Yolanda Ruiz: “Hay que irse cuando todavía se está bien”

Updated: Apr 18


Yolanda Ruiz. Foto Archivo Personal.



En el proceso de concretar la hora para la entrevista mi invitada me preguntó: ¿Supongo qué no nos demoramos más de media hora? Inquietud que no le respondí porque normalmente mis entrevistas toman hasta cuarenta minutos y dependiendo del invitado, hasta más. Pero ella tenía la razón. La entrevista tomó 31 minutos exactos y creo que nos pasamos porque surgieron dos interrogantes más de los que ya estaban preparados. Sorprendido entonces quedé con mi primera invitada en 2022, la reconocida periodista Yolanda Ruiz. Su agilidad y versatilidad para responder sumados al tiempo que ella precisaba, fueron sorprendentes y más aún, con desconocimiento, de cuantas preguntas eran. Sin duda esa experiencia adquirida durante años al frente de la dirección de un noticiero en radio, en donde el valor del tiempo es vital, quedó plasmada en nuestra charla.


Yolanda Ruiz, no titubea, responde fácil y rápido y en sus respuestas deja muy claro que su decisión de terminar su ciclo como directora de noticias de RCN radio era la más sabia. Su agradecimiento es infinito a su equipo de trabajo, a sus invitados y a quienes la escucharon, porque finalmente, con todos hizo radio.

Y aunque ya no tiene aquella inmensa responsabilidad, da la impresión de que no para. Sigue activa haciendo periodismo y montones de ideas y proyectos circundan en su cabeza de donde haciendo una pausa de treinta minutos nos compartió una mínima parte de sus pensamientos, de su vida, de sus proyectos, de aquel profesionalismo que la distinguió por varios años como la directora de noticias de RCN radio.




Por: Germán Posada



¿Qué fue lo que en su momento le dijo, el periodismo es lo que quiero hacer en mi vida?

Yo quería contar historias básicamente. Estando en el colegio leí algunos libros de crónicas de historias que me parecieron apasionantes y finalmente terminé estudiando periodismo porque quería contar historias y también escribir. Mi primera vocación es esa, al final me demoré muchísimos años en publicar el primer libro y espero que ahora que voy a tener un poco más de tiempo vengan más.

La verdad es que estudié periodismo pensando en que quería contar historias.


Hay fechas que difícilmente olvidamos en nuestras vidas. En su caso, quizás el 6 de diciembre de 2021 será una de esas fechas que en su vida siempre estará presente. ¿Qué sentimiento le produce esta fecha?

Es una fecha interesante porque significa para mí terminar un proyecto periodístico y abrir camino a otros. Es decir, ha habido varios momentos en la vida y yo he cambiado en varias oportunidades tanto de empresa, de proyectos, como de medios y el 6 de diciembre me despedí de la dirección de noticias de RCN Radio. Simplemente sentí que era un ciclo cumplido y que quería otras cosas. De hecho, incluso a pesar de que he tenido otros cargos de dirección que representa un reto maravilloso pero demasiado grande, fuerte, pesado y estresante, ya me había fijado la meta desde hace varios años de que iba a llegar hasta este momento y nada más.

Y que a partir de allí quería seguir haciendo periodismo pero no liderando grupos ni proyectos grandes sino haciendo periodismo desde mi condición de periodista rasa, quiero hacer entrevistas, hacer opinión, quiero eventualmente participar en proyectos de medios digitales, me han propuesto cosas pero muchos quieren que lidere proyectos y yo no quiero esto.

Vamos a ver que surge en la vida, pero si tenía claro que me quería despedir de este cargo en el que ya cumplía doce años en esta tercera y última etapa en RCN, de los cuales nueve estuve al frente de la dirección de noticias en la mañana, algo apasionante pero creo que hay que irse de los lugares en el momento en el que todavía el equipo y la gente quieren que uno esté allí. Es decir, hay que irse cuando todavía se está bien. Esa es mi idea.


¿Acaso su decisión fue porque se cansó de estar bajo las ordenes de una corporación?

