Javier Romeu García: “Me gusta lo que hago”


Javier Romeu García (Jaroga).




Compartir historias, relatos, charlas, entrevistas ó como usted lo quiera llamar, de apasionados por el mundo mágico la locución, es sumamente placentero y resulta bastante interesante cuando nos enteramos de que el protagonista ha cumplido con la tarea en Colombia y continúa haciéndola también en el exterior.

Tal es el caso del periodista colombiano Javier Romeu García, hombre de medios que está radicado en España. Sus ascendientes son españoles pero él nació en Bogotá y vivió la mayor parte de su juventud en el Valle del Cauca.

Romeu García define la radio como cercana e inmediata y la televisión y la prensa escrita no le han sido ajenas en su viaje periodístico. Sus inicios en el periodismo tuvieron lugar en Colombia pero se han extendido a España, país en donde reside hace dos décadas y en donde a través del periodismo se ha mantenido muy unido a la actualidad nacional.

Compartir sus conocimientos y escribir forman parte de sus actividades. Un interesante taller de cómo hacer un programa de radio, la publicación de una novela de ciencia ficción y la serie titulada -Pasión por el Periodismo- que la conforman dos libros, de los cuales muy pronto estará publicado el primero, son el resultado del trabajo y la creatividad de Javier Romeu García, un periodista comprometido y dedicado a su profesión.





Por: Germán Posada



¿Cuántos años lleva dedicado al periodismo?

Comencé como corrector de estilo en Carvajal S.A. en 1979 y luego pasé al Periódico El Pueblo haciendo una sustitución de un corrector de estilo. Inicié en las ondas en Radio Súper de Cali después de hacer un curso que dictó el locutor de noticias Carlos Enrique Aristizabal Gómez quién me invitó a acompañarlo en el programa musical Cita con los Ídolos. Después, me fui a poner mi propio programa a Radio Palmira de Caracol.



Usted también protagonizó la época en la que había que pasar prueba para obtener la licencia de locutor en Colombia. Algunas personas de los medios estiman que tener esta licencia no hace realmente al locutor. ¿Para usted que tan importante es esta licencia?

La licencia del Ministerio de Comunicaciones es una acreditación que sí importa y no era fácil conseguirla. Había que presentarse a unas pruebas en el ICFES especiales para locutores.

Además luego nos examinaban presencialmente para medir las actitudes ante cámaras y micrófonos. Los examinadores eran muy estrictos. Se sumaba a eso la ley que obligaba a los directores de programas a mentar el número de la licencia al comenzar los programas. En Cali, por ejemplo, la Revisora la Sultana, oía programas de radio para sancionar a los mal hablados. Mi licencia es la 5390 y aunque no es ley, cuando inicio programas siempre lo digo porque además le da categoría a cualquier emisión.




En sus inicios en radio pasó por Radio Súper y Caracol. ¿Cómo recuerda aquella época de la radio? ¿Alternó con alguna figura de la época o quizás con alguien que posteriormente se convirtió en figura?

Hay muchos, uno de los examinadores de mi licencia fue el Dr. Mao, un afamado locutor deportivo en Cali. Yo fui alumno del mejor lector de noticias que ha tenido la ciudad, Carlos Enrique Aristizabal Gómez.

A todos los nombro en el próximo libro Una Cuenta Regresiva: exalta sus valores y a los medios de comunicación donde trabajamos.

Durante sus años de experiencia laboral en Colombia alternó en radio, televisión y prensa escrita. Seguramente tiene más afección por alguna de la tres. ¿Cuál es su preferida?

La radio me gusta más, pero no únicamente. La radio es inmediata, cercana, de contacto directo.



Usted estudió en la Academia de locución ARCO pero no todos los que ejercen o han ejercido la locución en Colombia pasaron por una academia de locución. ¿Para usted qué tan importante es estudiar en una academia de locución?

Hice cursos en ARCO, estudié Periodismo para el Desarrollo en el SENA y he hecho toda clase de cursos y asistido a conferencias porque la necesidad de perfeccionarse debe ser permanente. La academia es una parte de un todo.



Hay que echar mano de todo lo que haya para comunicar, entre más mejor.

Javier Romeu García(centro), acompañado de un técnico de sonido (izq.) y el periodista Eduardo Jaramillo Arias (der.) Cauca. 1994.



Uno de sus programas en Colombia fue -La Verdad de verdad- un título sugerente. ¿De qué se trataba?

