambios de moneda, etc. La gente podía escucharlas llamando a un número de teléfono, era algo novedoso para la época hasta que llegó la internet.

Era prácticamente un banco informativo que servía además para que los soldados latinos en Irak tuvieran acceso a llamar a un teléfono, pudieran escuchar las noticias y además podían dejar mensajes para sus familias a través de unos códigos.

Simultáneamente trabajaba en una de las cadenas radiales más importantes en español en los Estados Unidos SBS (Spanish Broadcasting System), propiedad de Raúl Alarcón empresario cubano, una de sus emisoras la WCMQ 1210 AM tenía toda su programación de noticias durante 24 horas. En ambas funciones estuve activa unos 4 años hasta que me invitaron a formar parte de un proyecto de TV, para hacer el canal 41 llamado Telearte que hoy es conocido con el nombre de América TV del reconocido empresario argentino Alejandro Romay, llamado el Zar de la TV.



¿Nos habla de su experiencia en el ahora América TV.

Llegué a esta empresa de la mano de Alberto Stark quien era el gerente del canal. Al principio todo fue como se dice “trabajo de carpintería”, me tocó los inicios del canal desde cuando era solo un concepto, después fui vinculándome más en la organización del canal y finalmente se creó un departamento de noticias, empezamos con segmentos de dos minutos cada 2 horas porque no teníamos toda la infraestructura para montar un noticiero de 26 minutos y lo que hacíamos era tratar de dar a conocer el canal con la comunidad, entonces nuestros segmentos eran más orientados a las actividades comunitarias y cubríamos eventos donde ganáramos visibilidad.


Al principio cuando empezamos a operar el canal no teníamos contenidos y por ley debíamos llenar la pantalla con unas líneas de colores, teníamos solo la señal, pero ocurrió que por aquella época, 2004, hubo una crisis con la llegada de los balseros a la Florida y las emisoras de radio empezaron a inundarse de cubanos que buscaban información sobre familiares que salían de Cuba y eran enviados a Guantánamo y me pareció que el canal podría servir como medio de información si poníamos las listas de balseros en nuestras pantallas.


Para esto contamos con el apoyo del departamento de estado que nos daba las listas de los balseros que llegaban a la base de Guantánamo escapando de Cuba, para lograrlo contamos con uno de nuestros ingenieros Pierre Jasper que hizo el enlace técnico para recibir y reproducir los nombres en la pantalla, nos empezaron a conocer como el canal de las listas y logramos que empezaran a mirar nuestra pantalla. Después de algunos meses empezamos a traer contenidos de la Argentina, presentábamos series, películas, musicales y comerciales y luego añadimos los segmentos de noticias, ocupé varias posiciones hasta que me nombraran directora de los segmentos noticiosos.



Quizás es cuestión de personalidad. Tengo mucha energía y mi interés es dar a conocer la vida de personas que nos impactan.

María Crsitina Alarcón.



¿Cuánto tiempo trabajó para este canal de televisión?

El canal estaba descapitalizado y Alejandro Romay le vendió sus acciones a su hijo. Definitivamente tenía que prescindir del departamento de noticias. Con las noticias sólo teníamos gastos y la verdad sea dicha, tampoco logramos tener la infraestructura que se necesita para ser canal de noticias. Romay incorporó el noticiero en Estados Unidos, pero sin presupuesto suficiente. Fueron cuatro años trabajando allí.



¿Y después en qué se ocupó?

Al salir del canal me puse a hacer un periódico que me duró un año. Escribía las notas, tomaba fotos y lo vendía y distribuía con la ayuda de algunos de mis sobrinos, en ese proceso conocí a la arquitecta Teresita Vásquez quien me enseñó a manejar el autocad y terminamos siendo amigas y socias y con ella estuve trabajando 11 años convertida en dibujante de arquitectura, dibujando piscinas para la compañía que se llamaba Arkitere. En el 2008 le vendí mis acciones a causa de la debacle del negocio de la construcción.