No, no lo puedes decir así, porque mi periodismo, el que he hecho desde el primer día y el que seguiré haciendo es un periodismo independiente. Y esa fue la condición que puse para trabajar en RCN y que me respetaron desde el primer día hasta el último.


Es decir, yo hago periodismo independiente no importa para quién trabaje. Es así de simple. En algunas ocasiones he tenido dificultades para hacerlo y hasta he perdido empleos por hacerlo, pero no estoy a las órdenes de nadie. Yo estoy a las órdenes de mi conciencia y de la sociedad. Yo creo que el periodismo es un servicio público y creo que se debe a las audiencias, a la sociedad y a lo que la sociedad necesita saber. Estoy profundamente convencida de eso y lo ejerzo día por día. Quienes trabajan conmigo saben que eso es así.

De modo que no. No me cansé de estar a las ordenes de alguien porque en términos generales a mi me dicta la conciencia lo que tengo que hacer y nada más.


A mis invitados que cómo usted ha trajinado en prensa, radio y televisión, se me hace imprescindible preguntarles, en cuál de las tres se sienten más a gusto. ¿Cuál es su caso?

A mí me gusta todo. Me gusta mucho escribir y quería ser escritora por lo cual estudié periodismo para ser escritora. Me apasiona escribir, realmente me parece que es una búsqueda individual y personal que disfruto mucho, es poder pensar, poder decantar.

Pero sin duda la radio tiene un factor de conexión directa y emocional con la audiencia que va más allá de la palabra escrita. La radio es inmediatez, es emoción, es calentura y por eso mismo digo yo que la radio es un medio caliente que se debe manejar con cabeza fría.


Y me encanta la televisión también en donde tuve la oportunidad de trabajar.


No sé, en últimas yo te digo que hoy de una u otra forma a través del trabajo que hago en las redes sociales hago todo. Escribo opinión, tengo una columna en el periódico El Espectador, estoy haciendo un Podcast con el Consultorio Ético de la Fundación GABO, que es un Podcast sobre consultas éticas de colegas de Iberoamérica, de manera que por ese lado estoy haciendo periodismo de lenguaje oral y al mismo tiempo cuando opino en las redes sociales lo hago a través de video. Así que hay una mezcla de todo. Yo creo que hoy en día podemos hacer de todo y esto es una maravilla.


Leí en una de sus más recientes entrevistas una frase de su autoría que dice: ‘Quiero hacer periodismo pero de otra manera. ¿Cuál es esa otra manera?

A mí me parece que hay que estar en los escenarios digitales y de eso no hay duda. Yo creo que hoy, estos escenarios nos permiten hacer todo. Y aunque yo vengo de los medios tradicionales y todos con su componente digital, me parece interesante explorar lo que puede haber a través de las redes sociales, a través del contacto directo con la audiencia en donde tú vas en tiempo real midiendo sobre lo que informas y sobre lo que opinas. Me parece que eso puede abrir las puertas a una infinidad de posibilidades.


¿Esa entrevista que en sus inicios de su carrera le hizo a Pablo Escobar por qué fue censurada?

No lo sé, no lo tengo claro. Yo era reportera en ese momento y conseguí la entrevista, viajé a hacerla y la traje y lo único que supe fue que cuando se hizo la promoción al aire dando los detalles de su presentación, hubo alguna llamada, no sé de quién ni a quién, porque a mí no me contaron para decirme que no se iba a publicar la entrevista.


Yo quedé plop! Imagínate lo que había sido conseguir esa chiva, el ponerse en riesgo, todo lo que esto representaba, la verdad no sé exactamente que pasó. Luego, la verdad es que después de que esto pasó, literalmente me olvidé del tema durante veinte años. Se quedó la entrevista guardada en el cajón de mi mesa de noche donde está todavía.

Un par de años después cuando Pablo Escobar se entregó, si se publicó un pedacito en donde se escuchaba su voz, pero fue más como referencia, yo estaba trabajando en RCN.

Pero la entrevista completa se conoció veinte años después.



