“Pluma Bajo Fuego” El baúl de los secretos del conflicto armado en Colombia

Updated: Mar 14, 2020

La historia de la periodista, Olga Cecilia Vega, es única y relevante.

Por lo espectacular e inverosímil de su narración, algunos la catalogan como una historia de ciencia ficción, pero lo que ella vivió desde el momento en el cuál aceptó conocer la realidad de lo que pasaba al interior de la selva con las FARC, es una realidad que pocos como ella, pueden contar.

En “Pluma Bajo Fuego” están impresas las líneas que describen valiosos secretos con altos dirigentes de la organización guerrillera más poderosa del país y la segunda más antigua del mundo.

La historia de la guerra en Colombia ha vivido momentos tan desgarradores que por más que deseáramos que se alejaran, pareciera que con más fuerza quisieran regresar. Es por esto que en esta autobiografía de Olga Cecilia Vega, podemos conocer y entender más a fondo aquellas circunstancias que han encerrado el pasado lastimoso de Colombia que muy poco dista del momento actual.

Por: Germán Posada


G.P ¿Cómo define su experiencia de vida en el conflicto armado de Colombia?

O.C. Fui una periodista muy osada. Yo creo que dejé de vivir mi propia vida para poder investigar lo que es realmente el conflicto interno colombiano en donde se manejan intereses dobles por todos los lados. En Colombia siempre se habla con la palabra “guerra” porque es el mayor ingreso financiero que se tiene para el país.

G.P ¿Por qué las FARC perdieron su horizonte de luchar por la igualdad de clases sociales?

O.C. La ambición. El tener el control sobre el narcotráfico en Colombia les cambió su ideología. Comprobado por los organismos de inteligencia el control del narcotráfico desde la década de los ochenta ha sido total por parte de las FARC. Con todos los narcotraficantes se aliaron a excepción de Gonzalo Rodríguez Gacha “El Mexicano”. Cuando empiezan a secuestrar, a negociar con el narcotráfico, cuando crean la ley 002 para secuestrar a los grandes empresarios y grandes magnates ahí no hay ideología de nada. Si hubieran conservado sus ideales le hubieran enseñado al campesino a cultivar y vivir de los cultivos lícitos no de los ilícitos.

Hay que entender también que generalmente se habla de narcotráfico y se deja de lado la explotación de minería ilegal. Los medios poco hablan de esto cuando las FARC también se financian con esta actividad.

G.P ¿Desde su óptica y con su experiencia en este tema cómo ve el futuro de Colombia con el nuevo presidente Iván Duque y la influencia que todavía ejerce en buena parte del país el ex presidente Álvaro Uribe Vélez?

O.C. El ex presidente Alvaro Uribe Vélez controló y le dio un cambio total al país. Con sus errores o aciertos le dio un vuelco total a lo que estaba sucediendo en Colombia.

El nuevo gobierno tendrá una oposición demasiado grande y fuerte por parte de la izquierda con Gustavo Petro.

Será un gobierno difícil y ya lo estamos viendo porque nuevamente se está viviendo la etapa de la década de los noventas. Se están viendo secuestros y mucho derramamiento de sangre. Las FARC no se desmovilizaron en su totalidad y se están rearmando. Aquellos que no dieron cara en los medios de comunicación siguen luchando desde el monte.

Los colombianos tenemos que prepararnos para una etapa difícil donde viene un derramamiento de sangre muy fuerte y en donde los grupos de inteligencia del estado se acabaron o disminuyeron considerablemente durante el gobierno de Juan Manuel Santos criticado arduamente por un gran sector de los colombianos. Pero no podemos olvidar que fue un presidente que lo puso Alvaro Uribe Vélez y no importara con que presidente, SI o SI se necesitaba un dialogo y un proceso de paz.

