Charla con Sergio Ramírez “El Mundialista”

Updated: Sep 6, 2021


Sergio Ramirez El Mundialista”.



Cuando el ahora reconocido ex narrador de fútbol, Sergio Ramírez, empezaba a abrirse una carrera en el mundo de la radio en Colombia, una persona le dijo que estaba equivocado de profesión y que no tenía talento al punto de despedirlo en su momento de la empresa para la cual laboraba. Lo que resulta sorprendentemente paradójico dentro de esta historia, es que esta misma persona tiempo después, lo enaltecería diciéndole que era único en su oficio y el narrador de fútbol de su preferencia.


Con el pasar de los años Sergio Ramírez logró consolidar una lucrativa carrera y ser reconocido en su campo como El Mundialista. Ahora como un Pastor cristiano evangélico, su vida se reparte viajando entre Colombia y los Estados Unidos, teniendo como destinos las ciudades de Barranquilla y Florida.


De manera prematura, quizás para muchos, quedó atrás aquella historia escrita en medio de viajes, micrófonos y estadios, para darle paso a otras experiencias de vida con sensaciones y emociones distintas pero iguales o superiores a las que dejó dentro de su trayectoria profesional.

Yo le agradezco a Dios que me dio esa oportunidad porque yo no era nadie prácticamente”. De esta forma agradece Sergio Ramírez el éxito profesional que construyó en su vida y en la que decidió continuar su legado más espiritualmente, porque según él, tenía un llamado para servirle a Dios.




Por: Germán Posada




Siempre hay un por qué para iniciarse en una actividad cualquiera. ¿Cuál fue el suyo para iniciarse en la radio?


S.R.: Cuando yo era estudiante del colegio Liceo Carmelo Pérez de Corosal del departamento de Sucre las directivas me escogieron para llevar la palabra en eventos y cuando una radio local le ofreció un espacio al colegio me lo encomendaron a mí y yo comencé a dirigir ese espacio y ahí inició realmente la radio para mí. La emisora fue La Voz de Corosal. Ahí comencé llevando el espacio cultural del colegio con la palabra, enseñando, hablando de cosas culturales.


En Medellín tuvo la oportunidad de trabajar en Todelar haciendo el turno del bombillo, pero parece que no le fue bien. ¿Estaba muy joven? ¿Quizás inexperiencia? ¿Podemos saber quien fue la persona que rechazó su trabajo en esta cadena radial?


S.R.: Fue Paco Luna en una visita a Todelar en Medellín cuando yo trabajaba en una emisora llamada Radio Ya filial de Todelar. Yo hacía el turno de 2 a 6 de la mañana. Paco Luna era una especie de Director y Gerente Nacional de Programación. Tal vez le hablaron de mí y en esa visita escuchó lo que yo hacía y me llamó al día siguiente y me dijo: usted para esto no sirve, no funciona, busque otra cosa que hacer, hay tantas cosas que hacer en la vida, tantas áreas en la que puede mirar una de ellas, haga lo que sea menos esto. Esa misma mañana me mandó un cheque de liquidación y me fui. Yo nunca cesé, nunca aflojé en mi inspiración, yo creía en lo que Dios me había dado y avancé.



¿Luego de esta degradante experiencia cómo fue que resultó tan reconocido en la narración de futbol?


S.R.: Hice algunos esfuerzos para trabajar en Caracol y luego en Barranquilla en una ocasión en que había un partido me invitaron a participar como locutor comercial pero el locutor principal que era Roger Araujo (qepd) no llegó.

A ellos les urgía alguien que narrara que el partido porque iba a ser transmitido por Cadena Nacional y me encomendaron salvar la patria. Yo me negaba porque nunca había transmitido un partido pero ellos me insistieron. El caso es que ya no tuve más opción y con los alineamientos de los equipos en la mano después de la pitada del árbitro yo comencé a narrar por espacio de unos 30 minutos cuando apareció Araujo pero él me dejó prácticamente terminar el primer tiempo.

Varios ejecutivos de la cadena escuchaban la trasmisión desde Bogotá y por orden de ellos me enviaron a Santa Marta para iniciarme en una especie de escuela de narración. En esta ciudad el gerente de Caracol me dio la libertad para aprender porque la referencia que me había enviado allá decía que yo iba a ser muy grande. Allí me hice y empezó mi periplo en la narración, de Santa Marta pasé a Pereira, luego a Medellín, en estas plazas conquisté los primeros lugares y luego pasé a Bogotá.


¿Se volvió a encontrar después con el señor Paco Luna?


