• German Posada

Franck Yaacoub: “Llegué a morir pero afortunadamente volví gracias a mi música”

Updated: Mar 16

En Barranquilla, una ciudad en donde los ritmos alegres hacen parte de su cotidianidad, nació Franck Yaacoub, un virtuoso músico de ascendencia libanesa que ha explorado los ritmos tradicionales de la región del Caribe pero que ha desarrollado con mayor interés y pasión la música instrumental contemporánea, algo que para muchos es considerado insólito en Colombia.

El ruido de la aviación pasó aleteando en un episodio de su vida pero pudo más el sonido de la música que lo llevó a acariciar ese ambicioso y a la vez esquivo fenómeno de la fama. En algún lugar, su talento y trabajo fue ovacionado con bombos y platillos pero se deslizó entre mentes corroídas por el óxido de la maldad y la envidia. Su talento llegó a seducir a la BBC, a la famosa Yoko Ono y al reconocido productor George Veras. Grandes cadenas nacionales  de televisión y un conocido sello discográfico se encantaron con su música pero aquellos conductos dañinos de la burocratización la menospreciaron sin piedad  hasta el punto de inducirla a refugiarse en la calle. Pese a estas difíciles circunstancias, las bondades de la vida le han permitido que actualmente su talento este incluido en la famosa Casa Editora BMI.

Luego de una larga ausencia y respaldado por la compañía discográfica BQUATE regresa recargado con su más reciente producción discográfica llamada SOULS OF THE HEART que será lanzada  digitalmente en los próximos días  a nivel mundial. Con ella, Franck pretende conquistar diversos escenarios en el mundo acompañados con orquestas sinfónicas.

Por Germán Posada 


“Yo solo me siento frente al piano, cierro mis ojos y sin saber cómo, van saliendo las composiciones como si mis manos tuvieran cerebro propio creativo.”

Franck Yackoub. Cortesía: Franck Yackoub.


G.P.: ¿Nos comparte un poco de su historia acerca de sus orígenes libaneses?

F.Y.: Mis orígenes libaneses provienen por parte de mi padre nacido en Ghazir y a su vez todos los ancestros. Mi Abuelo Fouad Yaacoub fue el único de una familia entera que llegó a Colombia y se radicó en la zona del Caribe. El resto de su familia se fue para Cuba y desafortunadamente les tocó pasar por una revolución ya conocida. Por lo tanto salieron de guerras para entrar en otra, que no les pertenecía y quizás no entendían además. Creo que después de muchos años soy yo quién retomo todo un mundo lleno de historias fascinantes, cultura, gastronomía y otras facetas de nuestras raíces para vivirlas al máximo en mi vida.

G.P.:¿Su verdadero nombre es Franck Yaacoub?

F.Y.: Mi verdadero nombre es Franco Jacobo. El apellido Jacobo es la variación que le hacen a Yaacoub, pero mi nacionalidad libanesa conserva mi verdadero apellido. Franck es un poco de sonoridad a mi nombre traducido, quizás buscando más recordación.

G.P.:¿Todo el tiempo ha vivido en Barranquilla?

F.Y.: No, de hecho he vivido en muchos sitios. San Francisco, Nueva York, Miami, Bogotá y otros, buscando siempre el lugar ideal y a mi gusto de vida.

G.P.:¿Cómo comenzó en usted el gusto por la música?

F.Y.: Desde muy niño la música estuvo en mi vida. Mis comienzos fueron escuchando música de grandes compositores, bellísimas orquestas; unas clásicas y otras que interpretaban magistralmente las mejores bandas sonoras de las grandes películas del cine mundial y por supuesto esas maravillosas voces que me tocaban el alma. El canto fue mi primer acercamiento con este arte, pero para mí sorpresa, terminé siendo compositor de música instrumental u orquestal, aunque debo confesar me fascina cantar.

G.P.:¿En donde estudió música?

F.Y.: Yo quizás fui muy rebelde y siempre les llevaba la contraria a mis maestros, por ello creo que jamás estudie música. Más bien aprendí de lo que veía y escuchaba y corría a casa a ponerlo en práctica. Me aburrían las clases. No soportaba los conservatorios, porque pensaba que siendo autodidacta, podía adelantar más. Ningún profesor me soportaba creo yo, pero si llevo en mi corazón a tres de ellos. Julita Consuegra, Luis Carlos Amador y William Schumaat.  Mi preparación profesional ya viene en el campo de la Ingeniería de Sonido e hice maestrías en producción musical y acústicas en San Francisco, Estados Unidos.

G.P.: Nació en un ambiente en donde predominan ritmos alegres, como el vallenato.  ¿Cómo explica que se haya definido como un artista de música instrumental contemporánea?

