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Jesús Muñoz: "Cuando la noticia es falsa, no es noticia."

Updated: Aug 30, 2023


Jesús Muñoz. Foto Archivo Personal.



Con varias décadas de vida en Colombia, el catedrático español, Jesús Muñoz, se siente muy cómodo, feliz y satisfecho de haber elegido nuestro país como tierra para vivir y trabajar. Su profesión como Licenciado en Historia del Arte de la Universidad de Valladolid de España y una especialización en Periodismo en el Instituto Oficial de Radio Televisión Española, le ha servido para sumergirse en el mundo de la información siendo corresponsal de diferentes escenarios en países como Ruanda, Yugoslavia y Uganda, entre otros.


Charlar con Jesús Muñoz, es entretenido, agradable y enriquecedor. Hacen falta muchos más minutos para seguir departiendo con él de su experiencia y conocimiento. A su hoja de vida, la robustecen tres premios importantes en periodismo en Colombia: Simón Bolívar, Circulo de Periodistas de Bogotá e India Catalina.


Como docente y conferencista está continuamente invitado a compartir su pericia en asuntos periodísticos. Y precisamente con él, quise indagar sobre el momento actual que vive el periodismo en Colombia. Jesús Muñoz, va más allá y sus pensamientos son globales, porque para él, en el mundo cambió todo.


Sin embargo, frente al tema en cuestión, el profesor enfatiza que, si existió en Colombia, una época dorada en el periodismo, que muchas cosas cambiaron, pero que, pese a todo, el periodismo no está en decadencia. Esta, es su evaluación:



Por: Germán Posada



¿Cuánto tiempo lleva viviendo en Colombia?

Llegué como corresponsal a Colombia en la era del presidente, Ernesto Samper Pizano. Entré con el Grupo Radio Televisión Española (Radio Nacional de España). Me dijeron: "tienes que irte a Colombia porque hay un presidente que se va a caer".


¿Por qué se quedó en Colombia?

Admiré la calidad de periodismo que se hacía en aquellos años en Colombia. A mí eso me enamoró. Me gustaban los periodistas de medios como El Espectador y El Tiempo, los periodistas de La Revista Semana de aquella época, los periodistas de Caracol, en esa época empezaba Radio Net. Para mí en aquellos años existía el auténtico paraíso para los periodistas.

¿Cómo catedrático experimentado en el periodismo, cuál es su diagnóstico del periodismo actual en Colombia?

Quizás, desde el asesinato de Jaime Garzón el periodismo empezó a decaer. El periodismo colombiano, de alguna manera, se empezó a amilanar. Empezó a tener un cierto miedo al poder, un miedo real, porque no había pasado antes. Jaime Garzón representó un periodismo abierto, libertario, valiente, frentero, de hecho, no sólo él, muchos otros periodistas practicaron la misma línea de acción, pero la desaparición de Garzón los obligó a ser más recatados con la información

Hay un dato que me parece muy curioso y es que Colombia siendo un país que tenía guerrillas, paramilitares, narcotráfico, sicariato, se hacía en aquellos momentos un periodismo valiente. Yo admiraba mucho a los colegas, eran tipos que se enfrentaban.

Fue una época de periodistas maravillosos que curiosamente todos, de una forma u otra, sufrieron algún tipo de persecución, incluso a algunos les tocó abandonar el país.


Grandes medios como El Espectador y El Tiempo estaban en manos de políticos y descendientes de grandes periodistas. De pronto eso comienza a cambiar y cierto conglomerado editorial periodístico pasó a manos de un banquero. Era la utilización pura y dura del periodismo como arma arrojadiza para defender postulados políticos de senadores, presidentes, ministros, fiscales, etc. Y desaparece en Colombia el periodismo de análisis e investigación.

¿Nos salvamos -entre comillas- por lo menos al tener en cuenta que no solamente en Colombia sino en otras partes del mundo se practica, quizás, un periodismo 'arrodillado'?

En el mundo cambió todo, hasta tal punto que digamos, aparecen unos nuevos conglomerados que son las multinacionales de la información. Nunca en la historia de la humanidad la información, se había convertido en un negocio tan extraordinario.

