Saúl Polo: “Necesito desconectarme por un buen tiempo.”

Updated: Oct 14


Saúl Polo.



Me retiro con muchas amistades y no con un sinsabor o con un sabor amargo, sino todo lo contrario, dice Saúl Polo, luego de haber librado una reñida campaña política con el fin de ser reelegido por un tercer mandato como diputado en la localidad Laval-des-Rapides.


En esta ocasión, el resultado no fue el obtenido para el diputado, quién después de haber ejercido con éxito dos periodos desde 2014 hasta 2022, los números no le alcanzaron y sus deseos de ejercer un tercer mandato no se concretizaron.


Saúl Polo es un colombiano que llegó a la edad de seis años a Canadá y se instaló en la Provincia de Quebéc acompañado de su familia. En sus recuerdos quedó Barranquilla, la ciudad donde nació y en donde dio sus primeros pasos, aquellos que le marcarían los cimientos necesarios para asentarse en otro país y lograr en su edad adulta, reconocimiento fuera de su patria natal.


Luego de ocho largos años de estar activo en el ejercido la política, Saúl Polo ha pasado a engrosar la lista de los pocos inmigrantes de origen latino, que han logrado ocupar escaños en la Asamblea Nacional de Quebéc, Provincia francófona de Canadá.


Saúl Polo no niega que la política es complicada pero también afirma que gracias a ella su vida cambió. Pude observar como a través del privilegio que uno tiene como diputado, se puede impugnar ciertas situaciones y tratar de mejorarlas para contribuir a la calidad de vida de la gente, concluye Saúl Polo, que, aunque no descarta retomar la política en un futuro, lo único que le desea en este momento es tomarse un buen descanso.



Por: Germán Posada



¿Por qué no fue reelegido cómo diputado?


Primero que todo estoy muy agradecido por todo el apoyo que yo recibí en estas elecciones, por los ciudadanos que votaron por mí, por los voluntarios que me apoyaron enormemente. Estos voluntarios sumaron más de 80 personas que siempre me acompañaron y apoyaron durante mi campaña desde el 13 de junio hasta el 3 de octubre.


El total de votación que recibí, casi un 29 por ciento comparado con el 32 por ciento que recibí en mi campaña en 2018, es un resultado más que respetable porque las encuestas decían, que yo no debía recibir más del 22 o 23 por ciento de votación y que en su normalidad debía haber perdido por 4 o 5 mil votos, lo que no fue así, porque perdí por algo más de mil votos.


Las circunstancias son diferentes y en mi opinión son fuera del trabajo que yo realicé. Me parece que es más bien la situación del Partido Liberal a nivel provincial y nacional. También el contexto de que hoy en día somos cinco partidos oficiales y eso cambia enormemente la situación. Cada partido tiene un cierto público y esto abarca toda la Provincia de Quebéc.


Yo no lo veo como una derrota personal, más bien un resultado con base a la situación difícil en la cual está mi partido, no solo en la actualidad, sino en los últimos 7 años.



¿Previó que esto pudiera pasar o, todo lo contrario, estaba optimista con ser reelegido por tercera vez?


Mi equipo y yo siempre fuimos realistas en tener en cuenta que la situación del partido no era la mejor y este análisis lo habíamos hecho desde hace un año cuando nos encontrábamos preparando los últimos 12 meses de trabajo. De común acuerdo los integrantes de mi equipo y yo tomamos la decisión de seguir adelante y volver a presentarme como candidato, pero siempre teniendo en cuenta de que el contexto siempre iba a ser complicado. Eso siempre lo tuvimos muy claro.


Pese a estas circunstancias, hasta el último momento siempre tuvimos las esperanzas. Hicimos una gran cantidad de cosas no solo en campaña sino en precampaña que nos ayudó muchísimo. Presentamos mi experiencia y los resultados y las realizaciones como elementos que pudieran justamente maximizar todo el apoyo posible y esto fue gracias a esa gran última campaña que hicimos pero que no dio los resultados que queríamos, al pretender contrarrestar la subida importante de la CAQ.



¿Después de 8 años ejerciendo como diputado en Laval-des-Rapides cuál es el balance de su trabajo en política?

Honestamente es un balance muy positivo a nivel local y regional. Como persona yo cambié. Esta oportunidad me permitió conocer y descubrir retos sociales, de la vida y de la colectividad. Pude observar como a través del privilegio que uno tiene como diputado, uno puede impugnar ciertas situaciones y tratar de mejorarlas para contribuir a la calidad de vida de la gente.