No soy partidaria de ningún grupo político. Renuncié a mis derechos patrios porque no me ha convencido ningún candidato presidencial. Lo único que quiero es que haya paz para Colombia pero esta no se logra cuando no hay control del narcotráfico y cuando nos matamos mutuamente y tristemente los periodistas hoy en día son mercaderes de información.

Debo resaltar que como colombiana y desde mi punto de vista periodístico fue muy importante que el presidente Juan Manuel Santos lograra firmar un proceso de paz con la segunda guerrilla más antigua del mundo. Es el acierto más grande que hasta el momento haya tenido un presidente en la historia de Colombia. Con críticas, errores, aciertos y desaciertos, lo logró y disminuyó ostensiblemente las muertes de militares, policías y gente inocente.

G.P ¿Cómo comenzó su interés por conocer a fondo las actividades de las FARC? 

O.C. Yo prácticamente hago periodismo desde los 17 años. Trabajando para RCN los actores del conflicto al ver mi objetividad y la imparcialidad con la que yo manejaba mis noticias, que no me sesgaba hacia ningún lado, no agregaba ni quitaba ninguna coma de las cosas e informaba realmente, eso llamó mucho la atención a  aquellos altos mandos de las FARC, en especial a Raúl Reyes.

Por la objetividad de mi trabajo, Raúl Reyes me mandó a contactar con unos emisarios de las FARC uno de ellos llamado Adán Izquierdo, este fue mi primer contacto con esta guerrilla en un área rural de “Palermo Huila”.

Mi primer contacto con las FARC fue con emisarios de Raúl Reyes y el segundo fue directamente con él. Pero aún no se había iniciado el proceso de paz. ¿Cuál era el propósito de Raúl Reyes de contactarme? Y no solamente a mí. Tengo entendido que también comenzó a contactar otros periodistas del país. El me hizo la propuesta de informar sobre el proceso de paz que se iba a llevar a cabo con el futuro presidente de Colombia y que sería Andrés Pastrana. En ese entonces Raúl Reyes me aseguraba que Andrés Pastrana sería el presidente y todavía los medios desconocíamos quien iba a ser el nuevo presidente entre Horacio Serpa Uribe y Andrés Pastrana. La idea era que los periodistas informáramos sobre el proceso siendo muy aliados sobre el mismo y con una imparcialidad total en lo que se iba a divulgar. Íbamos a tener exclusivas periodísticas pero teníamos que manejar esto con mucho tacto.

Así comencé a involucrarme directamente en los temas del conflicto armado. Antes cubría informaciones de orden público.  Para mí no era suficiente basarme en los boletines de prensa. Nunca he sido de los periodistas que repiten la noticia que divulga otro medio. Para mí el periodismo tiene que ser periodismo de campo, ir directamente a la fuente de información y estar en las dos partes, o sea, preguntarse por el pro y por el contra. Todo esto me permitió tener exclusivas periodísticas y ganarme la confianza de esta organización con lo que pude tener información de primera mano sobre el proceso de paz en el Caguán antes de que llegara a otros medios de comunicación tanto en Colombia como del exterior.

En todo esto, con el machismo y la imponderancia de los medios de comunicación, de mis colegas y el morbo a la situación, empezaron  a señalarme que yo recibía las exclusivas periodísticas a cambio de algunas prebendas íntimas y como si esto no fuera suficiente me señalaban de ser la amante de Raúl Reyes.

Era la primera vez que un periodista entraba a un campamento de las FARC y conocer su forma de vida y de actuar. Todo esto me ayudó con el tiempo a formarme como una corresponsal de guerra. El trasegar en el monte, estar informando bajos los bombardeos me incitó a crear mi propia estrategia de protección y comencé a formarme como una corresponsal de guerra.

¿En qué momento conoce el interior de las FARC?

O.C. Luego de mi segundo contacto con las FARC cuando conocí a Raúl Reyes empecé a conocer la cara oculta de la segunda guerrilla más antigua del mundo y esto me incitó para penetrar como periodista en lo profundo de las  FARC.