Hice otras cosas, y volví a los medios, en el 2015 conocí al director y productor de cine Roberto Otero que me invitó a trabajar con él y fundamos la compañía Alternative Audiovisual Productions, empezamos haciendo comerciales y en el camino resultamos haciendo un programa de televisión antes de la pandemia que se llama Con Sabor a Miami, una revista gastronómica donde mostramos básicamente la vida de la ciudad a través de la gastronomía, invitábamos a personas que fueran memorables y que impactarán a la gente, este proyecto lo paramos cuando empezó la pandemia pero es de nuestro interés volver a producirlo, mientras tanto estamos trabajando en dos nuevos proyectos.



He leído que recibió algunos premios por su trabajo periodístico que incluye un Emmy y un Guinness Record. ¿De qué se trataron estos premios?

En algún momento un grupo ya desaparecido y llamado Asociación de Críticos y Comentaristas de Arte, premiaron mucha gente de los medios en Miami. Yo gané reconocimiento por voz radial femenina en el área de noticias.

En 2009 dos amigas venezolanas que heredaron una Fundación de Derechos Humanos quisieron buscar visibilidad para su Fundación y me hablaron del proyecto de tratar de romper el Guinness Record de lectura más larga que existía y que lo tenían unos uruguayos con 214 horas consecutivas leyendo radionovelas. A ellas se les ocurrió leer los 30 artículos de los Derechos Humanos que se leen en un espacio de tiempo entre 7 y 8 minutos. La idea contó con el apoyo del Miami Dade Community College. Allí, muy amablemente nos habilitaron todo el espacio y comenzamos a leer 6 mujeres consecutivamente durante 248 horas. La regla era que cada una de nosotras leyéramos como mínimo entre media y dos horas y así logramos nuestro récord de 248 horas. Fue un esfuerzo colectivo, siendo premiadas por ser el grupo de lectura más larga en su momento y lo hicimos en español y en inglés.

El Premio Emmy fue por un documental con el grupo de noticias de segmentos noticiosos que yo propuse al canal. Al equipo se incorporó un productor llamado Orlando Trujillo. Con él empezamos a hacer los documentales y se me ocurrió el tema del SIDA. Considero que tengo la capacidad de ver los hechos que para la gente pueden ser importantes o memorables. El Sida en los 90 apenas era una lucha entre los que decían, sí es verdad y los que decían, es mentira. Por este documental fuimos merecedores a un Premio Emmy.



¿Nos cuenta de sus dos nuevos proyectos?

Son dos documentales. Uno es sobre la vida y obra del pintor cubano Mario Sánchez, nacido en Key West Florida en 1908 y muerto en el 2005 y cuya obra enmarca toda la historia de la época. Tenía una memoria fotográfica y pintó tallando la madera escenas de la vida cotidiana, los peces, los personajes, los lugares donde vivieron algunos ya desaparecidos por incendios y huracanes que azotaron los cayos de la Florida en ese tiempo.


El otro documental es sobre la historia que ha vivido Genie Milgrom, escritora cubanoamericana cripto-judía que descubre que ella realmente es judía y cuenta la historia de su familia hasta llegar al origen más antiguo en Fermoselle España, donde ha logrado conocer la historia de 22 abuelas remontándose hasta 1425 luego de años de estudio e investigación muy rigurosa se localizó en Fermoselle.

Actualmente estamos en la etapa de postproducción y nuestra meta es publicar ambos trabajos en este 2023.



Me alegra mucho de sus éxitos por su tesón y perseverancia.

Al escucharte decir que he logrado éxitos te lo agradezco inmensamente porque estas reconociendo mi trabajo. Quizás es cuestión de personalidad. Tengo mucha energía y mi interés es dar a conocer la vida de personas que nos impactan.


Deseo, por ejemplo, que estos dos nuevos documentales en los que estamos trabajando queden en la memoria de la gente para la que estoy trabajando, para ella que está viva y para él, que ya falleció. Mario Sánchez, dejó un legado inmenso como humanista.


Ser testigo de esas historias me emociona y me hace sentir que estoy haciendo algo importante por lo cual me siento muy bien.



Muchas gracias.

Muchas gracias, Germán. Para mí ha sido un privilegio, un honor y un gusto haber compartido contigo mis historias que ojalá sean interesantes.


Considero que tengo la capacidad de ver los hechos que para la gente pueden ser importantes o memorables.

María Cristina Alarcón.





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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280). 
  

 

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