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"Amo a mi Comuna 13": Janny Hincapié


Janny Hincapié.



Janny Hincapié lleva más de tres décadas de estar viviendo en la Comuna 13. Allí creció, jugó, estudió, hizo amigos, resistió a las balas que guerrilleros, cuerpos del estado y paramilitares disparaban entre unos y otros, se hizo mujer, engendró dos hijas, enviudó, y ahora en medio de su resiliencia y de su formación como guía turística, se dedica a enseñar y explicar a todos aquellos curiosos, muchos de ellos nacionales pero muchos más, venidos del exterior, la transformación que ha tenido su comunidad, otrora azotada por las maquiavélicas manos y energúmenos pensamientos de perversos personajes, amantes de la crueldad y el atropello.

 

"Poco a poco cuando fueron entrando los turistas fue algo muy bacano. Veíamos que podíamos andar por todo y conocer otra gente. El cambio fue del ciento por ciento.", comenta alegremente Janny. En su voz se siente sinceridad, paz y alivio. Aquel alivio por el cual tuvo que esperar pacientemente durante varios años en los que pudo escapar de la muerte como una gran parte de habitantes de su comunidad. "Nos encomendábamos a Dios y a la virgen para que nos cuidaran y la verdad que lo hicieron muchísimo.", comenta.

 

La Comuna 13 es un lugar fantástico. Sus calles conducen a laberintos de arte, música y colores. Aquellos rincones infestados de sangre, pena y dolor que años atrás angustiaban la cotidianidad de sus habitantes, ahora brillan en medio de sonrisas y esperanza. Sus muros están vestidos de grafitis y viajeros venidos de otras partes del mundo, transitan sus vías, callejones y pasajes, inmersos en el lenguaje de la fraternidad, aquella en la que se han involucrado algunas personalidades que han elegido en este paisaje urbano otra opción de exponer su arte.    

 

Ser parte de La Comuna 13 es un orgullo para Janny y pese a que en el pasado en medio de momentos angustiantes quiso buscar otros rumbos para ella y sus hijas, hoy por hoy, esos pensamientos ya no la agobian y se siente tranquila, feliz y segura en su comuna. "Me siento muy orgullosa de criar a mis hijas aquí. Antes sentía la necesidad de sacarlas, pero ahora no.", dice Janny.

 

Aquellas operaciones militares que enlutaron el sector, como la famosa Operación Orión, forman parte del pasado y a lo mejor puede que no todo sea 'color de rosa' en la Comuna 13, pero para Janny Hincapié, que como una gran mayoría de sus habitantes vivió en otros momentos la amargura y desazón de la violencia, hoy muy orgullosa, se vanagloria por el cambio que su vecindad manifiesta, siendo ella misma, partícipe y protagonista.              

 

      

   

Por: Germán Posada

 

 

¿Su familia siempre han vivido en la Comuna 13?

Mi mamá es desplazada del Urabá antioqueño. En aquel entonces cuando ella emigró, este sector de la Comuna 13 era prácticamente una invasión y era muy fácil y económico conseguir terreno con precios de 100 mil pesos y en algunas ocasiones hasta regalados a madres cabeza de familia.

 

¿Cómo fue vivir su infancia en la Comuna 13?

De niña uno se acostumbraba a todo. Al encierro, a no salir a determinadas horas del día. Estar siempre escuchando los tiroteos que para nosotros eran como el pan de cada día, algo muy normal. Mi mamá nos dejaba al cuidado de mis tías porque tenía que irse a trabajar. Era vivir en medio del terror que la guerrilla metía para hacerse respetar. Los padres estaban siempre temerosos de enfrentamientos o que en cualquier momento bajaran con una persona amarrada por el lado de nosotros mientras jugábamos y sin respeto alguno. Todo esto fue muy fuerte.       

 

¿Cuál era el protagonismo que en esas actividades ejercía la guerrilla?

Cuando ellos entraron fue a manera de milicia civiles. Tenían armamento y secuestraban. La Comuna era un punto muy estratégico para el narcotráfico ya que era una vía abierta al Urabá antioqueño.

