Cecilia Escamilla: “Misión Cumplida”
- German Posada

- 2 days ago
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Cuando entrevisté por primera vez a Cecilia Escamilla estaba celebrando los primeros diez años de haber fundado a CAFLA. Ahora, después de haber pasado 22 años al frente de esta entidad como su directora, Cecilia Escamilla ha decidido delegar sus funciones y es por esta razón por la que hemos vuelto a conversar.
Recuerdo que con estas palabras iniciamos nuestra conversación aquel día en 2013: “En un principio no me gustó, era una ciudad fría no solamente el clima si no las personas. Llegué con una bebé de dos meses en pleno otoño y desde que venía en el carro todo me parecía feo. Sentí que había menos flores que en nuestros países, recuerdo que no veía nada bonito. En realidad, para esa época no me gustó nada”. Así, describía Cecilia Escamilla la ciudad de Montreal, sin imaginarse que con los años se adaptaría de tal forma que fundaría un importante centro comunitario de ayuda a nuevos inmigrantes y de paso dejar un gran legado para la comunidad.
La comunidad latinoamericana que se ha establecido en la Provincia de Quebec, teniendo como epicentro la ciudad de Montreal, ha crecido bastante en los últimos y Cecilia Escamilla ha sido testigo de ello muy de cerca porque justamente CAFLA fue creada para ayudar y guiar a aquellas personas de estos países. “Nosotros hemos avanzado mucho. La comunidad hispanohablante en Montreal es muy fuerte. Muy numerosa y bien posicionada.”, comenta Cecilia.
Pese a que Cecilia ya no está presente ejerciendo sus funciones, no se ha alejado completamente de CAFLA. Actualmente es la presidenta del Concejo Administrativo y desde allí, está muy vigilante del buen manejo que se le de a la organización.
CAFLA ha logrado mucho pero igualmente sigue teniendo proyectos, retos y desafíos que espera ir logrando paulatinamente a través de este nuevo cambio generacional con las bases solidas que sentó Cecilia Escamilla.
“Misión cumplida y mucho porvenir para CAFLA. Muchas sorpresas que vienen más adelante. Yo creo que el apoyo que ahora puedo dar a CAFLA desde afuera va a ser muy valioso para la organización y para mí también.”, concluye Cecilia.
Por German Posada
¿Por qué su decisión de no seguir?
Cuando fundé CAFLA siempre me dije que quería preparar el relevo con el cambio generacional, con las nuevas tendencias y tecnologías. Mi aporte era brindar estabilidad física, con un local propio y finanzas relativamente estables. Sabemos que un organismo como CAFLA nunca tiene estables sus finanzas, pero grosso modo nosotros hemos logrado crear raíces sólidas con la administración provincial y la federal. Al observar esta estabilidad entendí que ya era el momento de dar el paso.
¿Después de su retiro cumple alguna función con la organización?
Soy la presidenta del Concejo Administrativo, labor que voy a ejercer por dos años para asegurar la dulce transición con la nueva dirección y como fundadora de CAFLA, creo que toda la vida voy a tener el rol de ser su fundadora, aunque yo ya no tenga derecho a voto en los últimos años. Junto a un grupo de voluntarios que hacemos parte de la administración supervisamos que el trabajo que la dirección general esta haciendo actualmente lo haga de una forma adecuada respetando la misión del organismo y por el cual fue creado. Esto se esta haciendo de una manera excelente y por ello estoy muy feliz.
¿Desde los inicios de CAFLA cuando comenzó en el garaje de su casa, al momento de haberse retirado, cuál es su balance del organismo?
Obviamente que el balance es muy positivo. Los sueños estaban escritos y la planificación estratégica se fue dando paulatinamente. Lo gracioso es que yo escribía todo sin saber en ese momento lo que era una planificación estratégica.
Cuando yo veo hoy a CAFLA bien instalada y siendo partícipe clave en la creación del centro social y comunitario de la Petite Patrie porque formamos parte de los 10 organismos fundadores y propietarios del sitio, yo me siento muy orgullosa. Muy agradecida con Dios porque no solamente creé una organización social si fines de lucro si no un legado para la comunidad que no lo entregué a una nueva dirección. Lo entregué a la comunidad no importando que dirección haya, siempre va a estar protegida por un Concejo de administración renovándose entre 2 y 4 años y vigilando que siempre los servicios sean respetando su misión en beneficio de los miembros de nuestra comunidad.
