Eduardo Aristizábal Peláez: “Yo soy periodista desde niño”


Eduardo Aristizábal Peláez nació con vocación de periodista y su interés y pasión por la radio las manifestó desde su infancia. Muy joven comenzó su periplo en la radio profesional y se dio el lujo de compartir micrófono con el incomparable, Carlos Arturo Rueda Calderón (q.e.p.d.). A él, le debe que en los medios de Colombia lo conozcan como ‘El Yayo’.


El recorrido en la radio, televisión y prensa de Eduardo Aristizábal Peláez es enorme y su buena fortuna es más grande aún porque ha tenido la oportunidad de colaborar con sus comentarios deportivos al lado de otras figuras de renombre en la radio nacional. En su carrera forma parte trascendental ser uno de los fundadores del Canal Teleantioquia.

Su interés no solamente lo llena el periodismo. El Derecho también forma parte activa en la vida de este comunicador que ha sabido combinar con mucho éxito ambas profesiones.


‘El Yayo’ tiene muchas anécdotas que contar y cuando se trata de radio se emociona porque para él la radio es muy bonita. En esta entrevista conoceremos algunas apreciaciones de los cambios que según él, ha tenido aquella radio en la cual se inició y en la que sigue vigente encarando los desafíos de la nueva era tecnológica.


Eduardo Aristizábal Peláez.

Por: Germán Posada


¿Cómo se inició en el mundo de la radio?

Yo soy periodista desde niño. En la época en la que estaba en primaria en el Colegio de Cristo, en Manizales, veía los partidos de futbol del Once Caldas y me iba para la casa a escribir los comentarios. Además con un primo, cogíamos el teléfono de la casa y él se ponía a narrar y yo a comentar. Cosas increíbles porque yo pienso que los periodistas no nos hacemos, si no que somos como los poetas, nacemos y nos vamos formando.


¿Cuál es el resumen que hace de su vasta trayectoria en los medios?

En la parte profesional empecé hace 46 años en Radio Súper de Medellín y hablo de la parte comercial, porque desde 1969 tenía ya un programa en la emisora cultural de la Universidad de Antioquia con Alfredo Carreño Suarez, llamado ‘Contacto’. En Súper estuve hasta 1976, luego pasé a Todelar, en la época gloriosa, cuando era la primera cadena de radio en Colombia, por eso yo quiero tanto a Todelar. Posteriormente en Medellín pasé por Caracol en donde trabajé con Wbeimar Muñoz Ceballos, luego viajé a Manizales y trabajé en Radio Manizales de Todelar con Javier Giraldo Neira. Luego estuve en televisión en Teleantioquia, Cable Unión de Occidente y actualmente estoy en Eduvisión.

Y en prensa, El Correo, La República, El Periódico, el Bogotano, La Patria, colaborador del El Mundo, recientemente cerrado y actualmente soy Jefe de Redacción de El Redactor, periódico para el Eje Cafetero, que por efectos de la pandemia solo funciona de manera virtual.

Este es groso modo mí recorrido en los medios de Colombia.


¿Cuál es su opinión de Radio Todelar?

Es la cadena de radio más grande que ha habido en el país en toda la historia, siempre fue manejada por hombres de radio hasta que infortunadamente pasó a manos de los hijos del segundo matrimonio que no son hombres de radio y fue así como se empezó a distorsionar la empresa hasta el punto de verla como está. Prácticamente una radio acabada. Pero mientras en Todelar estuvieron los hijos de su fundador Bernardo Tobón de la Roche, Germán y su hermano Bernardo Tobón Martínez, verdaderamente era una radio profesional, muy grande.

¿Cómo llegó a ser parte del equipo de Carlos Arturo Rueda?

En 1974 estando en Radio Súper transmitimos los juegos atléticos nacionales de la ciudad de Pereira, en aquella época se le daba mucha importancia al deporte en general y Caracol, Todelar, RCN y Radio Súper que era la cadena más nueva, casi que incipiente, transmitíamos los juegos. En esta última me tocó trabajar por primera vez con Carlos Arturo Rueda Calderón. Alternaba con él en transmisiones básicamente de baloncesto, fútbol y de ciclismo.

Lo conocí un año antes en 1973 en una transmisión nacional de un partido entre Medellín y Santa Fé. Era un partido que se había aplazado y se jugaba un miércoles, así se ponía al día la programación de la Dimayor, en ese juego que era el preliminar. De fondo había un partido amistoso entre River Plate de Argentina y Atlético Nacional, en resumen era una programación llamativa. Como era una transmisión nacional mandaron de Bogotá a Carlos Arturo Rueda como narrador. Yo recuerdo que cuando él llegó traía un papelito pequeño y sentándose se volteó a la derecha en donde yo estaba y me preguntó cuál era mi nombre. Le respondí: Eduardo Aristizábal Peláez y vi que escribió algo muy corto y me preocupé pensando que no había entendido mi nombre. Con mucha timidez y hasta con miedo de comentarle a un ‘monstruo’ de la narración deportiva como lo fue él, me quedé callado.

En pleno partido recuerdo muy bien, casi que de memoria la jugada: ‘Tevez la deja para Pandolffi, remata el argentino con la pierna derecha y el balón se va por la raya final; Medellín cero, Santa Fé cero y en Súper Cadena colombiana microcomenta el ‘Yayo’ Aristizabal y así me quedé bautizado para toda la vida. Ese es como mi nombre artístico. Con Carlos Arturo trabajé cerca de ocho años.

