El Víctor G. Ricardo que yo conocí.

Updated: Jun 4


Fabio Becerra Ruiz y Víctor G. Ricardo. Johannesburgo, Sudáfrica, 2010.




Por: Fabio Becerra Ruiz

(fabiobecerraruiz@gmail.com)




Corría el año 82, cuando mi buen amigo el médico Enrique Rueda Ribero fue nombrado Gobernador de Cundinamarca, y para mi sorpresa, recibí una llamada de su secretaria privada informandome que el nuevo Gobernador me buscaba afanosamente, para ofrecerme un cargo en su administración, a lo cual me negué inicialmente ya que nunca había trabajado con el gobierno, pero luego de hablar con el nuevo Gobernador y de consultar previamente con mi buen amigo Juan José Hernández Márquez, decidí aceptar dicho ofrecimiento, e ingresar por primera vez al servicio público, en la Gobernación de Cundinamarca.


Ya en el desempeño de mis funciones, conocí al también nuevo Secretario de Agricultura de Cundinamarca Víctor G. Ricardo, en esa entonces un joven dirigente político, hijo de esa gran figura nacional que fue su padre, también llamado Víctor Guillermo Ricardo, quien fue Contralor General de la Nación, Ministro de Trabajo en el Gobierno de Ospina Pérez, Embajador en varios países de Europa y destacado dirigente nacional, y de Doña Cecilia Piñeros Corpas, aguerrida Senadora de la República y Secretaria privada del Expresidente Mariano Ospina Pérez, a quien lo acompañó estoica y valerosamente en Palacio cuando los hechos del 9 de abril,


Casado con la destacada abogada tolimense Alicia Ayerbe, Victor G. es un personaje de quien me sorprendió su sencillez, sus capacidades profesionales, y su acendrado amor por Cundinamarca y el país, conservando desde entonces con “el jefe” Víctor G. como le digo cariñosamente, una amistad personal que ha permanecido incólume hasta hoy, incluso durante su brillante actividad posterior, en que se desempeñó en el sector privado como Vicepresidente del Banco Mercantil, más adelante en su destacada gestión como Secretario de la Presidencia en el Gobierno de Belisario Betancur, Viceministro y Ministro encargado de Gobierno, Gobernador encargado de Cundinamarca, Representante a la Cámara, y posteriormente en su afán de concretar la solidaridad entre los colombianos, con su perseverante búsqueda de la paz como Alto Comisionado de Paz del gobierno de Andrés Pastrana, Embajador en Argentina cuando el recordado 5-0, Embajador en la Gran Bretaña, y posteriormente en Sudáfrica y países circundantes.


Muy pocas personas he conocido de tan altas cualidades morales, de prístina honradez, y de honorabilidad y sencillez tan excepcionales como Víctor G. Ricardo, quien siendo embajador en Sudáfrica, nos invitó, junto con el aplaudido abogado y artista tolimense Aldemar Barragán Oviedo, y el arreglista, compositor, pianista, cantante, director de coros y polifacético abogado y artista huilense Hugo Ernesto Bautista Trujillo, hoy alto funcionario de la Fiscalía General de la Nación, e integrante del famoso Dueto "Tradiciones” ganador del famoso Concurso "Garzón y Collazos" de Ibagué, y también creador, director, y arreglista del espectacular trío "Los Ases de Colombia", a divulgar la música de Colombia en el sur de África, con una serie de conciertos gratuitos en diversos escenarios y países, pagando silenciosamente y de su propio bolsillo los pasajes, viáticos, y hoteles nuestros en Sudáfrica, Mozambique, Namibia, y países vecinos, para llevar la música de Colombia y la magen positiva de nuestro país ante el mundo.


Ése es el Víctor G. Ricardo que admiro, por su sentido de patria, por su modestia, y su excelente calidad humana, y del cual recuerdo en especial una muestra mínima de su generosidad y sencillez, cuando a nuestro regreso a Colombia, nos llevó a sus invitados al aeropuerto de Johannesburgo en Sudáfrica, conduciendo él mismo su vehículo particular, pese a tener carro y conductor de la embajada, y para colmo de su sencillez, me ayudó a cargar mis efectos personales, considerándome en mi caso, el único colombiano que se ha dado el lujo que lo inviten oficialmente al África, me pague pasajes de su bolsillo el propio embajador, y como acción increíble de modestia y amistad, fuera el propio Víctor G. como Embajador de Colombia en Sudáfrica y Namibia, sin escoltas, ni asistentes, quien me ayudó a efectuar mi chequeo aéreo, y me cargó mi maleta, sencillez que demuestra su sentido de la amistad, y la incomparable calidad humana, de quien, por méritos y trayectoria, hubiera podido ser Presidente de Colombia, si el finado Manuel Marulanda Vélez , alias “tirofijo”, no hubiera sido, como dicen en el llano colombiano, un “faltón”, a la cita en el Caguán con Andrés Pastrana, concertada por el propio Víctor G, y la cual, de haberse cumplido, quizá le hubiera permitido a éste colombiano ejemplar, regir los destinos de nuestro país, y otra hubiera sido la historia de ésta sufrida Colombia.





(Esta columna es de estricta responsabilidad del autor y no representa la opinión de este portal)

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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280).