Mi mamá me decía que, en Medellín en los 80s, no solamente era la Comuna 13 la que estaba invadida de la guerrilla, sino casi todos los barrios de Medellín, pero se centraron más en este punto con armamento y trincheras. Estábamos a la merced de ellos. Muchos perdieron sus casas.     

 

¿Cómo era vivir en medio de ráfagas de balas?

Lo que hacíamos era que nos metíamos debajo de las camas, si estábamos jugando no podíamos seguir corriendo y nos escondíamos o si estábamos en el colegio no podíamos salir. Uno ya tenía sitios para protegerse y teníamos que esperar un buen rato a que llegara un adulto para salir de allí y sentirnos protegidos.   

Vivimos todo esto en la medida en la que crecíamos. La triste realidad es que sentíamos como una especie de arrullo cuando no había acción, que todo estaba tranquilo. Cuando no se escuchaba el ruido de las balas en el barrio se sentía aburridor, en medio de nuestra ignorancia no veíamos nada interesante.

Fueron bastantes las operaciones militares y duraban hasta 2 horas. Yo recuerdo unas cinco o seis. Poco a poco cuando fueron entrando los turistas fue algo muy bacano. Veíamos que podíamos andar por todo y conocer otra gente. El cambio fue del ciento por ciento.

 

¿En medio de aquellas las balaceras recuerda en que pensaba?

Que ninguno de los que estuviéramos ahí resultara herido o muerto y que tampoco nos sacaran de nuestras casas. Nos encomendábamos a Dios y a la virgen para que nos cuidaran y la verdad que lo hicieron muchísimo.

 

¿Cuántas personas que crecieron con usted aún siguen desaparecidas o murieron en estas operaciones?

De crianza muchos. Conocidos que todavía no han aparecido, un hermano de una amiga. Yo vivo en el sector de La Torre y si esta tuviera memoria o pudiera hablar, diría que faltan muchos. Mi esposo fue una de aquellas víctimas.

 

¿Y qué le pasó a su esposo?

Fue en la época de las fronteras invisibles que eran señalizaciones entre bandas criminales que determinaban los sectores por donde debía movilizarse la gente y en donde no se podía pasar de un lugar a otro.

Todos sabíamos que eran y que existían, pero teníamos la necesidad de pasar o ingresar a otro barrio por las tiendas, supermercados o un centro de salud.

Aquel triste día fueron tres los asesinados, entre ellos mi esposo. Fue en 2017, apenas tenía 21 años. Las bandas lo asesinaron.

A él y a otro compañero los encostalaron en un taxi y los tiraron a la vía del mar del Urabá antioqueño. La policía hizo el hallazgo de los cuerpos.

Me quedaron dos hijas.          

  

 ¿Una vez terminada la operación Orión cómo fue la vida en la Comuna bajo las órdenes de Don Berna?

Fue protagonista la cantidad de falsos positivos. La gran cantidad de personas desaparecidas, los muertos. Personas que pagaron cárcel inocentemente. El terror que se generó dentro de la comuna al sacar a las personas de sus viviendas tanto hombres como mujeres. Fue un dolor muy grande.


"Una gran mayoría de los turistas nos prefieren porque se sienten más seguros viniendo aquí."  

Janny Hincapié en compañía de Santiago Mele, arquero del Junior.



¿Me imagino que fue muy complicado vivir esa transición, pasar de un grupo de criminales a otro, o sea, de guerrilleros a paramilitares?

Así es, fue pasar de un grupo a otro igual o más violento porque querían hacer limpieza, barrer como se dice. Generar terror y temor.

 

¿Cómo comienza la comunidad a organizarse para liberarse de todo este conflicto interno?

Empezamos con una líder que se llama Paola Barracas. Se formó con un grupo de mujeres que nos hacíamos llamar "Berracas de la 13". Hacíamos manillas desde nuestras casas. Nuestra líder decía que en una guerra lo que quedaba eran niños y mujeres.