¿Y supo por qué lo llamó el ‘Yayo’?

Todo parece indicar que en Costa Rica es un calificativo muy común para referirse al nombre Eduardo, como yo.


¿Cómo era compartir micrófono con ‘El Campeón’?

Verdaderamente admirable la sencillez como él hacía las cosas y que las hacía muy bien. Carlos Arturo Rueda, era un hombre al cual se le tenía acceso fácil. Siendo toda una figura no era prepotente, por eso trabajar con él era muy cómodo y agradable. Nos contaba historias y anécdotas. Era una relación además de profesional, casi que muy amistosa.

¿Aún realiza el programa ‘La Otra Cara’? ¿Por qué lo llama así?

‘La Otra Cara’ nació hace veinte años en Teleantioquia. El gerente era el abogado Francisco Alonso Garcés Correa, que me llevó a hacer un programa y yo le propuse ‘La Otra Cara’. Es un programa de perfiles y lo llamé así porque no hablo con mis invitados lo que conoce la gente si no la parte desconocida, la parte personal, familiar.

Cuando invito por ejemplo a Pacho Maturana de lo que menos hablamos es de técnicas y tácticas de fútbol. Pero me cuenta de sus gustos, sus anécdotas, su familia, su salsa, etc.

¿Cuántos años lleva ejerciendo el derecho?

Veinte años. Estudie Derecho en la Universidad de Envigado, me especialicé en Derecho Procesal Penal en la Universidad Autónoma Latinoamericana y soy maestrando en Derecho Procesal Penal y Teoría del Delito. Además, Diplomado en Sistema Penal Acusatorio, Derecho Constitucional y responsabilidad extracontractual del Estado.

¿Qué tal le ha resultado combinar ambas profesiones?

Excelente. No solamente la actividad de litigante como abogado sino el Derecho como periodista. Usted sabe que el Derecho tiene unos principios y semántica que no son fáciles entender a cualquier persona y difícil de entender a cualquier periodista y es muy habitual que el periodista emita información y conceptos equivocados porque la semántica jurídica es muy particular y compleja de entender. Yo tengo esa ventaja y por eso oigo a muchos abogados diciéndoles mentiras a los periodistas y el periodista como no tiene la capacidad de discernir en derecho se queda callado y de esta forma le llegan muchas falsedades a la audiencia.

Yo soy Presidente del Club de Periodistas de Manizales y la bandera nuestra es la capacitación y programamos muchos seminarios de Derecho para Periodistas.


Cómo abogado parece ser que le saca buen provecho a su experiencia como especialista en oratoria y expresión corporal. ¿Estoy en lo cierto?

A raíz de la oralidad nacida el 1 de enero del año 2005 en nuestro país, a mí me empezaron a llamar para dictar algunos seminarios de capacitación. Así se me volvió una especialidad la técnica de litigación oral y son seminarios que dicto en Colombia y en el exterior muy especialmente en países como México y Perú.

Se trata básicamente de trabajar la comunicación en la parte oral pero teniendo en cuenta que hay un tema que es trascendental no solamente para el periodista sino también para el abogado que es la argumentación.

Es partir de la comunicación sabiendo argumentar en la parte oral, porque una cosa es partir de la comunicación y saber argumentar en la parte escrita, que es más sencillo. Una razón obvia es que en general a la gente le da miedo hablar en público. Y como el derecho hasta hace 15 años era escrito, los abogados inclusive veteranos, estaban acostumbrados a escribir pero no a hablar en una audiencia.

Alguien lo describió como ‘el colonizador de los presentadores deportivos locales’ en Antioquia. ¿Qué opina de este atributo?

Muy agradecido y eso es cierto. Cuando se estaba gestando Teleantioquia, el Doctor Jorge Posada era el gerente, un prohombre en Antioquia. Pero él no sabía de televisión, no tenía la más mínima idea. Tenía una contadora y nada más.

En esa época yo era el presidente de la Cooperativa de Periodistas de Colombia y nos habían asegurado que íbamos a hacer la primera programadora de Teleantioquia, el doctor Jorge Posada aprovechaba y a todas las reuniones me invitaba. Yo era la voz cantante de la parte técnica o de la programación y él se encargaba de la parte financiera. Por eso se dice que yo soy uno de los fundadores del Canal y efectivamente el 11 de agosto de 1984 fecha de su fundación apareció por primera vez el Informativo de la Montaña que era el nombre original, ahora el Informativo de Antioquia, realizado por la Cooperativa de Periodistas de Colombia, de la cual yo era Presidente.

Ese día como era festivo se hizo también el programa deportivo ‘Así marcha el deporte’ que yo dirigía. En él noticiero yo era quien daba la información deportiva. Por eso la gente en Antioquia me reconoce a mí como uno de los pioneros en la presentación de la parte periodística y como un fundador de Teleantioquia.

¿Sigue activo con ‘La Revista de la radio’?

Su nombre completo es: ‘EAP Comunicaciones, la revista, la radio’. El programa todavía lo hago en Emisora Claridad de Todelar en Medellín. Actualmente se emite en simultánea por la Voz del Rio Grande de Todelar y también sale online a través de Transmisora Colombia que es mi humilde emisora online. Ya son 17 años al aire.

Algunos opinan que aquella licencia de locución que antes era obligatoria obtener para ejercer la locución no era realmente tan indispensable, otros opinan todo lo contrario. ¿Usted qué opina?