Siempre voy a estar pendiente de que CAFLA tenga finanzas, que avance, se multiplique, que cree un impacto en la comunidad como hasta hoy. Esto requiere mucho compromiso.
¿Qué aspectos destacaría como muy positivos de haberse logrado en CAFLA durante su administración?
Yo creo que una de las cosas en lo que más se ha destacado CAFLA es que se pudo posicionar como un organismo serio, que vela por los intereses de la comunidad sin ser defensora de derechos como tal. El servicio de apoyo sicosocial y sicológico que presta nuestro organismo para personas de habla hispana es excelente. En este aspecto había una gran carencia. En los últimos diez años hemos tenido mucho problema de salud emocional y mental dentro de nuestra comunidad. Uno de los aspectos que no ayuda es la dificultad que en un momento dado estas personas tienen con el idioma y en CAFLA nosotros creamos este servicio, siendo clave para el desarrollo y avance de nuestra organización.
A los trabajadores temporales agrícolas que vienen desde el exterior cada año que están laborando a cuatro o más horas de Montreal, nos hemos preocupado para que a través de CAFLA estas personas puedan tener acceso a servicios médicos y psicológicos en línea. De esto nadie se había preocupado. Creo que esto ha sido clave para el reconocimiento de CAFLA. El servicio ofrecido a la gente hispana.
¿Lo más complicado y difícil?
Bueno. Creo que no solo nosotros sino todos los organismos pasan por lo mismo y es obtener finanzas recurrentes. Y me refiero a esto porque muchas veces los organismos trabajamos por proyectos que pueden llevar entre uno o tres años para su ejecución y que por excelente que haya sido tratado puede desaparecer porque se termina su financiamiento. La ayuda financiera creo que va a ser la lucha de siempre y ahora desde mi rol estoy muy dada a esa tarea de soporte dado que realizar ambas tareas desde el interior, ejecutar proyectos y buscar financiamiento resulta muy complicado y difícil cuando se están gestionando hasta diez proyectos a la vez.
Separar los dos rubros, la filantropía y la ejecución, es una estrategia muy buena, yo la recomiendo siempre hasta en las formaciones que doy y ese es muy objetivo desde afuera. Dar ese soporte a quien esté encargado al interior porque la salud emocional es muy importante que permanezca fuerte. Yo creo mucho en las semanas de cuatro días. La flexibilidad y el humanismo dentro de las organizaciones yo siempre trato de promoverlo mucho. La mayoría del personal de CAFLA son mujeres que en algunos casos les resulta muy complicado llevar ambas responsabilidades en el trabajo y sus hogares. Lidiar con los problemas en el hogar y con el de los usuarios no es fácil. Cuidar la salud mental en el medio comunitario es esencial.
En lo personal yo viví una experiencia muy traumática en época de pandemia porque la línea telefónica de CAFLA la pasé a mi casa. Yo quería ayudarle a la gente con orientación a través de la línea. Recibía llamadas de personas con historias y necesidades muy fuertes causadas por aquel momento que todos estábamos viviendo, algunas que literalmente se estaban muriendo en sus casas. Todo esto me hizo mucho daño y me afecto emocionalmente al punto que tomé la decisión de soltar el teléfono. Debemos aprender a cuidarnos a nosotros para poder cuidar a los demás.
“Debemos aprender a cuidarnos a nosotros para poder cuidar a los demás.”

¿Qué retos importantes en sus futuros proyectos tiene CAFLA?
Quizás uno de los programas que es un desafío grande para CAFLA y en este medio comunitario, es el tema de las familias con dificultades parentales. Hay muchos niños latinos que ha retirado de sus familias la DPJ. Hay mamás y papás que cometen infinidad de errores con sus hijos y se los quitan y nosotros estamos luchando en este sentido contra un monstruo como es la DPJ. Para un organismo pequeño como el nuestro en comparación al ya mencionado es un desafío muy grande en el que a veces nos cuesta recuperar estos niños.