Se le vio muy implicado en la modernización de una escuela especialmente en el aspecto deportivo y también en la conservación de la flora. ¿Nos habla al respecto?


Uno de los proyectos a los cuales me dediqué con mucho entusiasmo fue a apoyar la única escuela secundaria pública en el sector en donde ejercí como diputado, el objetivo era mejorar sus instalaciones deportivas, pero en realidad este fue un proyecto que iba más allá de sus instalaciones deportivas.


Fue un plan con impacto social ya que se debe entender que esto no era solamente para los estudiantes de la escuela. Es toda una colectividad que puede beneficiarse fuera de la zona del establecimiento. La idea es facilitar y tener acceso a esos espacios para que los jóvenes del sector, justamente, no caigan en otras actividades que pueden llevarlos a problemas de violencia y delincuencia u otras problemáticas que se han desarrollado en los últimos años en el sector de Laval.


Por otro lado, la preservación de los últimos espacios verdes en el centro de Laval fue algo que también descubrí y que no conocía mucho antes de entrar en la política y de lo cual me siento muy orgulloso. Logramos proteger estos espacios teniendo en cuenta que existe un fuerte desarrollo inmobiliario y un crecimiento demográfico importante en Laval y hay mucha presión por parte de los emprendedores y las compañías que quieren convertir estos espacios en condominios, y es ahí en donde debemos tener esa misión de un balance, de una vida y una colectividad, no solo construir y desarrollar sino también proteger y conservar.


Yo no soy fui único arquitecto de esas actividades, fui un participante más, digamos que, con más responsabilidad, pero todos juntos pudimos convencer a la alcaldía de proteger estos espacios verdes tan importantes.


Usted considera que la manera suya de hacer campaña es muy distinta a la de otros colegas. ¿Qué hace de distinto?


Porque lastimosamente muchos diputados, de hecho, yo les hice esta recomendación a los nuevos diputados liberales y yo me incluyo, cometemos el error de pensar que la prioridad número uno como diputados es que seamos parlamentarios y participar de debates políticos en la Asamblea Nacional. Y esa, no es en realidad ni la prioridad número uno.


Lo esencial es estar en contacto con la gente. De ir hacia los organismos, hacia las instituciones, hacia los ciudadanos, de conocer cuáles son sus retos y sus desafíos, de apoyarlos y defenderlos y de arroparse de todas esas vivencias y realidades cotidianas que se existen en nuestras circunscripciones y por último, llevar todo esto a la Asamblea Nacional.


El trabajo no es hacerlo al revés. Creo que en este segundo mandato que tuve la oportunidad de realizar yo pude implicarme de manera muy diferente y adoptar causas y retos y defenderlos utilizando mi voz y privilegio en la Asamblea Nacional. En lo personal, este trabajo me sirvió mucho al igual que a todo mi equipo de trabajo. Ceo que la gente lo remarcó y por eso recibí tanto apoyo y tantos votos en esta última campaña.



Usted ha manifestado en esta entrevista que el Partido Liberal está atravesando una situación compleja. ¿Qué está ocurriendo con el Partido Liberal en Canadá?


El Partido Liberal está viviendo un ciclo que cualquier partido y otros también están viviendo. Yo creo que es un fenómeno a nivel mundial que se está viendo en donde la opinión pública se está alejando de los partidos tradicionales y está apoyando nuevos partidos, nuevas voces o propuestas políticas.


Yo confío en que mi Partido va a encontrar su voz, su mensaje y va a entender que tiene que volver a ese contacto con el ciudadano para así entender mucho mejor las realidades y situaciones que vive, en nuestro caso la sociedad quebequense.


Me parece que es una fase o un ciclo, que permitirá realizar un buen análisis de poder llegar a las conclusiones necesarias para poder encontrar la unión y el apoyo de la población en Quebéc.



Hace algunos meses todavía ejerciendo como diputado defendió a viva voz frente a la gobernación actual del Primer Ministro de Quebec, François Legault, el hecho de que nosotros los inmigrantes pudiéramos hablar nuestro propio idioma en nuestros hogares para preservar nuestra lengua materna, en nuestro caso el español. Lo felicito por esta tarea.