S.R.: Si. Yo me había ganado el premio Antena de Oro en Bogotá. A nivel nacional por una votación grandísima a mi me eligieron como Locutor Revelación y en el homenaje si mal no recuerdo en el Hotel Tequendama, Paco Luna estaba allí y me llamó aparte para decirme: tu eres una persona que comunica profundamente, cuando uno pone el radio no permites que uno se quite hasta cuando se termine tu narración. Y me preguntó que como lo lograba. Yo le respondí que eran cosas que me daba Dios. Me felicitó diciéndome que yo era el locutor más grande e importante que el escuchaba y me dio un abrazo.


Ese momento por ese espíritu noble que uno recibe de Dios yo no lo quise dañar recordándole el pasado y simplemente le agradecí diciéndole que era un honor para mí recibir sus palabras siendo alguien tan conocedor y experimentado en la materia.

En realidad todo eso fue un momento muy sublime. Después no sé si él se enteró de que yo había sido ese chico inexperto que un día el despidió de Todelar.


¿Tengo entendido de que fue el periodista Oscar Restrepo Trapito quién lo llamó El Mundialista. ¿Es así?


S.R.: Sí señor. Yo tenía planes de irme a vivir y a estudiar a Estados Unidos. Estando en Bogotá de paso para emprender mi vuelo me encontré con Oscar Restrepo quién me propuso quedarme en esta ciudad diciéndome que Pastor Londoño había fallecido y que luego de una importante reunión habían concluido que la única persona que podía remplazarlo era yo y me dijo de escuchar a los Pava Camelo, los dueños de Radio Súper. Yo le decía que estaba listo para viajar pero él me insistía en quedarme al punto de ofrecerse a pagar la penalidad por la cancelación de mi vuelo. Yo aplacé mi vuelo y hablé con los Pava pidiéndoles una fuerte cifra -bastante más grande lo que ganaba Pastor- con el objetivo de poderme ir para los Estados Unidos pero para mi sorpresa la aceptaron y me quedé en Radio Súper de Bogotá.


Ya había tenido la experiencia de cubrir el Mundial de Fútbol en Argentina y Oscar Restrepo -me llamó El Mundialista- tildándolo como mi grito de batalla. De ahí para adelante todos me llamaban así. Luego pasé por otros mundiales más y así me afiancé como Sergio Ramírez El Mundialista. Al Trapo le agradezco eso.

Muchos lo recuerdan y no tienen idea qué ha sido de su vida. ¿Hace cuanto dejó su profesión como narrador deportivo y cuál fue el motivo principal por el cual dejó de hacerlo?


S.R.: La dejé porque tenía un llamado de servirle a Dios, un llamado espiritual muy profundo en mi corazón. Yo había caminado el mundo entero con mucho éxito pero sentía que no había hecho nada para la obra de Dios. Esto aconteció después de una gira de la Selección Colombia por Europa que nos llevó entre otros países a Inglaterra, Bélgica y Finlandia.

Yo sentía que la vida se me iba desgastando aunque tenía mucho éxito con mi profesión y entendí que tenía que dar ese paso espiritual. Terminada la gira y estando en Bogotá renuncié en ese entonces a RCN empresa con la que estaba trabajando y me vine a Barranquilla a montar emisoras evangélicas, a hacer la obra de Dios en el evangelio.



¿Y lo dejaron ir tan fácilmente?


S.R.: En realidad recibí ofertas para volver, entre ellas de Caracol, pero las rechacé porque estaba instalado haciendo la obra y necesitaba mi tiempo. La verdad no tenía una necesidad urgente de volver.



¿En cuál emisora podría decir fue en donde logró su consagración como narrador?


S.R.: Definitivamente yo creo que en RCN Bogotá. Aunque en Súper con la familia Pava Camelo logramos unas cifras muy altas en materia de sintonía, cuando yo llegué a RCN la Cadena estaba muy abajo en sintonía, tecnología y económicamente.

Profesionales como Oscar Restrepo, Iván Mejía, Gerardo Santamaría, Ricardo Henao El Colorado, Alejandro Selis, Fabio Restrepo, Ramiro Dueñas, entre otros y que conformamos un equipo que reunimos unas catorce personas pusimos nuestro granito de arena y levantamos la sintonía. Se logró que se reestructurara el departamento técnico y logramos levantar esa Compañía. Fue un tiempo inolvidable, de desarrollo y de conquista. Prácticamente aplanchamos las competencias con una sintonía casi total.


Es médico y también abogado. ¿Hasta qué punto ha ejercido estas profesiones?


S.R.: El Derecho si lo he ejercido y hasta he ganado un par de casos pero realmente me queda poco tiempo. La medicina la estudié en Estados Unidos pero tampoco la ejerzo porque es un compromiso de mucha responsabilidad y no queda tiempo para nada. La practico de alguna manera dentro de la comunidad de la iglesia de la cual soy responsable, en estos tiempos de Pandemia hemos desarrollado un trabajo muy grande aquí en Barranquilla.



Mi mayor agradecimiento es a Dios.