F.Y.: Los ritmos del Caribe son de hecho importaciones de sonidos ancestrales y escuchándolos fui tomando gran amor por su alegría, pero era tanta la descarga de música de otros géneros sonoros lo que quizás me llevó a enamorarme de lo que hago hoy en día. Quizás más que música instrumental contemporánea yo lo definiría  como música instrumental con sonidos fusionados de muchos países.

G.P.:¿Cuál es la influencia árabe en sus composiciones?

F.Y.: Es la mayor influencia, pues aquí se cumple el dicho que la genética no engaña. Crecí escuchando mucha música árabe y me fascinaba observar el arte de la danza en donde la percusión y el movimiento corporal iban creando en mí una disposición para lo que sería mi estilo de composición. Yo creo que tomo un poco algunos sonidos muy tenues de nuestras raíces y los fusiono con un poco de música más electrónica y algo orquestal. No podría desafiar a los grandes y verdaderos exponentes de la música árabe pura.

G.P.: No caer en esquemas, ni parámetros básicos de composición. ¿Qué significa esto para usted?

F.Y.: Siempre repito esa frase a cada instante y puedo decir que no me pasa igual, que a muchos músicos que se levantan a una hora determinada para abrirle la puerta  a la musa o quizás que siguen un patrón de harmonías organizadas y de ahí sale una melodía. Yo solo me siento frente al piano, cierro mis ojos y sin saber cómo, van saliendo las composiciones como si mis manos tuvieran cerebro propio creativo. En muchas ocasiones frente al público, la mayoría de lo que interpreto es compuesto en el mismo momento de la presentación, obedeciendo a lo que siento y la conexión que exista con los asistentes. Por ello nunca mis presentaciones son iguales. Cada lugar, cada espacio y cada oyente me invitan con su energía a realizar algo diferente.

G.P.: ¿Artistas nacionales como internacionales que hayan influenciado su trabajo musical?

F.Y.: Hay muchísimos y es una lista muy larga. Podría decir que van desde el hombre que juega con la flauta de millo, tambores y tamboras hasta grandes filarmónicas de todo el planeta, pero podría enunciar tres grandes influencias que se quedaron en mí.  Strauss, Tchaikovsky y Schubert.

G.P.:¿Se interesa más en componer o también canta?

F.Y.: Siempre quise cantar y de hecho estudie canto, pero la vida me fue llevando a componer piezas instrumentales. Hoy después muchos años me muero por cantar o por lo menos grabar un álbum con composiciones propias y mi voz. Desafortunadamente en un momento de mi vida una afección gástrica cambio mucho mi registro y me ha tocado aprender y conocer lo que quedo de mi voz. Sigo estudiando mucho mi nuevo registro para acomodarme a lo que realmente puedo cantar. Fue una enfermedad muy agresiva y mi voz se deterioró en un 30%  De todas formas están mis composiciones orquestadas que me permiten expresarme por completo, pero cantaré y lo haré bien por respeto al público.

G.P.:¿Cuántos instrumentos toca? ¿Alguno de su preferencia?

F.Y.: Yo realmente trabajo desde el piano hasta los grandes sintetizadores. Naturalmente utilizo mucho las herramientas digitales para traer una orquesta virtual a mi música. Aunque confieso que el sonido del piano de cola como vulgarmente se le llama, me apasiona y me hace llorar.

G.P.:¿Cuántos trabajos musicales ha realizado?

F.Y.: Con esta nueva producción que sale al mercado el 21 de octubre son dos los trabajos musicales. El  primero fue robado en su totalidad y es una historia dolorosa, porque en ese entonces la casa disquera me abandonó, aun aunque ellos fallaron en los registros de mis melodías y otros movimientos legales. Vino después una renuncia a producir y me dediqué más bien a la grabación y montaje de grandes proyectos sonoros en todas sus categorías. Después de vencer esa depresión, volví con este trabajo discográfico de manera independiente. Así que quizás he hecho música que suena a nivel mundial jamás reunidas en álbumes musicales, pero como trabajos discográficos dos.


G.P.:¿Artistas en particulares con quienes haya trabajado?

F.Y.: Nunca quise trabajar con algún artista en especial. Siempre me gustaba estar solo y tal vez esa prepotencia me llevo a perder grandes proyectos y muchos admiradores dentro del mismo gremio. Hoy como hombre más maduro, sensible y humilde, pienso que bienvenido sean todos y de hecho el otro año invitare algunos a participar en tercera producción discográfica. Hay alguien a quien me encantaría invitar a mi proyecto musical y se llama Lara Fabian y como puesta en escena a la gran maestra de Danza Árabe Hanan Al Mutawa. Son muchos con quienes quisiera trabajar, no sé si ellos conmigo, pero sigo soñando.

G.P.: Al parecer el apoyo familiar a su carrera musical no ha sido el mejor. ¿Por qué?