Muchas gracias. Lo que yo expresé no solo lo hice como diputado o como responsable de temas relacionados con la inmigración. Lo hablé como cientos de miles de inmigrantes que hacemos muchos sacrificios para venir a esta provincia y a este país a salir delante de manera honesta y honrada. También respetando las expectativas que esta sociedad tiene con los inmigrantes.


Pero a cambio debe de haber un respeto y ese respeto va por la identidad de cada persona. Una persona inmigrante no puede olvidarse de su identidad y dejarla como si fuera una maleta extraviada en un aeropuerto que nunca se recupera. Olvidar nuestra identidad no puede ser así y ese no fue el contrato moral de la inmigración. Ese contrato nunca nos obligó que con el tiempo aceptáramos frente a una mayoría francófona que debíamos olvidar nuestra cultura de origen y nuestro idioma materno bajo la condición de que para integrarnos correctamente teníamos que hablar francés tanto fuera como dentro de nuestras casas.


Yo personalmente me sentí atacado y es un sentimiento muy honesto porque justo en este momento usted y yo estamos hablando en español. Yo llegué muy niño a esta provincia y hoy en día puedo seguir hablando español porque en mi casa siempre hablé en español con mis padres y yo sigo hablando en español con mi hijo que nació aquí, además de que el idioma de su mamá no es el español. Esa parte para mi es algo muy personal.


Cuando yo vi al Primer Ministro, François Legault, avanzar sobre esta discusión, mencionando los resultados del censo del gobierno federal que hace cada cinco años especificando cual es el idioma que se habla en casa y cual el que se usa en el trabajo o en el espacio público, me pareció incorrecto que utilizara y manipulara estos datos para explicarle a la población que, por efecto de no hablar el francés en casa, este iría en detrimento y por tal motivo apoyarse en esta herramienta política para hacer sentir miedo e inducir a la gente a votar por un partido determinado ya que iban a defender el francés, fue algo totalmente absurdo e incorrecto.


Está bien reconocer la importancia del idioma francés como lengua oficial de la Provincia de Quebec, pero no está bien sentirse intimidado, por este sector mayoritario de la población.



“Siempre me he sentido y me sentiré orgullosamente colombiano.”

Saúl Polo


¿Quizás momentos felices y momentos amargos en esta experiencia de hacer política?


Momentos felices, digamos que fuera de los proyectos y las realizaciones, yo diría más bien, que cuando uno hace una buena y honesta labor y que una persona incluso de un partido político opuesto, lo reconozca y decida votar por uno, esto me llena totalmente y ese comentario lo recibí decenas de veces en esta campaña.


Junto con mi equipo tocamos más de 16 mil puertas en tres meses y medio y varias veces nos apoyaron de esta forma. Definitivamente eso para mi es una enorme recompensa y una gran emoción.


La política es complicada. Lastimosamente en el ejercicio político hay situaciones en donde se ve lo más feo del ser humano por ambiciones personales incluso dentro de una misma familia política. Esa parte realmente me desagradó.


También en la política sacrificamos mucho nuestra vida personal por servir la población, creo que hoy en día existe una mayor concientización de que independientemente, en nuestro caso como políticos, debemos buscar un cierto equilibrio y la población lo entiende más, pero todavía hay mucho trabajo por hacer para facilitar nuestro trabajo sin que tengamos que comprometer gran parte de nuestra vida personal.



No es un secreto que, en nuestro caso en Montreal, los actos delictivos como ajustes de cuentas entre miembros de organizaciones criminales han aumentado. ¿Tiene esto que ver con el aumento de su demografía en los últimos años?


Justamente en conversación con un ciudadano sobre este tema, él hacía una correlación directa con la inmigración y mi respuesta fue NO.


Yo creo que en el problema de la violencia hay muchos factores y que es un problema de sociedad. La base de la violencia es todo lo que está relacionado con los factores de pobreza, discriminación y dificultades en educación.


Usted para la comunidad latina inmigrante en Quebec y en especial para nosotros los colombianos es motivo de orgullo de ser el primer colombiano elegido diputado en esta tierra. ¿Cómo se siente?


Un orgullo y un privilegio enorme. Siempre sentí el apoyo de mi comunidad y de los latinos en general. Debo reconocer que en los últimos cuatro años en mi segundo mandato tomé la decisión de dedicarme mucho más al trabajo regional.


Con la experiencia de la pandemia tuvimos menos oportunidades de vernos y reunirnos como comunidad. Tengo un gran reconocimiento y agradecimiento por todo el apoyo de mi comunidad.