Nos enseñaba y nos daba el material para hacer manualidades. Escribimos un libro llamado Cocinando Historia. En el 2018, ella comenzó a invitar los medios cuando la Comuna 13 no era visitada todavía. Así nos hicimos conocer y con nosotros, nuestras historias, nuestros rincones y callejones, hasta que el turismo comenzó su desarrollo.

Otra líder es Adriana que se dedicó más al estudio y tocó puertas en el Sena. Ella y su hija iban a entidades gubernamentales buscando alternativas de cambio de las armas por el arte. A los niños les brindaban talleres de pintura.

Muchos no nos daban el voto de confianza, pero éramos más los que queríamos el cambio. Ya sumamos siete años con esta lucha y creciendo poco a poco. En este proceso de cambio hemos visto como de nuestra comunidad se han forjado importantes artistas, algunos de ellos como Chota 13, Perrograf y Yesgraff.

 

¿Por qué algunos se oponían a los cambios?

En especial eran los adultos que vivían alrededor y se quejaban del ruido y la basura. No encontraban el punto positivo y solo sugerían que saliéramos a buscar trabajo porque eran completamente pesimistas a que la gente viniera a visitarnos porque consideraban que el barrio era como una escalera.

Estas personas al comenzar a ver a sus propios nietos, sobrinos e hijos sumarse al proyecto, comenzaron también a unirse a nosotros y empezaron a cambiar su manera de pensar y ahora viven felices porque ellos ya tienen reconocimiento con sus tiendas o porque su casa se ha valorizado. Se dieron cuenta de que el cambio fue positivo para el barrio. A pesar del bullicio y las continuas visitas del turismo, aceptaron de que es mucho mejor que antes.         

 

¿A lo mejor hay personas que no han abandonado sus actividades delictivas, cómo es la convivencia, además con tanto flujo de turismo?

Hay una unión muy grande. Sabemos que todo esto es muy positivo para nuestra comunidad y no nos vamos a oponer a lo que nos está generando empleo y mejorar nuestras vidas. Definitivamente los buenos somos más.

La Comuna 13 somos una gran familia y nos cuidamos entre todos.  

 

¿Quienes trabajan como guías turísticos?

Jóvenes nacidos y criados en la Comuna 13 que ahora somos guías sumamos unos 400. Somos una cooperativa y operamos bajo la dirección de una líder. Yo por ejemplo pertenezco al sector de San Javier y me ocupo de guiar a las personas que salen del metro o del metro cable.

Otros, por ejemplo, pertenecen al sector del 20 de julio. Cada sector tiene un organizador que es elegido a través del voto y se encarga de dirigirnos en diferentes tareas. También programamos juntas para toma de decisiones.

Siempre la idea es que los visitantes se lleven una buena imagen de la Comuna. Si hay alguien que no está siguiendo las normas puede ser penalizado sin días de trabajo. Tenemos asesoría con un abogado quién está pendiente de nuestro trabajo en Cámara y Comercio. Estamos continuamente estudiando y organizados por el bien de nosotros y de la comunidad.  

El gobierno quiso sacarnos de nuestro trabajo en nuestra propia zona porque operábamos de manera ilegal ya que ejercíamos la guía sin tener un certificado.

En el año 2021 hicimos una marcha en protesta porque fuimos nosotros como comunidad los que luchamos para cambiar y crear esta transformación que hemos logrado. Pudimos pagar una abogada para que hiciera las gestiones legales en Cámara y Comercio y nos dieran la oportunidad de estudiar y fue así como muchos de nosotros terminamos el bachillerato y hemos podido ir al Sena para estudiar y tener nuestro certificado como guías de turismo. Las entidades del gobierno al ver que no pudieron con nosotros nos dejaron seguir trabajando.

Casa Kolacho y Paisa Tours son otras organizaciones que prestan el servicio con guías acreditados. Hasta los taxistas están haciendo tours, pero este es un tema que está sobre la lupa.

     

¿La Comuna 13 siempre está abierta para el turismo?

Así es. Trabajamos siete sobre siete las 24 horas.