Oficializado el proceso de paz en el Caguán fui contactada por Alias “Camilo” para visitar la zona del despeje y así viajé en compañía de mi colega de trabajo en RCN, Germán Barrera Castañeda. Al llegar a uno de los campamentos para realizar las entrevistas periodísticas nos presentaron a alias “Fernando” y a alias “Iván Ríos”.

Sorpresivamente  reconocí inmediatamente a Manuel de Jesús Muñoz Ortiz con un aspecto muy distinto al que yo conocí en otra época de mi vida. Recuerdo que me apretó fuerte mi mano. Si para mí fue un duro impacto creo que fue más duro para él.

G.P ¿Siendo una sola persona cómo describe a Manuel de Jesús Muñoz Ortiz cuando lo conoció y al mismo personaje convertido en “Iván Ríos” cuando lo volvió a ver?

O.C. Antes de irme para la ciudad de Cali yo conocí en Bogotá a mi primer novio que se llamaba Manuel de Jesús Muñoz Ortiz. Cuando conocí a Manuel era un estudiante universitario bastante reservado en sus cosas. Muy alegre. Un hombre muy misterioso. Aparecía y desaparecía como un fantasma. No hablaba mucho de su vida privada. Muy estudioso, le gustaba leer muchísimo. Le encantaba la música de Mercedes Sosa, Santana, Eric Clapton, entre otros artistas. Yo era una niña y él un hombre que pese a su juventud porque tenía sólo 20 años, era muy inquieto con los temas sociales. Siempre hablaba de temas políticos, de la desigualdad social y a mí sólo me preocupaba como era que iba a salir adelante en mi vida.

No era la persona de los grandes regalos. Su primer regalo fue una cajita de chicles Adams que traía dos pastillitas. Era muy tierno, muy especial. Muy sano, muy decente. No le gustaba el licor pero era muy alegre y le encantaba cantar. Nunca decía te amo porque le parecía una palabra trillada.

Cuando yo me fui a vivir a Cali el me visitó y fue allí cuando tuve mis primeras relaciones íntimas con él y quedé embarazada. En ese entonces yo tenía 17 años. Cumplidos los 18 años cuando tuve a mi hijo debí regresar a casa porque sentía que no era capaz con esa responsabilidad y esto fue muy duro para mí y mi familia.

Manuel se había desaparecido, pero a través de un amigo suyo el se enteró que yo estaba embarazada. Su reacción fue preguntarme si ese hijo era de él. Luego se alegró pero me dijo que lamentaba no poder asumir esa responsabilidad y que no podía brindarme nada.

Con el tiempo yo me casé con un cantante brasilero y me fui a vivir a Brasil con mi  hijo y lamentablemente allí enviudé. Luego regresé a Colombia y seguí trabajando con los medios de comunicación cubriendo noticias de orden público.

G.P. ¿Cómo era el comportamiento de “Iván Ríos” cuando lo volvió a ver comparado al  Manuel de Jesús Muñoz Ortiz que usted había conocido?

O.C. “Iván Ríos” no era la persona que estaba de acuerdo que Olga Cecilia Vega estuviera cubriendo noticias de la guerrilla de las FARC. A los dos días de estar en ese campamento me dijo que evitara cubrir noticias de ellos porque esto iba a ser un problema para mí, que prefería escucharme en la radio y saber que estaba viva y no muerta por una noticia. El trató desde un comienzo de cuidar de mi vida.

El se dedicaba a controlar la economía de las FARC. Con Alfonso Cano se dedicaron a inculcar un proceso educativo para los guerrilleros. A publicitar la ideología de la organización creando la revista “RESISTENCIA” y más adelante a crear la revista que se llamó “NUEVA COLOMBIA”. Creaba estrategias para las emisoras “VOZ DE LA RESISTENCIA DE LAS FARC”. Era un tipo muy culto con una ideología que medía estrictamente los gastos de la guerrilla. El fue nombrado como el miembro del secretariado de las FARC más joven de la organización.

