¿En río revuelto?

Updated: Aug 18


Guillermo E. Castro




Por: Guillermo E. Castro



Muy bien lo decía Heráclito, filósofo de la antigua Grecia, “todo fluye, todo cambia, nada permanece” y ese proverbio se hace más evidente cuando hay relevos en las democracias participativas. Cuando los medios de comunicación desinforman se vende la idea que la polarización es mala y se ignora que los cambios son posibles gracias a ella, de lo contrario nada fluye, nada cambia, todo permanece igual.


Con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, los Estados Unidos tomaron un enfoque diferente en materia económica y en sus relaciones internacionales. No fue un giro de 180 grados puesto que hay políticas de estado superiores a los intereses partidistas de la administración de turno, pero es notorio el nuevo rumbo.


Ya se ha dicho en estas líneas que China tomó gran ventaja en la tecnología 5G y, como si fuera poco, ya monta toda su infraestructura sobre la 6G que hará ver la quinta generación como un invento de los Picapiedra. Mientras Donald Trump quiso frenar ese tren bala con sanciones económicas y bloqueos comerciales al país asiático, medidas poco o nada efectivas, Biden concentró sus esfuerzos en otro asunto donde la unión americana tiene ventaja geoestratégica: las energías limpias.


Al Gore, vicepresidente de Bill Clinton y Premio Nobel de Paz, hizo su campaña a la presidencia en el año 2000 basada en el cambio climático. Barak Obama, expresidente y Premio Nobel de Paz, llamó “obligación moral” la lucha contra dicho fenómeno y ahora Biden, quien fuera el vicepresidente de Obama, toma esas banderas. Los demócratas saben que ese discurso une al mundo y permite mantener bien camufladas sus intenciones militares.


Por lo anterior, se entiende el levantamiento de algunas sanciones y bloqueos económicos a China, el permitir las elecciones libres y no intromisión en los resultados electorales en Bolivia, Chile, Argentina y Colombia, y el reconocimiento de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela. En pocas palabras, echó para atrás las medidas arbitrarias de la administración Trump.


No se puede hablar de energías limpias sin cobre, litio, cobalto, níquel, tierras raras, entre otros minerales. Justamente lo que predomina en América del Sur. El triángulo del litio lo conforman Bolivia, Chile y Argentina, bajo su subsuelo se encuentran casi el 40% de las reservas de dicho mineral. México tiene gran cantidad de litio y por eso su presidente lo nacionalizó recientemente. El cobre chileno es bien conocido y, por otra parte, China posee el 90% de las tierras raras en el mundo, casi el 60% de litio, y más del 60% del cobalto.


En sus discursos, el presidente Xi Jinping ha dicho que no va a usar la estrategia de los Estados Unidos de aplastar a otras naciones para lograr sus objetivos, sino que va a usar el dialogo y el comercio para fortalecer los lazos bilaterales. Además, es un hecho que los presidentes de las naciones latino americanas en mención son de centro izquierda, incluyendo a Brasil si gana Lula da Silva.


Por eso Estados Unidos cambió el tono en las conversaciones: la llamada a Gustavo Petro a pocos días de ser elegido mientras pasaron años para recibir la de Duque, el apoyo a los acuerdos de La Habana; la chequera que vendrá para el fomento del bilingüismo en Colombia, los emprendimientos de mujeres cabeza de familia y víctimas del conflicto, dinero para salvaguardar la vida de los líderes sociales, la defensa de los derechos humanos y finalmente alcanzar la Paz Total en nuestro país.


Son señales de humo las misiones diplomáticas de alto nivel que viajan desde Washington a Caracas y a Bogotá constantemente.


El que tenga oídos que oiga, se viene una reactivación económica sin precedentes. Colombia tenía un comercio con Venezuela de 6.000 millones de dólares al año y Duque lo dejó en apenas 300 millones. Por eso los expertos en diplomacia celebran la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas con el país vecino.


Mientras tanto los norteamericanos saben a qué vienen, se llevarán los minerales, harán presencia militar y buscarán frenar la inversión directa china en Latino América, pero es menester de los mandatarios locales aprovechar la coyuntura para pescar en rio revuelto y así rescatar la esencia del capitalismo: el libre comercio. Irónicamente, salvarlo de los intereses mezquinos de los Estados Unidos que hizo romper todo tipo de relaciones entre dos países hermanos.



(Esta columna es de estricta responsabilidad del autor y no representa la opinión de este portal).






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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280).