Décadas atrás, el periodismo en Colombia era apreciado. Era común que Caracol y RCN fueran premiadas con importantes galardones de periodismo en España. ¿Qué no están haciendo las nuevas generaciones de periodistas, y en especial aquellos en los que se deposita imagen y credibilidad?

El periodista no está pisando la calle. Una de las primeras cosas que hizo el administrador que nombró el Grupo Av Villas para reestructurar la plantilla del diario El Tiempo, fue sacar a los periodistas de investigación.

Su opinión era que la información se podía sacar del internet. Esas eran las imposiciones que hacían profesionales administrativos, no comunicadores, a toda la planta de periodistas de El Tiempo, que incluye otras dependencias como City TV y la Revista Carruseles, etc. Hay que investigar, contrastar las fuentes, contrastar la información y todo esto desaparece.

Ahora el jefe de redacción en cualquier redacción del medio que sea se llama Google, Twitter, o lo que tú quieras. El año pasado estuve asesorando los informativos de la televisión pública colombiana RTVC y yo me preguntaba de donde se había sacado la información, tuve enfrentamientos con periodistas que me respondían que había sido sacada del internet. Yo más bien prefiero que ni me hablen. Los periodistas tienen que llamar a las fuentes. Esto se convirtió en un infierno.

¿Sería exagerado admitir que la buena calidad del periodismo está perdiendo la batalla frente al incontrolable poder económico del raiting?

No es que la esté perdiendo. Ya la perdió. Ahora todo depende de cuantos likes tengas tu. Si no tienes likes, estás muerto. No eres nadie. Si yo quiero likes, hay que aplicar ese tipo de periodismo que señalaba Gabriel García Márquez: "Un pobre es noticia cuando nace con dos culos".

No hace mucho entrevisté al periodista Gustavo Castro Caycedo y le pedí su opinión a propósito de esta pregunta que le hice en su momento a Julio Sánchez Cristo: ¿Cuál es su opinión acerca del periodismo sesgado o 'amañado' como algunos lo nombran? Su respuesta fue: "Cada persona es dueña de su dial y se queda dónde está quién le da confianza". ¿Usted qué piensa al respecto?

Sería como decir que cada uno es libre de elegir una EPS para cuidar su salud, pero todas las EPS cumplen su fin, mejorar tu salud. Los medios privados de comunicación, sin excepción, tienen la obligación de informar.

De manera que, con todo el respeto y el cariño a Julio Sánchez Cristo, eso no funciona así. La noticia es contar los hechos que ocurren en un momento determinado. Un filósofo colombiano que fuera profesor de la Universidad del Valle decía que la mentira era la mentira en sí misma. Cuando la noticia es falsa, no es noticia.

Como anécdota recuerdo que en algún momento en Radio Net hubo un periodista el cual supuestamente estaba con el narcotraficante Justo Pastor Perafán y Yamid Amat, muy emocionado, anunció el hecho desde los estudios porque iban a entrevistarlo, pero resultó que no era cierto. Ese periodista fue despedido al aire, no se sabe que pasó con él, que seguramente no tenía mala intención. Por la noche los humoristas de aquel programa que era maravilloso, La Luciérnaga, decían: 'hoy se le apareció Justo Pastor Perafán a Radio Net, pero solo por unos segunditos'. (jajaja).

Leí en una entrevista que le hicieron a usted, diciendo que el periodismo no está en decadencia. ¿Con todo esto qué estamos tratando por qué no está en decadencia el periodismo?

Lo que está en decadencia son las industrias que se han hecho cargo del periodismo. Te cuento una anécdota reciente que sucedió y creó sensación en España. La periodista Silvia Intxaurrondo, que trabaja en TVE estaba entrevistando al candidato de la oposición del partido PP, al señor Alberto Núñez Feijóo, y en medio de las declaraciones que el candidato daba, la periodista lo desmentía. Frente a lo anecdótico o periodístico, la periodista tenía la razón. De todo esto, hay una cosa muy segura, la verdad da raiting. El periodismo auténtico que es a lo que yo te voy, es el que nunca va a morir.