Ahora, lo estratega que él era no quería decir lo criminal que fuera. Estamos hablando de un hombre que tenía una formación que era el morir por su revolución. No era alguien que fuera táctico en el combate, el era más ideólogo más no militar combatiente. Pero entró en un estado paranoico donde él tenía desconfianza por todo el mundo. Esto le provocó incurrir en el gravísimo error de mandar asesinar a más de 200 personas poco antes de su muerte. Podemos imaginarnos entonces que sucedió antes de esto.

G.P. ¿Sabe cómo logró el salir “Iván Ríos” del Caguán cuando terminó el proceso de paz?

O.C. Cuando terminó el proceso de paz del Caguán yo seguí en contacto con “Iván Ríos”. Para el poder salir del Caguán y desmovilizarse hacia la zona del Tolima en donde el asentó sus campamentos lo que hizo fue disfrazarse de sacerdote vestido con sotana y biblia debajo del brazo y así logró pasar retenes militares hasta confesando miembros del ejército, entre ellos algunos altos oficiales.

Cuando él me contaba esto yo no lo creía. Luego comandando el Conjunto… con control en  el Tolima, Huila y Cauca, el comenzó a tener injerencia para muchas cosas, entre ellas el secuestro y la extorsión. Luego fue nombrado miembro del Secretaria de las FARC.

G.P Menciona en su libro una fijación profunda por usted de parte del desaparecido Raúl Reyes al punto qué fue quién le ayudó a entrar en contacto con la cúpula de las FARC.  ¿Qué considera era lo que tanto le atraía de usted a Raúl Reyes?

O.C. Raúl Reyes fue una persona totalmente dedicada a defenderme ante las FARC pese a que el dió una orden para que me secuestraran y para que me fusilaran por malas informaciones.

Me iban a fusilar un sábado. Pero el jueves anterior pude enterarme de lo que iba a suceder a través de una comandante con el alias de ISABEL. Raúl Reyes para revertir esta orden creó una estrategia con supuestos desertores de las FARC para que me sacaran del campamento y así salvar mi vida.

Cuando una persona es secuestrada o lo van a fusilar y huye del lugar lo correcto es que se desaparezca de sus captores, yo esperé un mes, me recuperé y fui acompañada al Caguán para enfrentar a las FARC y decirles que habían cometido un error conmigo. A pedirles que aclararan las cosas porque yo no podía vivir escondida toda la vida. Y es lo que ahora estoy haciendo, buscando contacto con Iván Márquez y con alias “El Paisa” porque yo tengo una orden de ser fusilada  y necesito aclarar esto en Colombia. Ellos creen que la operación Fénix en donde murió Raúl Reyes fue por culpa mía.

Raúl Reyes todo el tiempo estuvo muy atento a mí. Yo pensé que él estaba enamorado pero nunca tuve una propuesta de hombre a mujer. Nunca fue indecente conmigo. Sus propuestas eran de que ingresara a las FARC como miembro de la comisión internacional y que me hiciera pasar como su hija. Había en el  tanto paternalismo de su parte que eso me confundió. Creo que él tenía una fijación en mí con su hija que somos casi de la misma edad.

G.P ¿Cuándo milagrosamente logró su liberación porqué no abandonó toda relación con el tema del conflicto armado?

O.C. No. Y si hoy tuviera que hacerlo lo haría mil veces. Yo soy una corresponsal de guerra y moriré siendo una corresponsal de guerra. Y si a mí me dicen hay que ayudar para la liberación de secuestrados voy y lo hago sin dudarlo dos veces.

“Estoy viva porque no he recibido dinero de nadie. Por eso es que hoy en día me atrevo a hablar con honestidad.”

Olga Lucia Vega. Foto: Hugo Celso Meza.