Algo especial es que en el mes de diciembre a los extranjeros les gusta mucho el tour nocturno y en especial a los franceses y los alemanes. A ellos no les gusta el recorrido turístico normal que se hace durante el día, si no las zonas de la Comuna como callejones, lomas o morros, les gusta meterse y sentir realmente el barrio, y si es de noche, mejor. Sienten el silencio y conocen el barrio tal cual.  

 

¿Qué nacionalidades son las que más la visitan?

En especial viene gente de México, República Dominicana, Francia, España, Alemania, Estados Unidos y otras partes del mundo.

 

 

"La Comuna 13 somos una gran familia y nos cuidamos entre todos."   

Mosaico de fotografías que muestran un antes y un después de La Comuna 13.



¿Cuál es el promedio de las personas que los visitan a diario?

Si hacemos cuentas de 2019 al 2021 el promedio era de 10 mil hasta 30 mil personas. Ahora se ha incrementado. En temporadas especiales como en Semana Santa, Feria de Flórez y época de navidad el incremento es mayor.

En el pasado concierto de RDB que se hizo en Medellín se estalló la Comuna como nunca había sido visitada.

Desde las 9 de la mañana hasta las 7 de la noche está subiendo gente a visitarnos diariamente.     

 

¿Cómo atienden a los extranjeros que no hablan español?

Tenemos compañeros de la localidad que hablan francés, alemán e inglés y los demás nos estamos preparando también.


¿Cuáles son las impresiones de los turistas al visitar la Comuna 13?

La mayoría de los turistas se quedan asombrados y hasta aterrorizados al conocer lo que fue La Comuna 13, a lo que se ha convertido en la actualidad y les causa enorme sorpresa cómo fue que logramos el cambio. Muchos lloran al conocer nuestra realidad y nos felicitan de ver lo que hemos logrado con nuestro esfuerzo. Poder entrar y curiosear lo que en otro tiempo fue prácticamente una zona de guerra y ahora poder disfrutar sin peligro alguno los impresiona mucho.

Muchos de otros sectores quieren copiar el proyecto como el de las escaleras eléctricas. Todos quieren ensayar para ver si así como cambiamos nosotros también cambian por allá.

Las escaleras eléctricas se dieron para poder ayudar la comunidad era muy difícil la movilidad para personas en sillas de ruedas, de hecho, a las personas que tuvieron que sacar de sus casas para poder construirlas les fue bien porque les cambiaron casa por casa y a las que quedaron alrededor de las escaleras eléctricas mejoraron su vivienda y tuvieron oportunidad de negocio.

 

¿Qué artistas han venido a grabar sus videos en la Comuna 13?

Muchos. No sé todos los nombres. Una gran figura del skate Tony Hawk, estuvo recientemente aquí. Vienen raperos famosos y futbolistas.

Karol G, Maluma, J. Balvin, Nicky Jam, Yandel, son reguetoneros famosos que también nos han visitado.  

 

Tengo entendido de que Enrique Iglesias también pasó por la Comuna 13. ¿Es verdad?

Enrique Iglesias grabó en 2013 el video El Perdón con Nicky Jam y Sara Uribe. La verdad, en ese entonces La Comuna 13 no era todavía turística.

Él fue prácticamente de los primeros en venir a grabar acá y para nosotros fue todo un suceso. Solo observamos la filmación y mucha gente de la comunidad salió en ese video. Sara Uribe se portó muy bien, fue todo un amor.

Que un artista como Enrique Iglesias hubiera aceptado venir hasta acá cuando no éramos reconocidos como zona turística fue muy lindo. Desde ese momento me convertí en una seguidora de Enrique Iglesias y creo que mucha gente de acá también.    

 

¿Cuál es el artista colombiano qué más se identifica con su comunidad?

La más amada aquí es Karol G. Literalmente esa mujer se volvió un himno con su música, sus frases y su verraquera. Karol G es todo un ídolo en nuestra comunidad.


J. Balvin no es tan querido. Como otros artistas han utilizado la Comuna 13 para promocionar su música y tuvo una participación en un libro sobre la Comuna 13, pero se le critica el hecho de que ha querido aparecer como un gran protagonista de nuestro proceso y eso no es así. Además, ha querido copiar estilos de artistas locales como Chota 13 y Yesgrass.