¿Qué recuerda, cómo se sentía estar tan cerca, de tener al frente un tipo como Pablo Escobar?

Esto lo redacto en mi libro En el Filo de la Navaja. Y lo que más me impactó fue ver que era un señor común y corriente en su apariencia. No sé, uno se imagina a los malos como con cara de demonio, con cacho y cola y todas estas cosas.


Me impactó que él se notaba nervioso también, yo apenas era una periodista de 24 años. En realidad no me sentía intimidada por él, era más por los hombres armados que lo acompañaban y la incertidumbre. El no saber en dónde estaba, el saber que estaba sola con una grabadora en la mano y nada más. Es obvio que hubo temor pero al mismo tiempo había esa adrenalina que corre por las venas, por la sangre, cuando sabemos que estamos al frente de una primicia.


Los periodistas sabemos que significa esto. Creo que fue una dosis de temor y mucha dosis de adrenalina.


Me encanta el título de uno de sus proyectos en el que le deseo muchos éxitos, Se llama HABLEMOS. ¿Qué vamos a escuchar en Hablemos?

Es un proyecto que ya lleva por lo menos un año y lo estoy haciendo en la redes sociales particularmente pensado para Facebook, aunque lo publico también en Instagram y en Youtube, canal en el que estoy comenzando a entender un poco su dinámica pero vamos lento por ahora.


Hablemos de libros, Hablemos mujeres para hablar de mujeres destacadas, temas de género y demás, Hablemos de medio ambiente, tema que también me apasiona profundamente. Lo que quiero básicamente es hacer lecciones de periodismo con grandes colegas sobre distintos temas. Ya van consignados unos quince episodios, quizás un poco más.

Por allí han pasado autores como Juan Gabriel Vásquez y Pilar Quintana. También Claudia Morales que es librera. Hablamos con los maestros Juan Carlos Iragorri y Jorge Espinosa de cómo se hace el Podcast en español del Washington Post, que es todo un hit en este momento. Hablamos con Ricardo Calderón que es el periodista investigador en este momento más destacado que hay en Colombia. Hablamos con María Elvira Samper la gran editora de muchísimo tiempo en nuestro país y la idea es conversar con colegas internacionales, en fin, el proyecto es muy bonito. A mí me gusta mucho y me lo gozo mucho.

En HABLEMOS MUJERES comenzamos con Lucy Nieto de Samper, pionera del periodismo en Colombia, ella tiene más de 90 años y sigue siendo columnista de el periódico El Tiempo. Hablar con ella fue una experiencia muy interesante.


Llevamos dos años soportando las consecuencias de una pandemia. Este tema ha generado mucha controversia por la incredibilidad al respecto por parte de muchas personas en el mundo. Algunos sostienen que se trata de aquello llamado la instauración del Nuevo Orden Mundial. Sería muy interesante escuchar cual es su concepto sobre el tema.

Mira que no hay escrito nada sobre ello. La pandemia nos embistió de una manera brutal y me parece que puso en blanco y negro los grandes problemas de nuestra sociedad de hoy. Primero profundizó la inequidad de manera grave. Lo vemos en los procesos de vacunación, lo que ha pasado en los países ricos frente a los países pobres. Reportado en estos días en el periódico El País de España que la riqueza de las veinte personas más ricas del mundo se incrementó considerablemente el año pasado vs. la cantidad de pobreza.


Pero además nos puso sobre la mesa una realidad que es muy de hoy y es que el mundo tiene problemas globales y tratamos de resolverlo con medidas, leyes y normas nacionales, que es un poco lo que pasa con las grandes corporaciones que incluye las redes sociales.


El medio ambiente por ejemplo no es un problema local, obviamente que pasa por lo local pero es un problema planetario que se tiene que resolver con medidas multilaterales y una pandemia es multilateral por principio. No es simplemente decir yo me encierro, aquí me quedo encerrado y a mi gente no me la contagian, porque nos contaminamos todos al final de cuentas y eso fue lo que pasó porque la pandemia llegó a todas partes.