Antena 3 canal privado y otros informativos comienzan a analizar los raitings de TVE y confirman que la gente está buscando la verdad, la veracidad, y en este caso en específico, esta emigró a TVE durante todo el proceso electoral, al punto que no ha bajado.



"Creo que en el periodismo actual se ha colado un número importante de malas personas."

Jesús Muñoz. Foto Archivo Personal.


La diferencia en la escala salarial de una figura del periodismo con relación a aquellos que recién empiezan o que se están abriendo camino, incluso con muchos que hace tiempo están ejerciendo, es realmente exagerada. ¿Cree que esto de alguna manera podría mermar el gusto a muchos por querer estudiar periodismo?

Lo primero que digo a un alumno cuando entra a hacer una carrera, es que ya es lo que es. Lo que sigue es hacer un proceso que te va a institucionalizar el nombramiento.

Ese muchacho que ha estado en cinco años de carrera, que la ha hecho con todo entusiasmo y cariño y se encuentran con personas que se llevan prácticamente el 20 o el 30 por ciento del presupuesto de producción del canal o de la revista, ya casi que ni afecta a este periodista entusiasta de base, aquí tenemos que referirnos es de la manera como afecta a todo el esquema de producción, razón por la cual no va a poder tener personal de soporte como camarógrafos, fotógrafos o investigadores. Es decir, se le está pagando a una estrella de un medio de comunicación que gana más dinero que el mismo presidente de la república, por esta razón, es más que obvio, que vas a tener un tipo que no va a estar defendiendo la verdad, va a estar defendiendo su estatus económico, quieras o no quieras. Seguramente si yo estuviera en su lugar, haría exactamente lo mismo. Estaría defendiendo ese súper salario que disfruto porque estaría haciendo inversiones tremendas para que mis hijos estudien no en la Universidad Nacional de Colombia sino en Harvard.

Pero como dato especial, le cuento que ahora está ocurriendo un hecho muy importante y es que muchos periodistas jóvenes le están apostando a un periodismo de resistencia. Están haciendo cosas maravillosas de las cuales uno simplemente se asombra. Ellos se han logrado salir de unas directivas, de un esquema. El periodismo yo siempre lo he dicho, es libertario y no tiene banderas.

Y sobre el mismo sujeto, si se tiene en cuenta la facilidad que da el tener un celular y que no importa quién pueda ejercer aquello del periodismo ciudadano. ¿Qué opina sobre esto?

Recientemente hablaba con otros profesionales de una Maestría en Periodismo Digital y una de las conclusiones a la que llegamos fue que estamos produciendo un periodismo de los años 80s y 90s y eso ya cambió. No nos hemos sentado a pensar cómo va a ser el periodismo en la era de lo digital.

Ignacio Ramonet, antiguo director del diario Le Monde Diplomatique, decía comparativamente que la aparición del internet fue exactamente a la caída de un meteoro en la época de los dinosaurios. Nosotros no hemos reestructurado la ingeniería del oficio y hay que sentarse a reestructurarla.

Tú eres un ejemplo con lo que estás haciendo. Vosotros estáis directamente en la trinchera, desde sus plataformas, día a día desde sus páginas. Tú tienes mucha más intuición hacia dónde va la sensibilidad de la ciudadanía o de lo que son los prosumidores de la información. Ahora es muy diferente a como éramos antes, que éramos consumidores. Antes sólo había una vía y ahora resulta que hay dos. Yo te mando el mensaje y tú inmediatamente me lo devuelves.

Creo que seguimos pensando en el viejo McLuhan. Hay que repensar todo el periodismo. Las viejas herramientas de nuestro periodismo artesanal ya no nos sirven. Ahora, no quiere decir que el que cambie las herramientas, cambie el mensaje. El mensaje va a ser siempre el mismo.

Hay que llegar al punto de gerenciar y administrar información, como en tu caso, para transmitir un mensaje completamente distinto. No has tenido que pedirle permiso a no sé a cuantos canales para que te abran un espacio, una frecuencia, etc.