De hecho, le hicieron un súper grafiti grandote con relación a su canción Mi Gente y cuando hubo la marcha tan fuerte en Colombia él trató a los jóvenes literalmente como gamines y no nos apoyó. No supo expresar sus sentimientos frente a nuestra comunidad que realmente lo ha apoyado. Como es obvio hay gente de acá que gusta de su música, pero la verdad es que no goza de la misma acogida que merecidamente si se ha ganado Karol G.

Para hablarlo claro, J. Balvin y Maluma, son personajes muy agrandados.

 

¿Y por qué se ha dado a querer tanto Karol G?

Cuando ella vino aquí a grabar su video y al ser una persona pública tan importante, los habitantes de la comuna pensamos que iba a venir con guardaespaldas y que no iba a compartir con la gente y fue todo lo contrario.

Karol G fue muy humilde, súper barrio. Nos animó a seguir adelante y fue muy bondadosa con familias y madres cabezas de familia. Ella se expresa muy bonito de la Comuna 13 y tiene una excelente relación de amistad con el artista Chota 13.           

 

Me causa curiosidad que ustedes lograron salir de una problemática de violencia, pero en algunos negocios venden artículos alusivos a la imagen de Pablo Escobar que era muy violento. ¿Por qué?

Nosotros como guías y comunidad dejamos muy claro a las personas que nos visitan al decirles que Pablo Escobar no tuvo nada que ver en la Comuna 13. Ni bueno ni malo.

Literalmente es comercio y hemos aprovechado digamos que ese -morbo curioso- de algunos turistas que indagan por él y al cual de alguna manera consideran como un ídolo. Al notar ese apogeo por esto, se decidió que era rentable vender imágenes alusivas a él, pero es más desde el sentido del negocio. Repito, explicamos que la presencia de Pablo Escobar es nula en nuestra historia como Comuna 13.

En ocasiones de hecho se venden más las imágenes de Pablo Escobar que las propias de acá. Es una realidad que a mucha gente de otras partes del mundo sientan atracción por este personaje.


 

Es tema de interés la manera como está afectando la llegada de extranjeros que vienen a invertir en algunas áreas de Medellín. ¿En la comuna 13 cual ha sido el impacto del turismo?

En lo positivo definitivamente en el mejoramiento de la economía. Vivir más tranquilos. El hecho de que demasiadas familias podemos vivir del negocio del turismo. La generación de empleo es altísima. La mayoría de las personas de la comunidad vivimos de esto.

Hay aspectos en los que debemos mejorar como por ejemplo en la recolección de basuras y como en todo, no hay quién falte que hable mal de la comuna, pero son más casos aislados que otra cosa y a lo que hay que restarle importancia.  

Nosotros hemos hecho un gran esfuerzo para que esa parte del turismo sexual no se aplique dentro de nuestra comunidad. Nos enfocamos en mostrar la parte bonita. Yo doy fe de que el turismo sexual en la Comuna 13 no se ha ejercido y que estamos muy alejados de zonas en donde si ha incursionado en grandes proporciones como en el Parque Lleras o en Provenza.

Suena especial, pero una gran mayoría de los turistas nos prefieren porque se sienten más seguros viniendo aquí.    

 

¿Cómo ve su barrio en estos momentos?       

La Comuna 13 sigue creciendo. Me siento muy orgullosa de criar a mis hijas aquí. Antes sentía la necesidad de sacarlas, pero ahora no. No siento el temor de que les pase algo como me tocó a mí. Mis hijas ven el arte, la música, los colores, la vida.

Aquí la gente es un espectáculo y tenemos la oportunidad de conocer gente de todas partes del mundo. La verdad es que cuando salimos a zonas más altas y de vulnerabilidad, inmediatamente se nota el cambio tan grande que ha tenido La Comuna 13.

 

Muchas gracias.

A usted por entrevistarme y tenernos en cuenta.

 

 

"Mis hijas ven el arte, la música, los colores, la vida."  

Janny Hincapié acompañada de sus dos hijas.

 






 


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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280). 
  

 

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