La Verdad de Verdad era un programa contundente de entrevistas la gran mayoría de las veces hechas en transmisiones directas y en plaza pública. Una importante fue en 1994 en Padilla, Cauca, zona en ese tiempo de aguda confrontación armada. Reunimos a cinco alcaldes de los municipios más afectados para que hablaran de sus pueblos. Lo emitimos con el Tras-Movil de Colmundo Radio desde la plaza principal.

Lo hicimos, hablo en plural, porque me acompañó un periodista que no tiene pelos en la lengua: Eduardo Jaramillo Arias.



¿Cómo le ha resultado ejercer el periodismo en España y en qué modalidad se ha desempeñado más?

El carácter de inmigrante es difícil de quitar. Pero ante eso priman todas las cualidades. Hice radio en Radio Estel Cataluña, Radio Seu, y Ona Música en Andorra. Trabajé como corresponsal de Barcelona para la revista Lazo Latino que se editaba en Madrid. Actualmente estoy haciendo el Informe España, que son dos reportes de noticias cada semana para Radio Palmira de Caracol y Redes Sociales. Estoy a punto de publicar mi segundo libro.



¿De qué se trata su novela El Caballo de la Venganza?

Es una novela de Ciencia Ficción. Esta es la descripción que está plasmada en el libro:


HAY UN ESTRECHO LIMITE ENTRE OCULTISMO Y RELIGION.

En una cárcel de Madrid cinco presos traspasan ese lindero. Al participar en una reunión espiritista se manifiesta Jacques de Moley (ultimo Maestro Templario), Pide vengar la muerte de aquellos que fueron torturados por la inquisición. Además deben desenterrar un importante papiro que puede cambiar la historia.

El poder de la adivinación y la vida carcelaria se fusionan dando como resultado una gran fuga y la recuperación de un documento que puede echar por tierra todo lo que conocemos sobre la vida de Jesucristo.




¿En qué etapa va la elaboración de su próximo libro?

La serie se llama Pasión por el Periodismo y el primer libro de esa serie se llama Una Cuenta Regresiva que es simplemente un recordar de todas aquellas experiencias vividas durante 40 años, contadas de forma muy descomplicada. Es un homenaje a periodistas y medios.



Como hacer un programa de radio es un taller elaborado e impartido por usted. ¿Cómo le ha resultado esta experiencia? ¿Cuál ha sido su recepción?

Fue un curso presencial que dicté para un grupo de 30 personas, gracias al apoyo de una entidad del gobierno y que me sirvió de experimento pedagógico. Todos los alumnos siguieron haciendo radio.



¿Qué piensa de los podcasts qué están en pleno auge como alternativa para hacer radio?

Los podcast son un recurso informático. Hay que echar mano de todo lo que haya para comunicar, entre más mejor. El que no pudo asistir al directo o no quiso, tiene su archivo para disfrutarlo más veces.



Para muchos en Colombia el Grupo español Prisa afectó con sus medidas la calidad de la radio colombiana que en algún momento gozó de prestigio internacionalmente. ¿Usted como colombiano y hombre de radio pero además viviendo en España qué análisis haría al respecto?

Siempre han habido poderes y poderosos. Ya desde 1980 se empezó a hablar del NOMIC (Nuevo Orden Mundial Información y Comunicación). Anunciaban cambios radicales en las comunicaciones del mundo.

A mí, afortunadamente nunca me han censurado. Es muy importante trabajar con las pruebas suficientes y la responsabilidad que la profesión amerita.

Sobre el control de medios, siempre lo ha habido, soterradamente o no. Ahora sobre los Monopolios, esa es una pelea de medios, a nosotros que nos dejen trabajar tranquilos.

Sin periodistas no hay información, sin buena información no hay patrocinios y sin patrocinios no hay medios.



Hay quienes consideran que el avance feroz de la tecnología y el auge de las redes sociales es una muestra fehaciente que está marcando el declive de la historia de la radio. ¿Cuál es su opinión del estado actual de la radio y que presagia para su futuro?

Hay que trabajar con lo que hay. En los 80 eran casetes, cintas y cartuchos. Me gusta lo que hay hoy, no se pasan tantos trabajos para producir un producto: grabadoras sin cintas, programas para editar, computadoras rápidas, teléfonos celulares que hacen de todo, como me gusta lo que hago, disfruto con los procesos. No hace mucho tiempo no sabía ni manejar un computador. Hoy hago hasta maquetaciones de libros. Muy rico, divertidísimo.



Muchas gracias.

Mucha suerte, muy agradecido.



Como me gusta lo que hago, disfruto con los procesos.

Javier Romeu García (primero a la izquierda) acompañado de cinco alcaldes locales y el periodista Eduardo Jaramillo Arias (último a la derecha). Cauca. 1994.






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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280).