No puedo dejar de mencionar en esta entrevista el nombre del periodista Luis Carlos Vélez, director de noticias de la FM que siendo muy evidente lo que rodea el momento complicado del actual gobierno, insiste en su cuenta de Twitter, para estar 'bombardeando' casi que, con odio, mensajes alusivos a su descontento por la administración actual. ¿Esto de qué le sirve al periodismo?

Es un periodismo intencionado y perfectamente diseñado. Qué pasa y es ahí donde voy yo. Una cosa es el periodismo político como el que se hacía anteriormente en donde los partidos políticos tenían lo que llamamos los órganos de comunicación. Esto ahora ni siquiera es la tendencia a proteger intereses políticos, es más, a proteger intereses económicos.

Luis Carlos Vélez, desde su ideario político como transmite la información, es consecuente, él no hace nada que sea inconsecuente. Es un economista que inicialmente trabajó en la Multinacional Enron, cuando esta se hundió, regresó a Colombia y luego se hizo periodista ejerciendo su ideario político, siendo fiel a los lineamientos de un capitalismo deshumanizado.

"A todo aquel que tiene el privilegio de comunicarle a los demás su palabra tiene una responsabilidad social que es el respeto, la preparación, la educación, la formación de un pueblo". Esto me lo dijo el Maestro Jorge Antonio Vega Baquero, cuando lo entrevisté años atrás. ¿Al periodismo le está quedando grande la palabra responsabilidad?

Cuando hay un periodismo sin responsabilidad, no es periodismo. En el periodismo priman el respeto y el sentido de la responsabilidad, Si no ejercemos el sentido de la responsabilidad, pueden ocurrir cosas tan graves como lo que pasó en Argentina, un atentado a la vicepresidenta de esta república.

Esa irresponsabilidad me recuerda aquel famoso programa de Orson Welles cuando narraba la invasión imaginaria por seres venidos del planeta Marte a la tierra. No podemos decir que el cáncer se cura con acetaminofén. Debemos tener muy en cuenta la forma como pensamos y como decimos las cosas. No podemos caer en aquel periodismo irresponsable, del odio.

El famoso escritor y periodista polonés Ryszard Kapuściński decía que para ser periodista primero se tenía que ser buena persona, que las malas personas no podían ser periodistas. ¿En este orden de ideas, es obvio, que no se puede meter a todos en el mismo caldo, pero será que al periodismo lo invadió un grupo de lobos disfrazados de ovejas?

Creo que en el periodismo actual se ha colado un número importante de malas personas.

¿Por qué eligió en algún momento de su vida estudiar y dedicarse al periodismo?

Porque quería contar cosas de la realidad. Mi infancia y mi adolescencia la viví en las garras de la Dictadura del General Franco. Yo sé lo que fue la censura, prohibir la información, prohibir la noticia. Para mí era muy importante conocer la verdad de lo que estaba pasando y contarle a la gente la realidad.

Así lo he hecho con mis cubrimientos de lo que sucedía en Yugoslavia, África, Uganda o cualquier país. Yo siempre he creído que la gente de alguna forma se mancha de periodismo y se unta de periodismo, como decía el viejo poeta Nicolás Guillén: 'la gente toma partido hasta mancharse'.

¿Valió la pena haberse quedado en Colombia?

Por supuesto. Jamás me arrepentiré de haberme quedado en Colombia. Es más, estoy muy agradecido con periodistas como Antonio José Caballero, Daniel Samper, Daniel Coronell, Plinio Apuleyo Mendoza, gran periodista, Gabriel García Márquez, Guillermo Cano, Enrique Santos, y otros.

Puedo afirmar que Colombia ha tenido los mejores periodistas del mundo y en homenaje a todos ellos, ejerceré un periodismo serio y veraz hasta el último aliento de mi vida.



Muchas gracias.


Gracias a ti por tu amabilidad.



"El periodismo auténtico es el que nunca va a morir."

Jesús Muñoz. Foto Archivo Personal.

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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280). 
  

 

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