Álvaro Ospina: “La radio que a mí me tocó, era una radio más profesional, se cuidaba mucho lo que se

El 1 de abril de cada año es la fecha oficial que se ha designado en Colombia para recordar y celebrar el Día del Operador de Audio. De manera que hoy felicitamos a todas aquellas personas que a diario hacen que con su ingenio, concentración, destreza y talento sea posible la radio.


Atrás ha quedado aquella disciplinada y abnegada labor que décadas atrás ejercían los “magos de las perillas”, como en el argot de la radio se les ha distinguido. Hoy, en pleno auge de desarrollo y avance tecnológico, todos aquellos malabares que ejecutaban los operadores de audio, si bien siguen vigentes, se ha mermado considerablemente su labor hasta el punto que sin ser exagerados podemos considerar que desde un teléfono inteligente se pueda crear y transmitir un programa de radio.


Álvaro Ospina, fue uno de aquellos operadores de audio de la “vieja guardia”. Las consolas de Radio Nutibara y La Voz del Río Grande en Todelar fueron testigas de su trabajo. Su permanencia en esta industria duró una década pero fue el tiempo suficiente para vivir a plenitud el apasionante y mágico mundo de la radio. Para Álvaro Ospina su paso por la radio es inolvidable, quizás en ella vivió una de las mejores etapas en su vida y aunque no volvió a trabajar en esta industria, la radio sigue siendo su gran pasión.


Porque Álvaro Ospina dejó huella en la radio de Colombia, porque gracias a su trabajo la radio en alguna época en Medellín pudo escucharse, porque sigue siendo un enamorado de la radio y porque también lee historias de radio, le he querido rendir en esta fecha tan especial, un modesto pero merecido reconocimiento a su trabajo realizado en el mundo de la radio.


Alvaro Ospina.




Por: Germán Posada




¿De qué parte de Colombia es Álvaro Ospina?

Yo nací en aguadas caldas, pero estoy en Medellín, hace 50 años.


¿Qué le gustaba de la radio que quiso ser operador de audio?

La radio es una pasión y si uno sabe aprovechar esa oportunidad, puede hacer carrera.


¿Cómo se hizo operador de audio? ¿En donde aprendió?

Me hice operador de audio, por un hijo de un primo de mi señora madre, el fue quien me ayudo inicialmente.



¿De acuerdo a su experiencia qué considera debe tener en especial una persona para que se desempeñe como operador de audio?

Hombre Germán, yo no le veo mucho requisito, yo veo más bien que uno tenga una “palanca” palanca en la empresa y comienza, ya para una emisora básica, si miran el conocimiento, recorrido y que sea bien despierto, estar bien concentrado, conocer las señas para no hacer cometer errores a los locutores ó a quién esté en cabina, básicamente es eso.


¿Qué le resultó más difícil de aprender y qué era lo que más disfrutaba haciendo?

Lo más difícil fue coordinar fútbol, que a la vez, fue lo que más disfruté.



¿Recuerda cuando comenzó a trabajar en Radio Nutibara?

Ya con contrato, comencé, el 1 de mayo de 1986.

¿En Radio Nutibara quién fue su maestro en el arte de la consola?

El que me ayudó fue Daniel Corrales, el familiar lejano, y obviamente, Ramiro Higuita Ibarbo, que era él director, si él no me ayuda a entrar no hubiera sido posible, trabajar en esa maravillosa emisora.


¿Cómo recuerda aquella Radio Nutibara de los 80s?

La verdad, yo tengo un cariño muy especial por radio Nutibara, la programación de la emisora, era de lo mejor, y lo que más gravado tengo.


¿A quién o quiénes recuerda como los locutores estrellas de esa época en Medellín?

Todos eran grandes personas, Carlos Montoya Flores, Alberto Taborda Tabarez, Antonio Román Arboleda, Oscar Trejos, Javier Tabarez, Carlos Santa Gallego, Oscar Vallejo Herrera, excelentes compañeros.



¿Cómo era trabajar con estas personalidades?

La verdad trabajar con estos señores fue un orgullo, muy colaboradores, en todo, y de todos, aprendí.


¿Cuánto tiempo trabajó en Radio Nutibara? ¿Cuánto le pagaban?

Trabajé unos tres años, más ó menos, no recuerdo bien cuanto ganaba, creo que en la quincena, llegaban unos 16.000 pesos.



En mi época, se tenía que ser más recursivo para hacer buena radio, ahora hay más facilidad para trabajar, lo que deberían aprovechar mejor.

Alvaro Ospina



¿Por qué se fue para La Voz del Río Grande?

Me fui para La Voz del Río Grande porque siempre era mi objetivo, llegar a la emisora básica de Todelar Medellín, y además se presentó la oportunidad, después del fallecimiento del viejo raca, como le decíamos.



¿Para la época recuerda había algún operador que gozaran de fama por ser muy bueno en sus labores? ¿Algún nombre en especial?