Entonces se puso sobre la mesa la inequidad por una parte, la realidad de que somos un mundo globalizado y que necesitamos respuestas globales a problemas globales y la certeza de que no logramos como humanidad entender las prioridades y entender que vamos todos en el mismo barco.

Yo tenía mucha más esperanza de que la pandemia nos enseñara otras cosas. Al principio cuando nos encerraron y que la gente tenía más posibilidades de reflexionar y pensar, yo me decía que íbamos a aprender a mirar la vida de otra manera, a mirar la naturaleza de otra manera y resulta que no. A pesar de todo lo que hemos enfrentado, todas las muertes y demás seguimos pensando en individual cuando las salidas son colectivas. Yo sí creo que nos reta la pandemia, porque además agudizó de manera grave los problemas que tenemos.


Yo hago periodismo independiente no importa para quién trabaje. Es así de simple.

Yolanda Ruiz. Foto Archivo Personal.


Acaparar audiencia siempre ha sido el objetivo primordial de un medio. ¿El periodismo actual que tanto se diferencia en este aspecto de aquel de décadas atrás cuando no tenía como aliados el desarrollo tecnológico y las redes sociales?

Yo creo que el periodismo en el fondo es periodismo y es el mismo. Es decir, el buen periodismo sobretodo. El buen periodismo confirma, contrasta fuentes, da contexto, entiende antes de publicar, garantiza que la información que publica es fiable, etc, y eso vale hace treinta, cuarenta, cincuenta años y eso hasta mañana. Y se puede hacer en un gran reportaje de televisión, de prensa o de radio o se puede hacer en un video en Instagram o un mensaje en Twitter. El buen periodismo en términos de fondo para mí es lo mismo, pero las herramientas y la manera como se publica y se comunica pueden ser distintas y es lo que está cambiando.

A mí me parece que estamos ante una oportunidad inmensa de hacer buen periodismo, de llegarle a mucha más gente, pero lo que no podemos y lo digo también en mi libro, es caer en la tentación de la dictadura del clic. Y es que por la búsqueda del raiting sacrifico las condiciones del buen periodismo, la ética, la confirmación, el contexto, porque hay que hacer cosas muy breves y muy rápidas, entonces trino primero y confirmo después.

Esto no es así, el periodismo tiene que ser periodismo en cualquier circunstancia. Entonces creo que estamos ante una oportunidad inmensa de comunicarnos de mejor manera y más fácil con la gente. Tenemos toda la información del planeta literalmente a un pie de distancia pero tenemos que hacer periodismo y ahí nos tenemos que mantener. De manera que todo esto es una oportunidad pero al mismo tiempo un riesgo porque el hecho de querer tener muchos ’me gustas’ hace que muchas veces en la premura perdamos la esencia de lo que es periodismo.


Se acercan elecciones presidenciales, las diferencias en conceptos políticos sigue dividiendo intensamente a los colombianos, la corrupción en todas las esferas no para, la incertidumbre de comparar Colombia con una Venezuela no se desvanece, la juventud protesta pero no vota. ¿Con su experiencia y conocimiento de nuestro país como observa el panorama de Colombia, vía las elecciones qué se avecinan?

Mire que en la última columna que escribí el año pasado en el periódico El Espectador yo decía que la política decepciona por principio y que al final nos va a decepcionar nuevamente. Esa es su esencia, es su naturaleza. Es decir, tiene que ver con la búsqueda del poder y en esta búsqueda aparecen las mezquindades y la política nos decepciona. Pero yo prefería ser optimista y prefiero ser optimista en este momento porque veo que hay un panorama muy amplio en candidatos tanto a la presidencia como al Congreso, venidos desde distintos sectores. Creo que la democracia es disenso, es diversidad, la democracia no es un animismo. La democracia es poder pensar distinto y no matarnos, que ese es el problema que tenemos en Colombia. A donde tenemos que llegar es a que podamos pensar distinto y no nos matemos. Que no importe si eres de izquierda, de derecha, de centro, si eres creyente ó ateo, pero que no nos matemos.