Siempre me he sentido y me sentiré orgullosamente colombiano y cada vez que puedo viajo a Colombia y esto nunca lo voy a desconocer.



¿Desde su óptica y experiencia de hacer política en el exterior cómo analiza el momento actual que se vive en Colombia con un mandatario de izquierda?


Creo que de forma general el cambio es positivo porque permite ver nuevas cosas, tener un discurso diferente, atacar los problemas sociales de forma distinta. Creo que hay que darle la oportunidad a un nuevo discurso, a una nueva visión, a un nuevo partido y a un nuevo presidente de que demuestren como pueden mejorar las cosas.


Pero al mismo tiempo y creo que usted es testigo porque también vive por acá, sabe muy bien que yo siempre mantuve mis distancias con la política en Colombia porque reconozco que haber nacido en Colombia, pero haberme criado en esta provincia, hay muchos parámetros y muchos elementos de la política colombiana que desconozco y que para mí son muy diferentes de la forma de hacer política en Canadá.


Siempre he tenido la cautela y la discreción de no opinar demasiado sobre la política de Colombia porque esa visión externa no me permite tener un panorama más amplio del impacto de los diferentes movimientos políticos en nuestro país de origen.


¿Fin de su experiencia en política o todavía hay cuerda para futuros proyectos?


Honestamente nunca hay que decir jamás, pero en la forma como yo me sacrifiqué en los últimos ocho años, Necesito desconectarme un buen tiempo. No puedo negar que adoré el privilegio de ser diputado, creo que los buenos comentarios que he recibido no solo después del resultado electoral sino mucho antes, demuestran que lo hice de la mejor forma posible y dejando una experiencia positiva asociada a mi nombre y a mi forma de ser.


Me retiro con muchas amistades y no con un sinsabor o con un sabor amargo sino todo lo contrario. Necesito experimentar otras cosas y creo que puedo aportar de una manera diferente.


Mi historia política no estaba escrita con anticipación. Cuando tomé mi carta como miembro del partido liberal hace 17 años fue porque otro colombiano me invitó a implicarme. El abogado Willian Aguilar, estuvo durante casi dos años motivándome a participar en política y yo siempre rechazaba su idea. Yo nunca entré en política con la ambición de tener un cargo político, cuando lo hice fue con la idea de aportar en aquella época cuando creamos la Asociación de profesionales colombianos y ver como desde ahí podíamos avanzar dentro de un partido político. Después de este recorrido de 17 años en política mi balance es más que positivo de todo lo que yo pude vivir y experimentar.



Lo felicito por su aspecto físico actual. Se le ve como un deportista de élite. ¿Se sigue entrenando?


He parado en estos últimos meses por las responsabilidades que tenía en mi campaña, pero estaré próximamente retomando mis entrenamientos. En total perdí casi 60 libras en un periodo de doce meses y todavía tengo mucho que perder.


Este entrenamiento deportivo ha sido para mi una terapia. Después de las elecciones de 2018 yo viví en menos de un año mi divorcio personal, el fallecimiento de mi abuela y el fallecimiento de mi papá. Ese periodo de 12 meses fue muy complicado hasta el inicio de la pandemia que evidentemente también me asustó muchísimo como a una gran mayoría y haberme comprometido con esta rutina deportiva fue fantástico. Agradezco enormemente a mi entrenador personal y a mi hijo, quienes me ayudaron en este proceso.


Esto para mí, más que un cambio físico, fue una terapia mental que me permitió tener un balance en mi vida personal.



¿Alguna vez me contó que le gustaba el Hip-Hop, escucha algo de reguetón y vallenato?


(Jajajaja) Yo soy un adulto que creció en un medio urbano. Cuando llegué a Canadá crecí con esa vibra del Hip- Hop y con el reggae. Pero debo decir que me encantan todos los ritmos de Colombia y no niego que hoy en día me gusta el reguetón y la champeta y disfruto de ritmos de otros países.


Definitivamente el Hip- Hop, ha sido parte de mi identidad y esto afortunadamente contribuyó de manera positiva para que me pudiera conectar con muchos jóvenes dentro de mi experiencia en política y mi vida personal.



Muchas gracias.


Muy amable German. Un abrazo.


“Me retiro con muchas amistades y no con un sinsabor o con un sabor amargo, sino todo lo contrario.

Saúl Polo acompañado de su equipo de trabajo.



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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280).