Sin duda, de los que mejor se hablaba, eran William González y Omar Ruiz.


¿Por cuánto tiempo trabajó en La Voz del Rio Grande?

Estuve unos 7 años.


¿Terminó ganando mejor qué en Radio Nutibara?

No, hombre, allá ganábamos igual todos los operadores.


Quiso trabajar en otras empresas. ¿Por qué no pudo entrar a trabajar en Radio Súper y en Caracol?

La verdad, yo fui a las entrevistas con don Sergio, en radio Súper y a Caracol, con don Carlos Posada Uribe, y finalmente, no sé por qué no me llamaron.



Por Todelar pasaron grandes figuras de la locución. ¿Con quiénes trabajó usted?

Trabajé con Alfredo Velásquez, Iván zapata Izaza, Oscar Hernández Tello, Luis Fernando Posada Ocampo, Hammer Londoño y el rey Mosquera.


¿Tiene alguna anécdota en especial con algún locutor?

La anécdota que más recuerdo, no es con ningún compañero de Todelar, fue con Wbeimar Muñoz Ceballos, estábamos en un partido de fútbol en envigado, el y yo estábamos conversando en la cancha, y llegó el árbitro y nos expulsó de la cancha. Wbeimar me preguntó, qué por qué nos había echado, yo quedé igual, no supe que pasó.


¿A quién recuerda cómo el más cascarrabias? ¿Quién era de buen humor, amable?

El más cascarrabias era Recaredo Restrepo Molina, y los dos más amables, y de mejor genio, eran don Bernardo Tobón Martínez y don Iván zapata Izaza.


¿Cómo se sintió trabajando para la famosa Todelar?

Fue la mejor experiencia que pude tener en mi vida.


¿En total cuánto tiempo trabajó en Todelar y por qué dejó de hacerlo?

Estuve por unos diez años, y la renuncia se dio por el inconveniente, que tuve con la señora que tenía un programa, en la emisora.



¿Y cuál fue el inconveniente con la locutora?

Era una locutora que se hacía llamar Zoe Gutiérrez, ella siguió haciendo el programa Habitantes de la Noche que animaba Alonso Arcila porque él se fue de Todelar. Tiempo después, Alonso Arcila pudo retomar el nombre del programa y siguió haciéndolo en otra emisora.

El asunto mío con la señora fue porque ella tenía un temperamento muy fuerte, y yo tampoco era muy calmado, y siempre me tocaba hacerle el control máster a ella, así hubo varios encontrones porque si de pronto se cortaba una llamada que tuviéramos al aire, ella no aceptaba que fuera una falla técnica, sino que era culpa mía y por ese estilo se presentaron varios problemas entre ella y yo, y como ella pagaba por el espacio, la empresa le daba la razón a ella.



¿Por qué no quiso seguir trabajando como operador de audio?

Ya después de salir de Todelar, decidí hacer otras cosas, y me dediqué a emprender otros proyectos, y ahí sigo.



¿Qué significó en su vida haber trabajado como operador de audio?

Fue de las mejores experiencias, que he tenido en mi vida, y me dio para vivir, por todos los años que estuve en la empresa, es algo inolvidable.

Ahora con tanta tecnología qué impresión le da con la facilidad con la que se hace radio en la actualidad en comparación a la época en la cual usted trabajó?

En mi época, se tenía que ser más recursivo, para hacer buena radio, ahora hay más facilidad para trabajar, lo que deberían aprovechar mejor.



Son tiempos y épocas muy distintas, quizás si los jóvenes escuchan emisiones de su época dirán que eran aburridas. ¿Usted que comparación haría de la radio de su época a la que se hace actualmente?

La radio que a mí me tocó, era una radio más profesional, se cuidaba mucho lo que se decía, y el doble sentido, ahora es muy libre para decir lo que quieran, no me gusta mucho la radio de ahora.


¿Lamenta no haber seguido trabajando en el medio de la radio?

Por supuesto que me arrepiento, pude haber hecho más cosas, pero no las aproveché.



Muchas gracias.

Las gracias son para usted, y por el gran trabajo que hace.



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Germán Posada es natural de la ciudad de Medellín (Antioquia). Estudió Locución para Radio y Televisión en el Instituto Metropolitano de Educación (I.M.E). 
  
En Medellín colaboró en el programa Buenos Días Antioquia transmitido por la Cadena Colmundo Radio y participó en la animación y programación del programa Mirador Comunitario a través del Sistema Radial K (Armony Records). Ambos bajo la conducción y dirección del Periodista antioqueño Carlos Ariel Espejo Marín (q.e.p.d). 

 

Desde el 2001 reside en la ciudad de Montreal en donde ha participado en la realización y animación de los programas radiales Escuchando América Latina  (CKUT 90.3 FM), Onda Latina (CFMB 1280 am) y La Cantina (CFMB 1280).