Considero que la DPJ como una organización institucional debería tener un mayor conocimiento de nuestra cultura porque el desconocimiento de ella la hace actuar a veces en contra y el hecho de separar familias para nosotros es grave. Debemos recordar que nosotros somos sociedades colectivas en Latinoamérica mientras que en Canadá son más individualistas. De esta manera de proceder de una entidad como la DPJ, una familia resulta fracturada doblemente. Es clave que para que esta institución pueda ejercer con mayor eficacia su labor de protección a los menores de edad tome en cuenta el conocer más nuestra cultura y resulta peor aún, que una gran parte de sus trabajadoras sociales son personas jóvenes recién egresadas de la universidad que desconocen por completo todo lo que es educación y tutela de un menor. Este un tema bastante extenso para tratar.
Dentro de todas las negligencias comprobadas que se ejerce en la DPJ de Quebec, hay una que denominamos la situacional. Por ejemplo, cuando una familia es demandante de asilo, acaban de llegar y no tienen con que suplir necesidades importantes, ejemplo en época de invierno, estas situaciones son consideradas para una trabajadora social de esta dependencia como negligencia, mientras que para alguien que acaba de llegar es supervivencia.
Estas decisiones de retirar a un menor de edad de su familia son muy delicadas. Quien sufre es el niño. El daño mental y sentimental que puede sufrir esta persona puede ser irreparable al separarlo de ese entorno de seguridad que son papá y mamá. De esta forma la DPJ, pasa de actuar como entidad protectora a jugar un papel en contra.
¿En más de tres décadas de vivir en Montreal y de estar sirviendo a la comunidad inmigrante latina cómo analiza la adaptación e integración de esta comunidad de Montreal?
Nosotros hemos avanzado mucho. La comunidad hispanohablante en Montreal es muy fuerte. Muy numerosa y bien posicionada. A lo mejor no todos podamos tener las mismas oportunidades, pero en lo personal lo que siempre les digo a las personas es que aprendan bien el francés, que se formen y que creen vínculos con buenas personas. En este momento nuestra comunidad está conformada por muchos jóvenes profesionales, de gente muy competente, de gente que se agrupa para buscar recursos. Siento que hay mucha creatividad en nuestra gente por lo cual me siento muy orgullosa.
¿Qué considera es en lo que más tiene que trabajar el inmigrante latino para una buena adaptación este país?
Definitivo, aprender hablar francés, pero no a medias. No se trata de hablarlo a la perfección, pero sí de manera fluida en la que nos entiendan bien y que nosotros entendamos.
Lo segundo es enfocarnos, es muy difícil cuando se hacen múltiples tareas, pero no se define en cual se quiere estar y peor sin tener éxito en ninguna. Otro aspecto importante es tener flexibilidad de cambios. A veces nos cuesta mucho poder seguir ejerciendo nuestras profesiones y estar dispuestos a hacer cambios que pueden resultarnos bastante positivos.
En nuestra primera charla hace 13 años usted me decía que en un principio su vida acá fue muy difícil pero que poco a poco fue adaptándose. ¿En este momento cómo ve su vida en Montreal?
La veo linda y muy agradecida. Muy agradecida con la vida. Dios siempre me ha sorprendido y bendecido mucho. Me siento feliz con mi familia, con mi esposo, de ver a mis tres hijos exitosos. Tener a mi mami conmigo. Haber vivido mi sueño con CAFLA ha sido una bendición.
Ya no veo esa Montreal gris como cuando llegué, ahora la veo muy linda, al punto que cuando estoy en mi país la extraño.
¿Algún proyecto personal en especial?
Volver a reactivar Café con Cecilia un proyecto que tuvo vida en el tempo de pandemia y se trata básicamente de dar formaciones sobre emprendimiento social. Este proyecto arrojó que se pudieran abrieran unas seis organizaciones.
Hay bastante desconocimiento de lo que son las leyes que se aplican a nivel gubernamental y se cometen errores cuando se quiere comenzar con una organización como la nuestra en comparación a una empresa privada.
Mis formaciones serán en línea y presenciales de A hasta la Z. Desde la búsqueda de objetivos hasta la búsqueda de financiamiento. Todo lo que es gobernabilidad e incorporación de organizaciones sociales sin fines de lucro en la Provincia de Quebec.
¿Cómo se siente por su labor cumplida con CAFLA?
Así como lo acabas de decir. Misión cumplida y mucho porvenir para CAFLA. Muchas sorpresas que vienen más adelante. Yo creo que el apoyo que ahora puedo dar a CAFLA desde afuera va a ser muy valioso para la organización y para mí también.
“Haber vivido mi sueño con CAFLA ha sido una bendición.”


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