A mí me parece muy importante cuando se tiene un abanico tan grande de candidatos con tal diversidad de opiniones, y si nosotros logramos que la gente escoja el candidato de su preferencia y pueda ejercer su derecho al voto, porque en Colombia hay mucha abstención, ojalá y la gente recuerde que el voto tiene poder.

Yo creo que todavía hay gente decente que se lanza a la política. Cuando yo vi la conformación de las listas tuve la misma sensación de un poco de esperanza y un poco de decepción. La esperanza, mucha gente buena, mucha gente decente que se lanza a las aguas turbulentas y difíciles de la política diciendo yo quiero ayudar. Y tú sabes que hay un montón de personas decentes allí. Entonces yo digo que hay esperanza, que hay gente que tiene ganas de hacer cosas.

Luego tú miras la lista y ponen a la cabeza a alguien muy decente y luego de repente miras los mismos con las mismas y es ahí en donde te decepcionas. Pero prefiero tener esperanzas, prefiero creer que los ciudadanos indignados que han salido a protestar, a quejarse y que se han pronunciado a través de las redes sociales, van a entender que la democracia se ejerce directamente también en las urnas y que ojalá tomen decisiones correctas, que elijan al candidato de su preferencia y no que se queden simplemente indignados sin salir a votar y sin ejercer la veeduría ciudadana que hay que hacer.

Quiero ser optimista pero la política decepciona siempre.


De acuerdo a un artículo de la Revista Diners existen cinco libros de su predilección, entre ellos está Pedro Páramo de Juan Rulfo y me da la impresión de que es el libro de su predilección. ¿Me equivoco?

No, no estás equivocado. Pedro Páramo es uno de mis libros favoritos y yo diría que tal vez el más.

Lo he leído varias veces, me parece que es una obra maestra de la literatura, me parece que nos conecta con una manera diferente de narrar. Es muy particular y está ahí siempre. Los otros incluso a veces cambian. ¿Sabes? Uno va cambiando porque vienen nuevas lecturas y escritores contemporáneos y demás, pero Pedro Páramo está ahí permanentemente y definitivamente está en el primer lugar.


¿Ahora que no está en RCN, cómo describe su paso y experiencia de ese enorme reto de haber sido Directora de Noticias en esta empresa?

Una gran experiencia para mí. Una experiencia positiva, retadora, difícil, transformadora en lo personal y profesional. Y lo más importante que yo destaco es lo humano tanto del grupo con el que tuve la oportunidad y la fortuna de trabajar como de la gente que nos escuchaba y que nos dió la oportunidad de contar sus historias. El día que yo me despedí de RCN Radio destacaba eso. Destacaba a la gente que nos permitió contar sus historias, siempre decía en RCN, que pasen otras cosas que hay que contar. Y cuando me refiero a eso, la gente piensa que son cosas positivas y si, pero no.

Hay que contar historias positivas, negativas, amables, pero hay que ampliar el abanico de fuentes, de miradas, hay que salirse de Bogotá, hay que mirar otras regiones, hay que salirse de las fuentes institucionales, escuchar a la gente, ir a la calle, ver lo que está pasando, contar las historias, y ese fue un esfuerzo que hicimos y de verdad que para mí fue absolutamente gratificante el poder estar en contacto con la gente y poder ser de alguna manera megáfono de sus historias.

De sus problemas, de sus retos, de sus logros, de sus emprendimientos, para mí eso fue valioso. Es decir, el poder salirse de un gueto en el que a veces se mueven los medios de comunicación en términos de fuentes muy institucionales, muy permanentes, muy las mismas. Son los mismos los que hablan, son unos cuantos y nosotros nos pusimos el reto de que pudiéramos escuchar más voces.

El equipo con el que trabajamos, la gente que nos permitió contar sus historias, la gente que desde el otro lado nos daba señales de vida y nos decía aquí estamos escuchando, eso es apasionante de verdad y transformador en lo personal por supuesto. Aprendí mucho, me falta mucho por aprender pero fue un crecimiento impresionante.


En su libro En el filo de la Navaja plasma diferentes e interesantes historias de su trayectoria como periodista. ¿Vendrán otros libros, por lo menos un segundo?

