Juan Carlos Ortega: “La locución se hace difícil cuando se quiere ser una estrella”

Updated: Mar 13

Juan Carlos Ortega


Recientemente me enteré de la existencia de Juan Carlos Ortega, personaje fascinante de la cadena radial española SER  Debo decir que este descubrimiento cobró mayor interés cuando la información se canalizó a través de una de las personas que más admiro en este oficio, el hombre de medios, Armando Plata Camacho


Como entenderán, lo mínimo que podía hacer era conocer de esta persona, objetivo que logré y el cual me ha dejado una gran satisfacción al saber que siguen existiendo personas de las cuales se aprende no sólo por su trayectoria profesional si no por su capacidad humana, condición que sin lugar a dudas los sitúa en el lugar de maestros, como es su caso.


De manera sencilla y muy sincera, el maestro Ortega nos comparte algunos trozos de su vida en el maravilloso mundo hertziano, de su gusto por la escritura, de su sensibilidad frente al teatro de la vida, de su concepto de hacer radio, del humor que despliega en “Las Noches de Ortega” y hasta de su compromiso para enterarse de la locución colombiana.




Por Germán Posada

G.P.: ¿Desde hace cuánto se dedica al arte de hacer radio?

J.C.O.: Empecé a trabajar en la radio a los diecinueve años, pero he sido desde niño un oyente. Mis primeros recuerdos van unidos a la radio. Mi madre escuchando la radio mientras cosía es un grato recuerdo para mí. A los diecinueve años empecé a trabajar como guionista y a los veinte hacía un programa de humor en una emisora pequeña de un barrio de Barcelona. Era un programa muy extraño, pero en él ya estaba la esencia de todo lo que he hecho después.


G.P.: ¿Considera que nació con ese talento de voz o la ha trabajado con el tiempo?

J.C.O.: No es falsa modestia si le digo que no creo tener un talento especial. Se lo digo de verdad. Mi aparente facilidad para escenificar algunas voces es el producto de la observación. Me he fijado mucho, a lo largo de mi vida, en el modo en el que hablaban mis familiares y amigos. Si uno tiene una mínima capacidad empática, es capaz de ponerse en el lugar -y en la voz- de muchas personas.

G.P.: ¿Qué lo motivó a ser locutor, a hacer radio?

J.C.O.: El impulso inicial me lo dio un locutor de radio en España llamado Luis del Olmo. Afortunadamente aún vive, pero desgraciadamente ya está retirado. Mi madre lo escuchaba por las mañanas, y la voz de ese hombre me generaba una especie de alegría, de vivir, que me hizo saber de bien pequeño, que yo quería dedicarme a lo mismo que él.

G.P.: ¿Considera a alguien su mentor?

J.C.O.: Espiritualmente Luis del Olmo. En el terrero de la realidad, mi mentor sería Javier Sardà, el primer locutor de radio con el que trabajé a los diecinueve años y del que he aprendido mucho.

G.P.: ¿A quién más admira en este oficio?

J.C.O.: A Luis del Olmo, como no podía ser de otra manera, a Javier Sardà, a Jesús Quintero, Julia Otero y a locutores poco bien vistos en mi círculo, como Federico Jiménez Losantos o Luis Herrero. No están bien vistos por sus ideas políticas, pero técnicamente, como generadores de radio, son dos talentos.

G.P.: ¿Cómo califica su primera experiencia en radio en el programa “La Bisagra”?

J.C.O.: Magnífica. Gracias a estar allí, aprendiendo de Sardà, pude hacer luego cosas en el futuro. Uno es la suma de la gente con la que ha trabajado más una pequeña parte que tenemos dentro.

G.P.: ¿Cómo define su estilo para hacer radio?

J.C.O.: Me resulta muy difícil. A veces hago humor -de hecho, casi siempre- pero también me gusta la ciencia, la divulgación científica. Así que mi estilo es mejor que lo definan los demás. A mí se me hace muy complicado.


G.P.: ¿Por qué “Morirse es una mierda”?

J.C.O.: Porque creo que lo es. Así titulé mi segundo libro. De todas formas, la muerte era un tema que me preocupaba muchísimo hace unos años, cuando publiqué el libro. Ahora ya me preocupa menos. Tengo un hijo y parte de los sentimientos de amor a mi persona se han trasladado a él. Me importa algo menos a mí mismo, y eso es magnífico para dejar de pensar en la muerte.


G.P.: ¿Ejercita su voz antes de comenzar a hacer radio?

J.C.O.: Jamás. Y espero no tener que hacerlo nunca. Por suerte, de momento, mi voz me responde bien sin necesidad de ensayar.


G.P.: ¿Un locutor nace o se hace?

J.C.O.: Se hace, como creo que se hace todo. Uno puede tener ciertas habilidades, ciertas facilidades para hablar, para comunicar, pero la locución se aprende oyendo a locutores, como a escribir se aprende leyendo.


G.P.: La radio actual, ¿Ha perdido la magia de la actuación?

J.C.O.: Es posible que sí, pero por suerte la radio actual está cambiando. Ahora la radio es una colección de miles de pequeñas radios repartidas por todo el mundo, radios pequeñitas instaladas dentro de casas; son los podcasts que hace la gente y que cuelga en internet. Ahí está el futuro y el presente de la radio.

G.P.: ¿Con qué se identifica más, con la radio o con la televisión?

J.C.O.: Con la radio, sin ninguna duda.


G.P.: ¿ El programa “Las Noches de Ortega” a quién va dirigido?

J.C.O.: A todo el mundo, a cualquiera que tenga sentido del humor o, al menos, a cualquiera que comparta mi mismo sentido del humor y de la vida.

G.P.: ¿Cuál es el secreto para ser un buen locutor?

J.C.O.: No escucharse demasiado a uno mismo, pero sí analizarse mucho. Hacer las cosas sin falsedad, sin teatralizar las ideas y la vida. Ser más o menos sincero y no ser pomposo ni trascendente.

G.P.: ¿Hay futuro para las personas que desean ser locutores en España?

J.C.O.: Creo que es difícil ser locutor en España y en todo el mundo. Pero a la vez es fácil. Difícil si lo que quieres es ser una estrella. Pero fácil si piensas en la maravilla de trabajar, de hacer tu trabajo sin tener grandes ambiciones.


G.P.: ¿Algún consejo para los futuros locutores?

J.C.O.: Que intenten no engañar.

G.P.: ¿Tiene una opinión sobre la radio colombiana.

J.C.O.: Esta pregunta que usted me hace me hace pensar en lo mucho que todavía me queda por aprender. Desgraciadamente, no conozco mucho la radio de colombiana. Podría haber mirado un par de nombres por internet y fingir que conozco ciertas cosas, pero eso sería mentir, y ya le he dicho que un locutor ha de ser todo lo sincero que pueda. Pero le agradezco la pregunta porque eso va a hacer que ahora mismo empiece a descargar podcasts de emisoras colombianas. En la próxima entrevista que usted me haga, si es tan amable de interesarse por mí de nuevo, le prometo que tendré una opinión al respecto.

Juan Carlos Ortega


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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280). 
  

 

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