F.Y.: Esta tendencias o pensamientos tradicionales de muchas familias en esta país llevan a todos los que sueñan llevar una carrera musical a quedarse en camino, porque se piensa que no está dentro de los parámetros de las carreras profesionales convencionales ya saturadas. A mí me paso igual. Mis padres no permitían que su hijo fuera músico, pero pudo más la rebeldía y aun todavía se sigue luchando por ello.

G.P.: Quiso ser aviador y estudió. ¿Por qué no terminó?

F.Y.: Los aviones al igual que un buen piano son mi vida, pero una frase alguna vez lanzada al aire con rabia daño mi objetivo de convertirme en piloto comercial. Alguien dijo: Un hijo mío no será chofer de nadie y pospuesto el apoyo económico se terminó. Ya a mi edad no puedo volar comercialmente, pero me gustaría terminarla para cumplir ese gran sueño y no suspirar al ver pasar un avión. Como un niño el despegue y aterrizaje me dan fuerzas.

G.P.:¿Cuál fue esa experiencia en la que salpicó la fama?

F.Y.: Yo diría que la prepotencia, la falta de humildad, el desenfreno por querer tener a todas la mujeres posibles aunado a la absoluta perdida de los derechos de autor de mi primera producción discográfica. Cuando entras en la música y la fama toca tu puerta, la falta de madurez te lleva a probar los encantos peligrosos de todo lo que la farándula te puede brindar. Yo nunca utilice drogas, pero de resto, lo viví todo y hoy en día no puedo decir con orgullo que es un privilegio. Hoy pienso que si hubiese estado más concentrado, tal vez mi carrera ya llevaría años de grandes triunfos.

G.P.:¿Por qué en algún momento llegó a deteriorarse tanto su salud?

F.Y.: Los seres humanos tenemos la bondad y la maldad en un solo cuerpo y el que diga que no es así, es un vil mentiroso o está muerto. Alguien por envidia y por un afán de concentrar toda su rabia en mí, me envenenó lentamente. Quería lujos y reconocimientos y yo ya no se los podía brindar. De esta mala experiencia, mi colon quedo casi destruido y estuve muerto una noche de esas en que la lluvia rompía el suelo con gran fuerza y el sonido del viento era aterrador. Afortunadamente volví y me he ido recuperando, pero el dolor y el impacto es difícil de ocultar.

 G.P.:¿Qué es INFINITE WAYS ENTERTAINMENT?

F.Y.: Es una compañía que yo inicie para manejar mi carrera y hacer grandes proyectos de audio. Está en ese proceso de espera a que su creador salga con esta producción para brindarme lo mejor. Creo que mi compañía INFINITE WAYS ENTERTAINMENT, ha sido paciente conmigo. Con ella trabajare todo lo que el entretenimiento sano y fino permita.

G.P.:¿Cuál fue la incidencia que alguna vez tuvo en su vida Yoko Ono?

F.Y.: En 1992 yo participé en un concurso antes de mi primera producción que se llama Jhon Lennon songwriting contest entre 30 mil participantes a nivel mundial yo quedé en el puesto 3. Ganó una canción cantada. Ella me envió un escrito en donde me felicitaba por mi trabajo y me decía que sentía que yo debía haber ganado ese concurso, lástima que la música instrumental estaba en desventaja con la música pop de ese entonces. El premio era 250.000 dólares y el derecho a grabar en un súper reconocido estudio en Estados Unidos. Ese escrito lo rompió mi primera esposa en un momento de furia como otras fotos y demás. Por eso te dije no tengo como comprobarte que lo que digo es cierto. Solo está mi honestidad, mi música. Soy un hombre sin pruebas del pasado. Todo se fue a la basura por maldad.

G.P.: Proyecta radicarse a vivir en el extranjero. ¿En dónde en particular?

F.Y.: Sí, estoy mirando opciones de un lugar lleno de mucha naturaleza en donde abandone el carro y camine más, la bicicleta sea mi medio de transporte, el perfume de los árboles y flores sean mi inspiración y con gran alegría pueda saludar a todos los del lugar llenando mi bicicleta de comestibles sanos. Creo que podrá ser cualquier campiña Europea o cualquier pueblo hermoso de Colombia si estos actores de la revolución sin ideales, me lo permiten. El lugar será el espacio correcto para llegar hasta mis últimos días de existencia. El próximo año será decisivo para este propósito.

G.P.: A quien agradece en especial en el desarrollo de su carrera musical?

F.Y.: Tengo agradecimientos muy especiales para la cantante Paloma San Basilio . Para Jairo Martínez, el trabajó con los Estefan como jefe de artistas y repertorio, a él le gustó mucho mi trabajo musical. Agradezco la amabilidad del productor musical, George Veras a quién seduje con mi música y quiso trabajar conmigo. Y también al apoyo de Liliana Reyes, manager de BQUATE, su ayuda fue de gran soporte en el resultado de mi segundo trabajo discográfico. Para todos ellos, miles de gracias. Todos han sido muy especiales en su momento.

Album: SOULS OF THE HEART


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