Tengo varios en la cabeza y algunos comenzados a escribir. En parte lo que quiero es más tiempo para escribir.

Tanto reflexioné sobre periodismo que es lo que me gusta hacer y que fue lo que hice en El Filo de la Navaja con historias, reflexiones éticas, detalles detrás de escenas de cómo se hacen las noticias y hay mucho más obviamente. Allí estoy contando unas pequeñísimas historias de 36 años de periodismo pero hay mucho más.

Si quiero hacer un poquito más de reflexión sobre el oficio, eso me apasiona pero al mismo tiempo no sé, en una de esas me lanzó con una novela. Tengo algunas ideas en borrador y no sé si salgan bien, mal o regular, pero yo disfruto el proceso. Quiero hacerlo y vamos a ver si me animo a terminar y si alguien se anima a publicar y si no, no importa, ya que es un poco más por diversión personal, si se quiere.

Yo disfruto de la lectura, creo que cada libro es un universo que nos permite viajar en el tiempo y en el espacio, no hay límites de nada y poder escribir me parece que es un sueño hecho realidad. De manera que de repente me lanzo con una novela también.


¿Lo bueno, lo malo y lo feo de 2021?

Yo no sé si lo malo y lo feo, pero el que siguiéramos segundo año consecutivo en pandemia me parece terrible. El no poder recuperar esa dosis de entre comillas, normalidad, es terrible. Estar todavía con el tapabocas, con las dificultades y saber que emprendemos un tercer año en estas condiciones es muy difícil, es muy malo, es muy feo.


Me parece que lo grave en Colombia es también que nuestros problemas sociales y que nuestros problemas de violencia forman parte del paisaje y como que no nos importa. 171 líderes sociales asesinados y ahí está. Es una estadística y la gente discute sobre la estadística. La gente se pregunta si fueron 171 o si fueron 160. No, es la tragedia humanitaria que representan para un país, que asesinen a las personas que se levantan a tomar vocerías en las comunidades.

A los que están asesinando son a los ciudadanos que no les resbalan los problemas, son ciudadanos tremendamente valiosos porque son los ciudadanos que en una comunidad dicen, yo me atrevo a ser el presidente de la Junta de Acción Comunal porque necesitamos arreglar la carretera, mejorar el acueducto, porque necesitamos la escuela. El líder ambiental que quiere proteger el rio, que quiere proteger el bosque. Esos son los ciudadanos a los que están matando y eso es atroz y que lo hagan sin que el país se sacuda, me parece malo y me parece feo.

Yo creo que de lo bueno, la capacidad de resistencia y de resiliencia de la gente que encuentra oportunidades en las circunstancias más difíciles y este país a pesar de sus pobrezas se mantiene y va para adelante. Hablas con la gente y hay esperanza y hay ganas en mucha gente de salir adelante. Eso siempre es bueno y hay que aplaudirlo.


¿Para este nuevo año que recién comienza qué puede esperar de Yolanda Ruiz toda esta gente que la ha venido siguiendo y acompañando durante estos años?

En primer lugar sigo con mi columna de El Espectador porque eso me hace muy feliz, sigo en la dirección del Consultorio ético de la Fundación GABO, y voy a seguir con mi proyecto HABLEMOS en mis redes sociales y estoy contemplando la posibilidad de reunir todos los proyectos a través de una página.

Me han hecho algunas proposiciones desde la academia y desde medios que estoy justamente en este mes tomando decisiones a ver qué resuelvo porque la verdad, no quiero llenarme de cosas, quiero poder hacerlas bien y tener un poco más de tiempo para escribir, que ese será también un proyecto de este año.

En verdad, la agenda ha sido súper amable, a mi me gusta enseñar pero no sé si en la academia formal, pero si sé que estaré por ese lado. Hay que decidir y ya veremos.


Muchas gracias.

Mil y mil gracias por la invitación.


Quiero ser optimista pero la política decepciona siempre.

Foto: Santiago Salazar.


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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280).